Antonio Alonso (AEEN): “La educación no es un buen negocio desde el punto de vista de rentabilidad económica”

Antonio Alonso, presidente de la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN), afirma sin ambages que la educación no es un sector que destaque tanto por su rentabilidad económica como por su aportación a la sociedad, en tanto que instrumento que favorece una población más cualificada y preparada para atender los retos del futuro.

Es, pues, un aviso para navegantes el que lanza el máximo representante de las escuelas de negocios españolas a los fondos de inversión que, de un tiempo a esta parte, han manifestado interés por adquirir grupos educativos, centros de posgrado o universidades. “La educación no es un buen negocio desde el punto de vista de rentabilidad económica”, afirma en declaraciones a El Pupitre Digital, el podcast de RADIO ÉXITO EDUCATIVO que dirige y presenta Víctor Núñez, que se difundirá íntegramente este lunes.

Ahora bien, por el contrario, la educación sí lo es “desde el punto de vista social”. En este sentido, agrega que “si lo fondos buscan promocionar, crear y que la educación sea un ascensor social, irán por el buen camino, que será también una buena forma de lavar esa mala imagen que tienen los fondos”.

En este contexto, avisa sobre otro bum inversor, el de las residencias universitarias, “que están creciendo como la espuma”, aunque admite que “quizá tenga más sentido” en el plano inversionista.

Antonio Alonso con Víctor Núñez, director de ÉXITO EDUCATIVO.

Escuelas y universidades

En otro orden de cosas, preguntado por la relación entre escuelas y universidades, históricamente no siempre bien avenidas, Alonso sostiene que sí existe un “hueco” entre el perfil de un alumno universitario y lo que están demandando las empresas, y, en este marco, “por la actividad frenética de la actividad empresarial, es imposible que la universidad pueda cubrir ese hueco, pero sí la escuelas, que hacemos de puente”.

“Así lo hemos entendido y, de hecho, hay cosas muy propias de una escuela de negocios como es la formación en habilidades blandas”, que, aunque recogida en el Plan Bolonia, aclara que no se hace en la práctica.

Pero es que, además, en su opinión, “el hueco no solo hay que verlo en una sola dimensión, sino en tres: conocimientos técnicos, habilidades blandas y formar a la generación Z en las actitudes necesarias para desempeñarse en el mercado laboral”, siempre desde una base común, y es que el perfil del que parten las escuelas es el egresado universitario.

Sobre las microcredenciales, reconoce que es el siguiente reto que abordar en este ámbito de la educación, en particular para las escuelas de negocios. De hecho, ya hay algunas instituciones que recogen este tema, pero, lamentablemente, opina, de forma errónea, como en Cataluña, donde se ha dictaminado que estas microcredenciales se reservan solo al ámbito universitario.

Creo que es el mayor error que se puede cometer, porque las microcredenciales tienen que surgir de las necesidades del mundo laboral y las escuelas están más a caballo entre el mundo académico y el mundo profesional”. Así que, a su juicio, “las escuelas tienen que ser la punta de lanza de las microcredenciales”.

La entrevista completa con Víctor Núñez a partir del lunes en ÉXITO EDUCATIVO.

 

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí