Álvaro Marchesi: “El desarrollo socioemocional de los alumnos debe formar parte del proyecto colectivo del centro”

Álvaro Marchesi

El mundo educativo en España afronta un nuevo cambio, y uno que supone nada menos que la implantación de un nuevo currículo. Para ayudar a docentes y equipos directivos a realizar esta transición de la mejor forma posible, SM y Fundación SM han lanzado el proyecto “Nuevo currículo, nuevos desafíos educativos. Tu trabajo, tus recursos”, tal y como informábamos en ÉXITO EDUCATIVO la semana pasada. Al frente de ese proyecto se encuentra Álvaro Marchesi, toda una vida dedicada al mundo de la enseñanza. Este catedrático emérito de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y asesor de la Fundación SM, fue secretario de Estado para la Educación durante la implantación de la reforma educativa impulsada por la LOGSE, y secretario general de la OEI. Hemos charlado con él para conocer más detalles sobre este proyecto de SM.

¿Cómo surge la idea de realizar el proyecto “Nuevo currículo, nuevos desafíos educativos. Tu trabajo, tus recursos”?

El proyecto surge porque el nuevo currículo propuesto por el ministerio de Educación transforma las estructuras anteriores. Nos dimos cuenta de que los profesores van a necesitar apoyo, modelos, iniciativas, puntos de vista que les permitan llevarlo a la práctica con más facilidad, con más seguridad, con más confianza, con más información y, por tanto, con mayores probabilidades de éxito.

¿Qué se ofrece a los docentes?

Hemos seleccionado un equipo de 14 profesionales, docentes competentes de las distintas etapas educativas, coordinados por dos especialistas en el nuevo currículo, que participaron en el diseño general, que son César Coll y Elena Martín. La tarea de este equipo hasta finales de diciembre es analizar las propuestas en cada área o materia del currículo y subirlas a la web del proyecto. Luego, a partir de enero, diseñarán materiales que pueden ser útiles para los profesores: buenas prácticas y modelos de situaciones de aprendizaje que visualicen cómo se pueden trabajar las programaciones y la enseñanza a lo largo del curso próximo.

También habrá noticias y un apartado que denominamos “voces”. Se trata de entrevistas con representantes plurales de la comunidad educativa, que opinen sobre el nuevo currículo. Ya hemos entrevistado a la ministra de Educación, la próxima será con el secretario general de las Escuelas Católicas y vamos a hablar, entre otras personas, con varios consejeros de distintas comunidades autónomas, de distintas sensibilidades políticas para que también participen.

¿Cuál es la duración prevista?

Inicialmente el alcance es este curso, hasta julio. Pero la idea es continuar en el futuro si comprobamos que es útil. Parece que lo es, porque en este primer mes hemos tenido un número muy importante de visitas. Esto nos muestra que el profesorado está interesado en tener información para poder orientarse y entender el currículo.

También hay otras iniciativas.

Vamos a organizar un congreso en torno al mes de marzo para que todo el que tenga interés pueda tener más información. Estamos también participando en encuentros, seminario y conferencias con muchos colectivos e instituciones que nos lo piden.

¿Cuál es el principal reto que enfrentan los profesionales de la educación en España ante este nuevo currículo?

Creo que hay dos tipos de complicaciones. Una es diseñar las programaciones, que ahora denominamos situaciones de aprendizaje. Diseñarlas conectadas con las competencias específicas y evaluar el aprendizaje de los alumnos teniendo en cuenta una serie de indicadores. El cambio fundamental es que en el aprendizaje de contenidos, el objetivo final no es saber, por ejemplo, los ríos de España, sino también comprender el papel del agua en el desarrollo agrícola, en el progreso de la humanidad, o los valores ecológicos que tiene.

SM y Fundación SM han lanzado el proyecto “Nuevo currículo, nuevos desafíos educativos. Tu trabajo, tus recursos
La web ofrece recursos, propuestas y contenidos para enfrentar el nuevo currículo.

No se trata solo de conocer, sino de dinamizar ese conocimiento. Saber cómo se resuelven unas ecuaciones está muy bien, pero hay que ver cómo las puede aplicar en la vida diaria. Es importante aprender contenidos, sin duda, pero no quedarse ahí, sino que los contenidos al alumno le sirvan para resolver problemas y para aplicarlos y por tanto para comprender la realidad. Ese es uno de los cambios que ya muchos profesores y colegios están haciendo.

El segundo es que debemos entrar de manera más profunda en estrategias de cooperación. Cooperar entre los profesores para que haya continuidad en las tecnologías, en los enfoques para los alumnos. Y cooperar para que los alumnos trabajen en común. Se trata de entender que el conocimiento es compartido. Los alumnos trabajando juntos en pequeños grupos, en proyectos, en actividades, van a mejorar sus experiencias de aprendizaje y van a tener más motivación y más intereses. Esto ya lo hacen muchos profesores.

Eso va a requerir de bastante tiempo

En efecto, eso lleva tiempo, no se improvisa. Yo suelo decir que no estamos en una carrera de velocidad, sino que hemos de plantearlo como una carrera de medio fondo. El centro tiene que avanzar de manera coordinada, colectiva, poniendo en marcha iniciativas progresivamente, en función de su cultura, de su experiencia, de sus alumnos, de su contexto. Tener una mirada a medio plazo, que es lo que conduce a que el profesorado no se sienta agobiado ni presionado, y avance poco a poco en esta dirección.

Lo importante es tener claro que vamos a una forma de aprender algo diferente, que pone el énfasis en que el alumno sea capaz de dinamizar sus conocimientos para resolver situaciones y tener en cuenta también dimensiones importantes como la igualdad, la ecología, la salud, el medio ambiente. Todo eso también forma parte de la educación de nuestros alumnos.

La ministra hablaba en la entrevista que ya está disponible en la web del proyecto de que se busca una enseñanza más personalizada entre los alumnos. ¿La escuela, los profesores, están preparados para eso?

Los alumnos son distintos en su historia, en sus intereses, en su manera de enfrentarse al aprendizaje y por tanto dentro de un marco común es importante tratar de adaptarse a estos ritmos de aprendizaje, a su manera de aprender, de enfrentarse con las tareas escolares. De eso se trata la personalización de los aprendizajes. Esto suena muy bien, pero esto es complicado por dos razones.

Para el profesorado no es sencillo adaptar una enseñanza a las distintas peculiaridades o intereses de los alumnos. Hacen falta habilidades muy contrastadas para poder hacer esa adaptación.

Tampoco ayudan a esta personalización del aprendizaje los recursos insuficientes. Hablo de número del número demasiado elevado de alumnos por aula, pocos profesores de apoyo, ritmos de trabajo exigentes. Yo creo que este es un tema importante y que no es lo mismo enseñar en contexto sociales favorecidos.

Entonces sería necesario, yo diría casi imprescindible, que aquellos centros que tienen alumnos de contexto sociales más desfavorecidos que tienen más dificultades, ellos y también sus profesores para interesarles, motivarles, etcétera, tengan más recursos, más medios, más profesores de apoyo, incluso menos alumnos por aula.

También se habla en el currículo de la importancia del bienestar emocional de los alumnos.

Sí, yo le doy una importancia enorme. En las escuelas durante muchos años, pensaban que este era un tema de las familias. Progresivamente, y más en estos últimos años con la pandemia, pues hemos tomado conciencia de que las competencias emocionales, el bienestar emocional del alumno, es de enorme importancia. Los alumnos tristes, deprimidos, ansiosos, tienen dificultades para construir un proyecto de vida y sentirse bien. Aquellos alumnos que se sienten bien, aprenden mejor. ¿Cómo se lleva esto a la práctica? Yo creo que hay dos líneas. Una, que el desarrollo socioemocional de los alumnos forme parte del proyecto colectivo del centro. Y que también tenga en cuenta encuentros entre los alumnos que les ayude a estar mejor: actividades grupales, excursiones a la naturaleza, teatros, música, deporte, etc. Un conjunto de actividades que son muy importantes, porque no solamente forman al alumno y a la alumna, sino que también ayudan a encontrarse bien, a sentirse bien con los otros.

Por otra parte, sería bueno que hubiera un tiempo un tiempo en la semana para que el tutor pudiera conversar con sus alumnos y alumnas sobre qué tal se encuentran, sobre como emplean a sus emociones, el tema de convivencia, los temas de desarrollo, adaptados a la edad de los alumnos. Mi sugerencia es que en la hora de tutoría el énfasis fundamental fuera un programa de educación socioemocional.

 

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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