Alfonso, de escolar a rey

El niños Alfonso XII

Todos los monarcas han de recibir en el siglo XXI una esmerada formación académica. Pero, ¿sabían que uno de los reyes más célebres de la Historia Contemporánea de España firmó el manifiesto que lo llevó al trono en su Academia, siendo un estudiante de 17 años?
Su madre, Isabel II, había llegado a ser soberana con 3 años, aunque durante su minoría de edad ejercieron la regencia su progenitora, y el general Espartero. A pesar de tener todas las comodidades, Isabel vivió una infancia en soledad junto a su hermana, la infanta Luisa Fernanda. Sin embargo, no se olvidó del nuevo marido de su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, ni de los hermanos que iban naciendo.

A su padrastro Fernando Muñoz lo convirtió en I marqués de San Agustín (desde 1846) y I duque de Montmorot Par de Francia (título otorgado por Luis Felipe I de Orleans en 1847 con la grandeza de formar parte de la Cámara de los Pares, exclusiva para «familiares» del rey). Incluso Isabel concedió títulos a su abuelastro, Juan Antonio Muñoz y Funes, a quien le regaló en 1846 el condado de Retamoso y el vizcondado previo de Sabiñán.

También fue espléndida Isabel con sus ocho hermanastros, a los que entregó títulos nobiliarios entre 1847 y 1849: María de los Desamparados Muñoz y Borbón pasó a ser I condesa de Vista Alegre; María de los Milagros Muñoz y Borbón, I marquesa de Castillejo; Agustín María Raimundo Fernando Longinos Muñoz y Borbón, I duque de Tarancón grande de España, I vizconde de Rostrollano y pretendiente a rey de Ecuador; Fernando María Muñoz y Borbón, II duque de Riánsares grande de España, II duque de Tarancón grande de España, II marqués de San Agustín, I conde de Casa Muñoz, II vizconde de Rostrollano, I vizconde de la Alborada y II duque de Montmorot Par de Francia (título no reconocido en España); María Cristina Muñoz y Borbón, I marquesa de la Isabela, I vizcondesa de la Dehesilla; Juan María Muñoz y Borbón, I conde del Recuerdo y I vizconde de Villarrubio (1844-1863); Antonio de Padua Muñoz y Borbón, falleció con apenas 5 años en 1847, es decir, que no le dio tiempo, y José María Muñoz y Borbón, I conde de Gracia y I vizconde de la Arboleda (1846-1863).

La cuna que usó el futuro Alfonso XII fue regalada por Isabel a Enrique Puigmoltó, de ahí que en la subasta de Setdart en octubre de 2020 se dijera que «procedía de una familia de la nobleza valenciana», en efecto, era la región de origen del supuesto padre. Su precio se estimó entre 45.000 y 65.000 euros. En una carta, Isabel II llegó a comunicar a su marido la paternidad del heredero. El confesor sugirió alejar la tentación de la corte, por lo que fue destinado a la embajada española en Londres como agregado militar. Sin embargo, la soberana quiso que fuera el progenitor de su hijo quien conservara esta cuna en madera de palosanto y ébano.

La adolescencia de Alfonso no sería fácil, creciendo en el exilio desde el destronamiento de su madre con la Revolución Gloriosa en septiembre de 1868. Como ya hemos expuesto, ella se instalaría en el Palacio de Castilla en París, mientras su hijo se preparaba por si, en algún momento, surgía la oportunidad de ser rey de España.

En este contexto por los periódicos se enteró de que había llegado a ceñir su corona Amadeo de Saboya y de que se había proclamado la Primera República. El 1 de diciembre de 1874 firmaría Alfonso de Borbón el Manifiesto de Sandhurst, un texto de carácter político que el príncipe de Asturias suscribiría hallándose en plena formación militar dentro de la prestigiosa academia británica. En el documento mostraba su disposición para convertirse en rey dentro de una monarquía constitucional. El contenido había sido redactado por Cánovas del Castillo y, adoptándolo como suyo, Alfonso, con 17 años recién cumplidos, acababa proclamando las esencias fundamentales que habrían de regir su reinado: «…ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal».

El manifiesto fue publicado por la prensa española el 27 de diciembre. Dos días después, el general Martínez Campos realizó un levantamiento militar en Sagunto (Valencia), proclamando monarca de España a Alfonso XII.

En ciertas caricaturas el militar aparece contemplando su obra, el retrato de Alfonso XII, como si fuera un pintor presumiendo del retrato que acaba de realizar. El levantamiento no encontró oposición en el país. Comenzaba así, a pocos días de iniciarse 1875, la Restauración.

DRA. LAURA LARA MARTÍNEZ
DRA. MARÍA LARA MARTÍNEZ
Profesoras de la UDIMA
Escritoras Premio Algaba
Historiadoras de “Todo es mentira” en Cuatro

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