Alerta en Dinamarca: deja de ser ejemplo de bienestar infantil y adolescente

El gobierno danés ha creado una comisión de expertos para examinar el bienestar de los niños y jóvenes después de los crecientes desafíos relacionados con la disminución del bienestar, muy en particular como consecuencia del confinamiento por la pandemia del COVID-19, según informa Eurydice Dinamarca.

Nuevas cifras indican que, aunque a la mayoría de los niños y jóvenes les va bien, casi la mitad de los jóvenes de entre 16 y 25 años experimentan cierto grado de deterioro en su bienestar, y un número cada vez mayor de niños y jóvenes se sienten solos. Al mismo tiempo, ha habido un aumento considerable en el uso de las redes sociales entre este grupo de edad.

La comisión, cuyo grupo objetivo son los niños y jóvenes de 0 a 25 años, abordará, fundamentalmente, cuatro temas, el primero de los cuales tendrá que ver con las comunidades y el ámbito de las relaciones.

De este modo, la comisión examinará cómo proporcionar una base para relaciones estrechas y comunidades positivas en la vida cotidiana de todos los niños y jóvenes, donde puedan ser vistos y recibir apoyo si tienen dificultades.

Así mismo, estudiará cómo se puede mejorar el bienestar de los niños y jóvenes a través de esfuerzos interdisciplinarios estructurales, incluyendo cómo se pueden identificar y recibir apoyo los niños y jóvenes con signos tempranos de deterioro del bienestar;

La “alegría de vivir y solidez” es uno de los aspectos en los que se fijará con especial atención este grupo de expertos, que encaminarán su trabajo hacia la creación de las condiciones previas para que todos los niños y jóvenes desarrollen resiliencia y confianza en sus propias capacidades.

Por último, se operará en torno a cómo la vida digital de los niños y jóvenes tiene un impacto en su bienestar y cómo mejorar su etiqueta, seguridad y protección digitales.

Además, la comisión examinará el alcance y las causas subyacentes de la disminución del bienestar entre niños y jóvenes, teniendo en cuenta posibles variaciones basadas en el género, las circunstancias sociales y el origen étnico.

La comisión se compromete a entregar sus recomendaciones de forma continua y debe finalizar su trabajo antes de finales de 2024, como muy tarde.

Dinamarca ¿ya no es el paradigma del bienestar?

Llama la atención la iniciativa de las autoridades danesas en este sentido, puesto que Dinamarca suele ser citado como uno de los países con altos estándares de bienestar infantil, como lo prueban sus sólidas políticas sociales sólidas, que, tradicionalmente, incluye políticas familiares, servicios de salud accesibles y de calidad, así como programas de apoyo a la infancia y la educación temprana.

En comparación con muchos otros países, Dinamarca tiene una tasa de pobreza infantil relativamente baja. Las políticas sociales, como el apoyo financiero a las familias con hijos, contribuyen a reducir la incidencia de la pobreza entre los niños. También todos los niños en Dinamarca tienen acceso a atención médica gratuita y de calidad a través del sistema de salud público. Esto garantiza que los niños reciban atención médica preventiva, tratamiento para enfermedades y condiciones crónicas, así como servicios de salud mental si es necesario.

Por otra parte, como es propio de los países nórdicos, Dinamarca ofrece educación pública gratuita y de alta calidad para todos los niños, desde la educación preescolar hasta la universidad. Además, se enfatiza la igualdad de oportunidades en la educación, lo que significa que se hace un esfuerzo para garantizar que todos los niños, independientemente de su origen socioeconómico o de otro tipo, tengan acceso a una educación de calidad.

También se presta atención al bienestar emocional de los niños en Dinamarca. Las escuelas y otros servicios para niños suelen tener personal capacitado para brindar apoyo emocional y psicológico a los niños que lo necesitan. Además, se promueven prácticas educativas que fomentan la resiliencia, la autoestima y las habilidades sociales entre los niños.

En general, Dinamarca se destaca por su compromiso con el bienestar infantil a través de políticas sociales integrales, acceso universal a servicios de salud y educación de calidad. Estos factores contribuyen a crear un entorno favorable para que los niños crezcan sanos, felices y con oportunidades para desarrollar su máximo potencial.

Por un contexto educativo emocionalmente más sano

El bienestar de los niños y adolescentes en el ámbito educativo es fundamental para su desarrollo integral y su éxito académico y personal. Para garantizar un ambiente educativo saludable y propicio para el crecimiento, es necesario atender a varios aspectos esenciales del bienestar:

El primero tiene que ver con la salud física y emocional. El bienestar físico-emocional es la base para un aprendizaje efectivo. Los centros educativos deben proporcionar un entorno seguro y saludable que promueva la actividad física, una alimentación adecuada y el acceso a servicios de atención médica y apoyo psicológico.

No menos importante son las relaciones sociales positivas. Las relaciones interpersonales juegan un papel crucial en el bienestar de los niños y adolescentes. Por ello, es importante fomentar un clima escolar inclusivo y respetuoso, donde se promueva el compañerismo, la empatía y la resolución pacífica de conflictos.

Además de la adquisición de conocimientos académicos, es fundamental que los estudiantes desarrollen habilidades socioemocionales como la autoestima, la inteligencia emocional, la resiliencia y la capacidad para establecer y mantener relaciones saludables.

En este contexto, los centros educativos deben contar con recursos y programas que brinden apoyo emocional y psicológico a los estudiantes que lo necesiten. Esto puede incluir servicios de orientación, asesoramiento psicológico, grupos de apoyo y actividades de bienestar emocional.

Igualmente, es esencial promover la equidad y la inclusión en el ámbito educativo, reconociendo y valorando la diversidad de experiencias, culturas, habilidades y necesidades de todos los estudiantes. Los programas de educación inclusiva y la atención individualizada son clave para garantizar que todos los niños y adolescentes tengan igualdad de oportunidades para alcanzar su máximo potencial.

Los estudiantes se benefician cuando se sienten parte de la comunidad educativa y tienen la oportunidad de participar activamente en la vida escolar. Fomentar la participación en actividades extracurriculares, el liderazgo estudiantil y la colaboración en proyectos comunitarios puede fortalecer su sentido de pertenencia y compromiso con la escuela.

En definitiva, el bienestar de los niños y adolescentes en el ámbito educativo abarca aspectos físicos, emocionales, sociales y académicos. Priorizar el bienestar de los estudiantes contribuye a crear entornos educativos enriquecedores donde puedan crecer, aprender y prosperar plenamente.

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