Cómo ven los jóvenes la adaptación digital de la escuela a la pandemia (I)

Clases online

La crisis provocada por el COVID-19 ha impactado de forma especial en el sistema educativo que se ha enfrentado a importantes retos en todo el mundo y por supuesto también en España. La Fad y BBVA, a través del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, han investigado cómo se ha realizado esa adaptación del sistema educativo español a la cultura digital. El estudio Experiencias y percepciones juveniles sobre la adaptación digital de la escuela en pandemia lo ha hecho a través de los ojos del alumnado, analizando qué visión tiene este sobre las limitaciones, aprendizajes y retos de la educación digital durante estos dos últimos cursos.

El análisis se ha hecho en dos fases. La primera un estudio cualitativo para recoger testimonios y percepciones de una veintena de alumnos de 3º y 4º de la ESO, Bachillerato y FP de grado medio, de diferentes edades y sexo y representantes de colegios públicos, concertados y privados. La segunda ha sido un panel online en una consulta a 602 estudiantes de 14 a 18 años.

En esta primera parte de nuestro resumen de este estudio, abordaremos lo más destacado del estudio cualitativo.

Lo peor y lo mejor

Clases onlineEntre lo más negativo del periodo analizado, los jóvenes subrayan los problemas técnicos de muchos centros que no estaban preparados para la adaptación a la formación online. Su equipamiento era insuficiente, obsoleto o en mal estado y la capacitación de parte del personal era insuficiente para aprovechar las potencialidades del material existente.

Aunque la pandemia pilló a todo el mundo de imprevisto, los testimonios señalan que vieron reticencias de buena parte del sistema educativo para adaptar el tradicional método formativo presencial a las nuevas exigencias.

Algunos docentes se limitaron a trasladar las clases magistrales a la pantalla del ordenador, sin imaginación para adaptarse a las nuevas exigencias.

En conjunto el alumnado habla de una sensación de descoordinación y “caos”, que dificultó la atención y la motivación.

También es frecuente la queja de que sienten que no ha sido valorado el esfuerzo extra que ha supuesto para ellos adaptarse a una circunstancia excepcional como la vivida por culpa de la pandemia. Y señalan que el método de evaluación ha dado más importancia a las tareas diarias, y que se les ha sobrecargado de tareas como única solución a la menor capacidad de control, la falta de método y de criterio unificado.

La educación online llegó para quedarse

También es frecuente en los participantes en el estudio cuantitativo subrayar que el ritmo de la enseñanza online es más lento: se avanza menos y se dan menos contenidos.

Educación onlineLos jóvenes entienden y les gusta la aplicación de la tecnología a la formación, que entienden que es un camino sin vuelta atrás, fruto de su tiempo. Aunque prefieren que la tecnología se use más en los centros educativos que en casa.
También afirman que es necesario tomar conciencia de la situación y prepararse, entendiendo por ello no sólo la capacitación tecnológica, sino también el hecho de incorporar la motivación grupal, que se entiende que existe en la formación presencial, al terreno online.

Sensaciones y motivación

Los jóvenes relatan que la falta de contactos personales generó sensaciones de desánimo, aburrimiento, e incluso tristeza. Predominó la sensación de pérdida del contacto personal, con amigos y amigas, con compañeros, con el profesorado… Y describen una percepción distinta del paso del tiempo, que online parece discurrir más lento, de forma más aburrida y más cansada.

La dificultad para concentrarse y organizarse en casa durante el confinamiento es señalada también por muchos y muchas jóvenes

Capacitación e interés

Los jóvenes del estudio muestran una confianza general respecto a sus capacidades tecnológicas, y a su buen desempeño con la tecnología que les rodea. Sin embargo, al profundizar, reconocen que “sabemos menos de los que pensamos”. Son conscientes de que son necesarios conocimientos más específicos y aplicados, y echan en falta una formación más concreta.

El informe subraya que es necesario revisar muchos aspectos de la capacitación tecnológica de los alumnos sobre los que se pasa de puntillas, o directamente se ignoran: pensamiento crítico, gestión de las emociones, autocontrol, gestión de la imagen e intimidad, protección de datos, adecuada percepción de los riesgos, capacidad de integración de los planos online y offline, etc., etc.

Docentes

Los entrevistados creen que hay una mala preparación y lagunas en la capacitación tecnológica de algunos de esos y esas docentes. Algunos hasta habrían tenido más dificultades de adaptación que parte importante de su alumnado (incluso se escucha algún relato de alumnos enseñando a profesores a usar tecnología).

Los jóvenes del estudio señalan que algunos docentes han mejorado durante la pandemia, “le han puesto ganas”, pero otros no tienen ningún interés en aprender

Escuela digital: necesidades y propuestas

Educación onlineCon frecuencia los jóvenes señalan la infrautilización de las nuevas tecnologías y de las oportunidades que estas ofrecen para la educación: por lo anticuado de los medios del centro, por la falta de formación del profesorado…

Entre sus propuestas para aprovechar mejor las oportunidades están:

Potenciar el libro electrónico, no sólo en función de la comodidad, sino también desde la conciencia ecológica (no gastar papel).

Avanzar en la búsqueda de información personalizada, asociada a cada materia, desarrollando buscadores especializados por temáticas.

Apostar por el contenido audiovisual, pues conecta más con lo práctico, y resulta más entretenido.

En la misma línea, es común escuchar la propuesta de emplear la realidad virtual, el 3D y los videojuegos como recurso docente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí