Los cimientos de los alumnos se construyen en los primeros años

Marta García escribe sobre

Los primeros años de vida son determinantes para el posterior desarrollo de un niño. En esta etapa inicial se producen un gran número de aprendizajes que serán esenciales para afrontar con éxito los años venideros. Es en esta etapa cuando se desarrollan habilidades tan importantes como andar o hablar, pero es también cuando se empieza a formar nuestra visión del mundo y nuestra percepción del lugar que ocupamos en él; cuando aprenderemos a relacionarnos con los demás y establecemos un tipo de apego que nos acompañará en nuestras relaciones futuras.

La etapa de Educación Infantil, por tanto, desempeña un papel crucial en el desarrollo de los niños, sentando las bases para su crecimiento integral. En este contexto, la crianza respetuosa emerge como un enfoque esencial, donde se aboga por respetar los ritmos naturales de los niños. Este artículo explorará la importancia de la educación infantil, centrándose en la crianza respetuosa y el papel esencial del adulto en el proceso educativo.

Fundamentos de la educación infantil

La educación infantil va más allá de la transmisión de conocimientos académicos. Se trata de proporcionar un entorno enriquecedor que fomente el desarrollo físico, emocional, social e intelectual. La primera infancia es una etapa crucial en la formación de la personalidad y las habilidades básicas que perdurarán a lo largo de la vida.

En este contexto, consideramos esencial que los alumnos reciban no solo conocimientos académicos, como pueden ser los días de la semana o cómo se expresa el tiempo en inglés, sino también ayudarles a reconocer y expresar sus propias emociones o que sientan que son queridos y respetados por los adultos que les cuidan. Atender al desarrollo emocional de nuestros pequeños es una apuesta segura si queremos que nuestros alumnos sean personas felices y respetuosas con los demás.

Crianza respetuosa: un enfoque integral

La crianza respetuosa reconoce la autonomía y la individualidad de cada niño. Respetar sus ritmos naturales implica entender que cada pequeño tiene su propio proceso de desarrollo. Este enfoque no solo se centra en el respeto hacia los niños, sino también en brindarles las herramientas necesarias para comprender y regular sus emociones.

En una etapa tan esencial como ésta, es fundamental que tanto padres como maestros comprendamos y nos formemos para conocer qué necesitan los niños en cada momento. Un conocimiento certero del desarrollo de los más pequeños es fundamental para ayudarles a formar un autoconcepto adecuado y seguro que les permitan desenvolverse con soltura en el mundo que están empezando a conocer.

Respetar los ritmos de los niños

Cada niño es único y tiene su propio ritmo de desarrollo. Respetar estos ritmos implica permitir que los niños exploren y descubran el mundo a su propio paso. La presión para alcanzar ciertos hitos o logros académicos puede ser contraproducente, ya que cada pequeño tiene su propia línea de tiempo para adquirir habilidades y conocimientos.

Importancia del adulto en la crianza respetuosa

El adulto juega un papel fundamental en la implementación de la crianza respetuosa. No solo actúa como guía y modelo a seguir, sino que también crea un entorno en el que el niño se sienta seguro para expresarse y explorar. La paciencia, la empatía y la comunicación efectiva son herramientas esenciales que el adulto debe poseer para practicar la crianza respetuosa de manera efectiva.

Resulta fundamental que los niños cuenten con figuras de referencia que, bajo los principios de la crianza respetuosa, les acompañen en esta etapa inicial, sabiendo que la forma en que tratamos y acompañamos a la infancia en estos primeros años de su vida será la forma en que ellos se traten a sí mismos y al mundo que les rodea.

Los educadores de la primera infancia tenemos en nuestras manos la posibilidad de cambiar la forma en la que los alumnos se tratan a sí mismos y a los demás. Este es un compromiso que debemos asumir con responsabilidad, formándonos y aprendiendo cada día para ser más respetuosos con el desarrollo de los más pequeños.

Fomentando la curiosidad y la creatividad

La crianza respetuosa nutre la curiosidad innata de los niños y fomenta la expresión creativa. Proporcionar un entorno en el que se aliente la exploración y se celebre la diversidad de habilidades e intereses contribuye al desarrollo integral de los pequeños.

La primera infancia es una etapa crucial para el desarrollo cognitivo. La crianza respetuosa reconoce la importancia de estimular la mente de los niños a través de actividades lúdicas y educativas adaptadas a sus necesidades individuales, promoviendo así un aprendizaje significativo.

Impacto a largo plazo

Desde la Escuela Infantil consideramos esencial esta etapa y sabemos que para que nuestros alumnos de Primaria, Secundaria y Bachillerato lleguen a ser personas seguras de sí mismas, capaces de elegir libre y responsablemente su propio camino, es importante cuidar la primera infancia. Acompañarles en el desarrollo de su autonomía y darles la confianza para que pueden descubrir el mundo en un ambiente preparado donde se sientan seguros de ser ellos mismos.

Respetar los ritmos naturales, fomentar la autonomía y reconocer el papel esencial del adulto son aspectos fundamentales para garantizar que cada niño alcance su máximo potencial. Al priorizar estos aspectos, no solo se moldea el futuro de los individuos, sino también el de la sociedad en su conjunto.

Por Marta García, directora de Infantil y Primaria del Colegio Alarcón.

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