Ángel y la clave de sol

Ángeles de Juan Correa

¿Cuántos colegios están dedicados a los ángeles? Porque hemos de pensar que, habida cuenta del peso que han tenido en las cosmovisiones de las civilizaciones, a «ellos» también les gusta pasearse por las clases y manejar dispositivos.

El tránsito del mes de septiembre al de octubre está marcado por la celebración de los ángeles. El 29 de septiembre el calendario católico sitúa la fiesta de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Sus etimologías dan cuenta de su especialidad: Miguel, “¿Quién como Dios?”, por su lucha contra el demonio al defender el nombre del Creador ante las asechanzas del mal; Gabriel, “fortaleza de Dios”, encargado de comunicar a la Virgen María el misterio de la Encarnación y a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista; y Rafael, “medicina de Dios”, compañero de viaje y “sanador” en el libro de Tobías.

La climatología colabora y, cuando están a punto de caerse las hojas, del verano de san Miguel pasamos al 2 de octubre, día del ángel custodio, que ahora ejerce de patrón del Cuerpo Nacional de Policía.

Las religiones abrahámicas presentan a los ángeles como embajadores de Dios. En el judaísmo hay jerarquías angélicas y, en el cristianismo, su devoción está atestiguada desde los primeros tiempos.  En el siglo XVII Clemente X instituyó la fiesta con carácter universal para toda la Iglesia. En el Islam son entidades celestiales creadas por Alá a partir de un origen luminoso.

“En verdad os digo, que veréis abrirse los cielos y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre” leemos en el evangelio de san Juan (1, 51).

El ángel custodio es el “amigo” personal que cada persona tiene como “dulce compañía”, según aprendíamos de niños.

Al tratarse de los seres más perfectos de la Creación, los ángeles llegan donde el ser humano no puede.

Los ángeles iluminan, previenen, guían y protegen. Según rememora el salmo 90, los ángeles “te llevarán en sus manos para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Su comportamiento con respecto al sujeto que tienen encomendado es como el de un hermano mayor y, en muchas ocasiones, ha de exhortarlo, mediante la imaginación o con hechos, para provocar un cambio en la existencia. Fue un ángel quien, en el primer libro de los Reyes, advirtió a Elías: “levántate y come porque te queda todavía mucho camino”.

A san Rafael en la infancia se lo invoca, entre otros asuntos, para resguardar de las pesadillas y, en Córdoba, se lo conmemora el 24 de octubre. Antes del Concilio Vaticano II a san Gabriel se lo situaba en el almanaque el 24 de marzo, en la víspera de la Anunciación, pero desde 1970 se reunió a los tres arcángeles en el 29 de septiembre. El arte oriental y occidental está lleno de estatuas, lienzos e iconos sobre los Protectores. En el Museo Nacional de Arte de México se conserva un lienzo titulado  “El Niño Jesús con ángeles músicos”, del pintor novohispano Juan Correa (1646-1716), donde una partitura convierte el diálogo en una clase de armonía.

En el curso 2020/2021, durante la lucha contra el coronavirus, la asignatura de Música ha experimentado en muchos casos la pérdida del aula específica para favorecer desdobles de grupos. Y el protocolo preventivo aconseja evitar actividades en las que haya que compartir instrumental, así como la limitación de sesiones de canto si no hay posibilidad de desarrollarlas con distancia mínima.

Los ángeles sobrevuelan las tizas y las pantallas, juegan con el ábaco e inspiran versos. Ayudan a llevar la mochila, leen el pentagrama y hacen más divertida la realización de fichas durante la tarde.

Estos seres invisibles proporcionan alternativas para poner en marcha dinámicas seguras y amenas. Con el propósito de que ir a la escuela siga teniendo «ángel» y ”música», cada mañana revisan que la clave de sol siga estando en segunda línea.

DRA. MARÍA LARA MARTÍNEZ Y DRA. LAURA LARA MARTÍNEZ

Profesoras de la UDIMA

Escritoras Premio Algaba

Historiadoras de “Todo es mentira” en Cuatro

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