El Aprendizaje Servicio, una capacitación real para la vida

El Aprendizaje Servicio ¿es un método?, ¿es una metodología?, ¿es una filosofía?, ¿es un programa?, ¿es un enfoque pedagógico?, ¿es una perspectiva educativa?, ¿es un modelo pedagógico?, ¿un modelo de intervención socio-educativa? Si analizáramos cada uno de estos conceptos, podemos concluir que no le son ajenos al ApS, más bien que coexisten junto en él. Será más uno u otro de ellos, en relación al objeto que tenga su utilización.

Independientemente del contexto donde se quiera implementar, ya sea en la docencia o en una organización social, el aprendizaje servicio se fundamenta en una situación real del entorno, que requiere una intervención y tiene una metodología concreta de abordaje donde se combina el aprendizaje y el servicio. No es un simulacro, ni son prácticas, la situación es real.

Por ejemplo, en el ámbito educativo, chicos y chicas de 4º de ESO ofrecen a diversas entidades sociales los productos robotizados que han realizado y enseñan a los profesionales que trabajan en las entidades cómo utilizarlos; y en una organización social un ejemplo es el preparar a jóvenes que presentan algunas dificultades sociales para que realicen una charla a niños y niñas de una institución educativa acerca de alguna temática considerada necesaria por la institución.

El acercamiento a un contexto auténtico, para contribuir a su mejora, ayuda a asentar los conocimientos en la persona que realiza la experiencia estableciendo un flujo natural de información y vivencias que aporta nuevos aprendizajes y dota de significado al contenido.

Igualmente, el hecho de poner el conocimiento al servicio de la comunidad desarrolla y/o ejercita dos aspectos que surgen de una manera natural como son la solidaridad y la ciudadanía. La solidaridad entendida como un proceso recíproco de aportaciones mutuas orientada al bien común, y la ciudadanía concebida como un proceso de participación activa de todos los implicados para ser capaces de desarrollar una identidad cultural y cívica en común, con otras identidades culturales diferentes y vivir en contextos multiculturales desde el diálogo y el reconocimiento.

Todo proyecto con aprendizaje servicio, además de partir de una situación real que requiera una mejora, debe contener los elementos que caracterizan al ApS y le son propios: aprendizaje, servicio, intencionalidad pedagógica a través de un proyecto, participación real de todos los implicados y reflexión, articular algunos de estos elementos desgajados de los demás no es ApS.

Las investigaciones de referentes nacionales e internacionales han demostrado que los proyectos de aprendizaje servicio reflejan valores altos de impacto en hacer aflorar algunas competencias genéricas aptas para la vida en general, como por ejemplo el trabajo en equipo, la responsabilidad civil y el fortalecimiento personal, así como muestran que tiene incidencia el ApS en el aprendizaje de competencias específicas asociadas a conocimientos concretos.

En la actualidad el ApS se aplica como metodología docente en todos los niveles educativos, desde el Infantil hasta el universitario, así como en organizaciones de carácter social.

Esther Escoda, es profesora de la Universidad de Valencia y experta en Aprendizaje Social.

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