Cómo hacer que la Educación Física enganche a los niños

El sistema educativo actual vive en una dualidad que está dando mucho de qué hablar. Mientras que en algunas comunidades se está prohibiendo la presencia de teléfonos móviles en las aulas, en otras trabajan para adaptar la enseñanza al siglo XXI, lo que supone dar cabida en el proceso de aprendizaje a la tecnología y la innovación.

Pero si nos paramos a pensar un momento, todo se ciñe siempre a las mismas materias -ciencias, matemáticas, idiomas o artes-, dejando a un lado una asignatura que también resulta vital para los alumnos, sobre todo por su salud: la Educación Física. Porque sobre ella y sus planes de actualización nadie habla, lo que provoca que se repitan modelos de clases que han quedado obsoletos y que no consiguen introducir el deporte de manera atractiva para los alumnos.

El potro, el balón medicinal, las carreras por la pista de atletismo…Prácticas que generan rechazo en unos niños que lo que más les apetece es tener cerca sus videoconsolas, tablets y smartphones cuando salen de clase, dejando de lado la tan necesaria práctica deportiva por no ver en ella una manera divertida de pasar el tiempo. Pero, ¿y si le damos un cambio a la Educación Física para hacerla atractiva para los alumnos y generar en ellos un hábito deportivo?

Porque la realidad nos urge a dar ese cambio. Uno de cada tres niños españoles de entre 8 y 16 años tiene exceso de peso, y más del 14%, obesidad. Estos datos no son nuevos, se dieron a conocer hace unos meses gracias al informe realizado por Unicef y la Gasol Foundation, un estudio que refleja la realidad de los niños y jóvenes de nuestro país, los cuales han cambiado los juegos en las calles por las tardes en el sofá pegados a un pantalla. Pero conviene tenerlos en mente para darnos cuenta del reto que tenemos por delante para hacer que nuestros niños se muevan.

Por ello, es imprescindible enganchar a los pequeños al deporte a través de un método que no les resulte repetitivo ni sacrificado. A través de prácticas como el salto en camas elásticas haciendo increíbles acrobacias, los más pequeños pueden divertirse con sus amigos al mismo tiempo que hacen deporte sin darse cuenta. El ‘jumping’ es una nueva modalidad deportiva que logra lo mismo en 10 minutos de saltos que corriendo durante 30 minutos, además de que se reduce el riesgo de padecer lesiones, ya que el ejercicio aeróbico reduce el impacto en un 40% frente a actividades convencionales, según datos de la NASA, pero hay más modalidades que los colegios pueden explorar, como los rockódromos, actividades acuáticas como el surf, etc.

Así, los niños no solo hacen deporte, sino que se divierten, descargan adrenalina, dan rienda suelta a su imaginación, se relacionan con sus compañeros y empiezan a generar un hábito deportivo que les acompañará toda su vida.

Y es que, en el siglo XXI buscamos experiencias de vida, ya que al tener todo al alcance de nuestra mano gracias a los dispositivos tecnológicos, necesitamos un verdadero aliciente para salir de casa y movernos. Por ello, conviene que las clases de Educación Física se adapten a esta realidad y les den a los niños motivos para querer dejar un rato de lado las pantallas y moverse. Porque engancharse a la Educación Física no es difícil, es solo cuestión de dar el salto.

Carlos García, CEO de Urban Planet

Redacción
Author: Redacción

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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