Carmen Sanz: «Los estudiantes superdotados son los más capaces de innovar»

Carmen Sanz: "La superdotación se identifica midiendo la inteligencia con las herramientas adecuadas y con un profesional con la suficiente experiencia en ese ámbito".

Carmen Sanz Chacón es psicóloga y experta en superdotación y altas capacidades. Debido a su amplia experiencia, desde hace 13 años, dirige El Mundo del Superdotado donde han ayudado a cientos de padres con hijos superdotados, además de jóvenes y adultos que se encuentran en la misma situación. Incluso, Carmen Sanz, escribe de manera regular artículos, publicaciones y participa en diferentes programas de televisión, radio y eventos educativos. También es autora de los libros ‘La Maldición de la Inteligencia’ y ‘El Genio Encadenado’. Desde ÉXITO EDUCATIVO hemos querido conocerla más, a través de una de las cosas que mejor sabe hacer: exponer su trabajo y contribuir a mejorar la situación de personas superdotadas o poseen altas capacidades y, a su vez, reivindicar las necesidades precisan para contribuir a su bienestar, desarrollo personal e intelectual.

En primer lugar, nos gustaría saber ¿qué es la superdotación intelectual? ¿Cómo se identifica?

Habitualmente se habla de superdotación cuando una persona tiene un nivel intelectual superior en dos desviaciones típicas a la media de la población, lo que aproximadamente se corresponde con un percentil 98 y con un cociente intelectual de 130 o superior.

La superdotación se identifica midiendo la inteligencia con las herramientas adecuadas y con un profesional con la suficiente experiencia en ese ámbito. Por eso recomendamos siempre que la valoración la realicen psicólogos expertos en superdotación y altas capacidades, como los que formamos el equipo de El Mundo del Superdotado

Sin embargo, en nuestro país existe confusión entre este concepto de superdotación, y el concepto de altas capacidades. El concepto de altas capacidades que se utiliza en el ámbito de la educación en España tiene varias lecturas, según las comunidades autónomas; porque no existe consenso a nivel nacional. Así en algunas comunidades se requiere también un cociente intelectual igual o superior a 130, pero, en otras, es suficiente con demostrar un rendimiento superior al percentil 75 en diferentes áreas, o destacar de forma notable en una o varias áreas.

También, a veces, se exige que el estudiante, además de ser superdotado, sea muy creativo y esté muy motivado, lo que suele ser incompatible con la falta de educación especial, porque la mayoría de los chicos superdotados que no reciben educación especial están aburridos y desmotivados en las clases normales.

¿Las personas superdotadas poseen algún tipo de característica particular que facilite a los padres o docentes su identificación?

En nuestro gabinete llevamos más de quince años valorando niños, adolescentes y adultos superdotados, y no como norma general, pero muy frecuentemente nos encontramos con las siguientes características que forman parte de lo que venimos difundiendo como los decálogos de la superdotación:

Los superdotados muy a menudo:

  • Aprenden a leer muy pronto y tienen gran facilidad con los números.
  • Les gusta estar con niños mayores.
  • Están en su mundo, abstraídos en sus cosas y son bastante despistados.
  • Son muy sensibles.
  • Piensan rápido, aprenden rápido y tienen muy buena memoria.
  • Son muy exigentes con ellos mismos y con los demás.
  • Son hiperactivos mentales, y tienen muchos intereses a la vez.
  • Son niños con baja autoestima, retraídos y/o con problemas de conducta, y con poca resistencia a la frustración.
  • Tienden a cuestionar las normas y la autoridad.
  • Son imaginativos, preguntan mucho y tienen un sentido del humor especial.

Por otra parte, los superdotados generalmente no son:

  • Niños con alto rendimiento, por el contrario, es frecuente el fracaso escolar.
  • Niños motivados, si no reciben educación especial suelen estar aburridos y desmotivados.
  • Niños con Trastorno por Déficit de Atención y no necesitan medicación. Solo se aburren.
  • Niños Hiperactivos, y no necesitan medicación. Necesitan hacer cosas que les interesen.
  • Niños con Trastorno Negativista Desafiante. Se rebelan porque nadie les comprende.
  • Niños con Trastorno de Evitación. Evitan a los demás porque les rechazan.
  • Niños enfermos. La superdotación no es una enfermedad, es un regalo.
  • Niños problemáticos, si dan problemas es porque necesitan ayuda.
  • Niños que no necesitan nada, tienen Necesidades Educativa Especiales según la Ley
  • Niños imposibles, necesitan cariño, atención y apoyo para ser felices, como todos.

Ante la duda siempre recomendamos solicitar una valoración con un Psicólogo Especialista en Superdotación y Altas Capacidades.

Carmen Sanz en las instalaciones de ‘El Mundo del Superdotado’.

¿Existen mecanismos en los centros educativos para su identificación? ¿Y para actuar de manera correcta con estos alumnos?

Actualmente, los profesores no cuentan, en su mayoría, con la formación necesaria para su identificación, y aún cuando sospechen de algún caso y lo deriven al equipo de orientación correspondiente, la carga de trabajo de estos equipos es tan enorme que no pueden dedicar el tiempo necesario para identificarlos.  De hecho, según las últimas estadísticas del Ministerio de Educación la mayoría de los superdotados están sin identificar en nuestros centros escolares, porque se han identificado menos de 40.000 alumnos y, por pura estadística, 2% de la población, tenemos casi 170.000 estudiantes superdotados en nuestras aulas.

Para actuar correctamente con estos alumnos lo primero que habría que hacer es identificarlos, y para ello los profesores tienen que tener formación. Por esa razón, desde nuestra Fundación El Mundo del Superdotado llevamos años formando a profesores de toda España y de otros países. Una vez identificados, deben estudiarse sus necesidades educativas y flexibilizar los programas educativos para que puedan desarrollar todo su potencial, tanto adelantándolos de curso, como enriqueciendo los propios contenidos.

¿Cómo debería actuar un directivo o docente ante un alumno que presenta altas capacidades?

Una vez identificados, la intervención educativa más recomendada es la aceleración de curso. Un niño superdotado con ocho años tiene una edad mental de más de once años y, por lo tanto, sus necesidades educativas están más cercanas a los diez u once años que a los ocho. También su desarrollo afectivo y emocional, sus intereses, su forma de expresarse tienen más en común con niños de diez u once años que con niños de ocho. Por lo tanto, se integrará mucho mejor siempre con niños al menos dos años mayores que él. Por ello, nuestra recomendación es identificación temprana, en la Escuela Infantil a ser posible, ingreso temprano en Primaria, con cinco años, o, por lo menos, una primera aceleración de curso entre Primero y Tercero de Primaria, una segunda aceleración de curso entre Cuarto y Sexto de Primaria, y una tercera aceleración de curso, en función de la evolución del niño y sus capacidades, durante la Educación Secundaria.

En nuestro país, la legislación permite hasta tres aceleraciones de curso, pero en otros países se permite, incluso, el ingreso temprano en la universidad, lo que consideramos que, para casos excepcionales, también debería ser contemplado, porque no es lo mismo un niño con un cociente intelectual de 130, o superdotado, que un niño con un coeficiente intelectual de 145 o superior, o extremadamente dotado.

Por otra parte, es fundamental que los niños superdotados, aunque estén en un curso superior, puedan acceder a enriquecimiento curricular en las áreas en las que destaquen más. De la misma forma que cuando un niño destaca en Música, recibe educación especial en el Conservatorio, sería ideal que un niño que destaque en Física o Matemáticas, por ejemplo, pueda acceder a clases especiales en esas áreas, bien en el Aula Abierta de Altas Capacidades del centro escolar, o bien asistiendo a actividades extraescolares. Esta opción es especialmente interesante para que puedan compartir intereses con otros niños con altas capacidades, por eso animamos a los directores de los centros educativos a crear en cada colegio un Aula Abierta de Altas Capacidades para enriquecer las opciones educativas de estos niños.

¿Son los niños con altas capacidades más susceptibles de padecer acoso? ¿Se puede hacer algo para que los chavales valoren la alta capacidad de un compañero?

En nuestro centro de El Mundo del Superdotado vemos más de 300 casos cada año y tres de cada cuatro casos de niños, adolescentes y adultos, han sufrido acoso escolar en el colegio. Los estudios realizados en nuestro país con niños de altas capacidades indican que uno de cada dos niños con altas capacidades ha sufrido acoso en algún momento de su etapa educativa. Por lo tanto, sí podemos afirmar que son más susceptibles de sufrir acoso, y por ello el libro que escribí ‘La Maldición de la Inteligencia’ (Plataforma Editorial, 2014) intenta llamar la atención sobre este problema que afecta no solamente al rendimiento escolar de los niños, sino, y mucho más grave, a su desarrollo emocional.

Con los compañeros es imprescindible actuar para que reconozcan las diferencias en intereses y actitudes del niño superdotado y le respeten, en su diferencia, de la misma forma que respetamos los problemas o dificultades de un niño con discapacidad.

Somos diferentes, y todos necesitamos respeto en nuestra diferencia para poder desarrollarnos como personas. El problema es que la superdotación no es visible, y a menudo el niño superdotado sufre acoso por sus compañeros sin que ni él mismo ni sus compañeros sean conscientes de la razón del acoso. Las consecuencias son baja autoestima, odio al colegio y en los casos más graves depresión, ansiedad y fobia escolar.

Tenemos pacientes en nuestra consulta que han abandonado el colegio durante la adolescencia porque no soportaban el trato que recibían de sus iguales, lo que es gravísimo no solamente en el ámbito emocional, sino también en su desarrollo personal y en la pérdida de talento que esto supone para nuestra sociedad.

¿Qué deberían hacer los centros educativos para prevenir el acoso escolar de los jóvenes con altas capacidades?

En primer lugar, ser conscientes de que es extremadamente frecuente, uno de cada dos casos. En segundo lugar, facilitar la integración de los estudiantes con altas capacidades desarrollando actividades de aprendizaje colaborativo, permitiéndoles apoyar a sus compañeros en sus estudios y en general no dejando que un estudiante se quede solo en el patio sin saber la razón.

En los colegios existen herramientas que puede utilizar cualquier profesor para analizar que ocurre en las relaciones de sus alumnos dentro del aula, y prevenir los casos de acoso escolar, tanto si tenemos un estudiante con altas capacidades como si tenemos un estudiante con cualquier otro signo diferencial.

En general el acoso se produce siempre al diferente, pero el problema con los superdotados es que esa diferencia no siempre es visible, ni tan siquiera para los propios profesores. Los niños lo sufren y no lo cuentan ni a sus padres, porque se sienten culpables de ser acosados por sus compañeros. Su propia baja autoestima les impide denunciarlo y lo sufren sin ser conscientes de las consecuencias futuras en su desarrollo emocional. Más de una vez he visto lágrimas en los ojos de los padres de los niños superdotados que vienen a nuestra consulta cuando hablamos del acoso escolar a sus hijos, lágrimas porque ellos mismos lo sufrieron en su infancia y ahora descubren la razón. La superdotación como bien sabéis también es hereditaria y los casos de acoso escolar, por esta razón, lamentablemente, también se heredan.

¿Piensa que los niños de altas capacidades deberían asistir a centros educativos específicos o, por el contrario, deben convivir en centros convencionales?

En nuestra opinión, los niños superdotados necesitan educación diferenciada, que puede darse en un centro educativo convencional siempre y cuando se les permita ir a su propio ritmo de aprendizaje, subiendo de curso, con enriquecimiento curricular, y con actividades complementarias en el Aula Abierta de Altas Capacidades. Con estas medidas los niños pueden compartir el mismo centro educativo, en la mayoría de los casos, sin problemas y pueden desarrollarse emocionalmente de forma adecuada.

En cualquier caso, en los extremos, cuando hablamos de estudiantes altamente dotados, es posible que no sea suficiente y necesiten educación especial fuera del aula normal, asistiendo antes a clases universitarias o en colegios especiales.

En nuestra opinión, en nuestro país deberían existir colegios especiales para superdotados, de igual forma que existen en la mayoría de los países avanzados, para que los padres puedan elegir en cada caso la educación más conveniente para sus hijos. En nuestro centro recibimos a diario las mismas preguntas: ¿Qué centro nos recomienda para nuestro hijo? ¿Existe algún colegio especial? Lamentablemente, a día de hoy, no podemos responder como nos gustaría a esas preguntas.

Para concluir, Carmen, podría contarnos ¿algún caso de éxito en algún centro educativo?

Cuando los profesores están formados en superdotación y altas capacidades, cuando el director del centro está sensibilizado, y cuando se les da a los niños superdotados la educación que necesitan, el éxito está garantizado y también los resultados en excelencia del colegio.

Si esto se hiciera a nivel nacional serían mucho mejores nuestros resultados en PISA, tanto en excelencia como en menor grado de fracaso escolar. Actualmente hay muchos centros preocupados y que están empezando a desarrollar incluso aulas abiertas de altas capacidades y yo, como superdotada, como presidenta de la Fundación El Mundo del Superdotado, y como Directora de El Mundo del Superdotado, los animo, personalmente, a continuar en esa línea, porque el desarrollo de nuestro país también depende de su éxito.

El desarrollo social de este siglo va a depender de las nuevas tecnologías, y los estudiantes superdotados son los más capaces de innovar en ciencias, matemáticas, física, ingeniería, informática, inteligencia artificial, todo lo que nos lleva a las STEM. No solamente nos jugamos la educación de los niños superdotados, también nos jugamos los resultados en PISA, pero lo más importante, el desarrollo de nuestro país durante los próximos 20 años.

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