Comencemos de cero: ¿cómo es un aula ideal?

Hoy nos dedicaremos a hacer un replanteamiento general de los espacios privilegiados para el aprendizaje: las aulas de nuestras escuelas. En nuestra sección anterior, ya avanzábamos la tendencia a rediseñar estos espacios con el objetivo de que los estudiantes puedan aprender mejor, e incluso dábamos algunos ejemplos interesantes. Hoy entraremos en algo más de detalle.

Y lo haremos teniendo en cuenta a la tecnología como aliada, y no como impedimento, para ese objetivo. Vivimos en un mundo tecnológico y lo razonable es utilizar la tecnología de una manera inteligente. Así, lo fundamental es en primer lugar tener claro qué se quiere hacer, en este caso mejorar los aprendizajes. En segundo lugar se pondrán los mejores medios para conseguirlo.

La educación es una actividad teleológica: tiene una finalidad. ¿Cuál es la finalidad de la educación? A responder a esta pregunta se han dedicado las mejores mentes de la historia, desde los griegos hace 2.500 años. Por nuestra parte, no entraremos ahora a abordar esta cuestión, pero sí diremos que la educación sirve para construir personas y construir sociedades. De momento dejaremos de lado cómo deben ser esas personas y esas sociedades. Los matices vienen después. Pero sí podemos comenzar a construir desde aquí.

¿Cómo construir a la vez personas y sociedades desde la educación? Utilizaremos la imagen de un equipo de baloncesto. En él, cada jugador tendrá que entrenar aspectos individuales (tiro a canasta, fortaleza, rapidez, etc.) y grupales (técnicas defensivas, tácticas de ataque, combinaciones, etc.). Algo parecido sucede en educación.

Construir personas

Para construir una sociedad interesante, lo primero será poder contar con personas interesantes desde un punto de vista individual. En nuestro equipo de baloncesto, cada uno de sus miembros debe entrenar por su cuenta para conseguir ser un buen jugador. En el caso de la educación, los estudiantes deben conseguir habilidades y competencias intrapersonales.

En esta sección, hoy no entraremos en cuáles deben ser esas habilidades y competencias intrapersonales. Lo importante a los efectos de este texto es que los estudiantes deberán contar con las mejores herramientas, métodos y sistema para conseguir esas habilidades y competencias individuales.

Por eso, yendo a nuestro terreno, lo ideal es que, como en un gimnasio, los estudiantes puedan utilizar la tecnología de una manera individual. Por eso, las aulas ideales deberían contar con espacios y medios que permitan ese tipo de uso. Una tecnología que permita individualizar el trabajo. Y no solamente como consumidores, sino también como creadores. Por eso pensamos que un portátil es mejor como dispositivo principal que una tableta o un móvil. Aunque, como es lógico, todo aporta.

Construir sociedades

Pero un jugador solo no hace equipo, y un estudiante solo no hace sociedad. Es necesario que los estudiantes adquieran también habilidades y competencias de trabajo con otros estudiantes. La educación tiene un componente social. Por eso hay que trabajar también los aspectos interpersonales.

En relación con la tecnología, de lo que se trata entonces es de facilitar a los estudiantes recursos y herramientas que les permitan trabajar con otros estudiantes. Tanto a distancia (estudiantes lejanos), como sobre todo presencialmente, cara a cara. Por eso un aula ideal debería tener espacios y tecnología adecuada para el trabajo social, grupal.

Esto se traduce, por ejemplo, en poder contar con pizarras digitales que puedan además ser mucho más que meros proyectores o pantallas grandes, como vimos en su día. Así se podrá trabajar en formato de gran grupo tanto con un docente como líder o bien con estudiantes que muestran a los demás su trabajo, asambleas, etc.

Otra característica de un aula ideal dentro de esta línea de trabajo social sería poder contar con espacios para trabajar en grupos más o menos pequeños. El trabajo por proyectos se beneficia de la aportación de distintos individuos. Y el trabajo colaborativo es una de las principales aportaciones que tiene la tecnología, con herramientas especialmente indicadas para ello, que cada vez tienen mayor uso en el ámbito educativo.

En esta sección iremos dando detalles sobre cómo pueden concretarse un aprendizaje individualizado intrapersonal con un aprendizaje social interpersonal. Porque los dos aspectos son necesarios en un aula ideal.

Julián Alberto Martín

La tecnología, ¿mejora la educación?

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