De nuevo el entorno educativo escenario de una masacre: ¿Qué lleva a un estudiante a cometer algo así?

De VitVit - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=51419292
Universidad Carolina de Praga. Autor: De VitVit - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0,

Los expertos ven tres parámetros que ayudan a responder la pregunta del titular, de qué es lo que pasa por la cabeza de un joven estudiante para cometer una atrocidad como la del David Kozak en la Universidad Carolina de la capital de República Checa. Y esos tres parámetros suelen ser comunes en casos como este: un fácil acceso a las armas, una patología psicológica previa y un acoso o mala relación del sujeto con sus compañeros de clase y profesores.

Suman 15 muertos y 24 heridos, resultado macabro del tiroteo de este jueves en la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina, en Praga, capital de la República Checa, perpetrado por un joven estudiante, que fue abatido por la policía. La Universidad, que se muestra consternada por el suceso, anunció el cierre este viernes del recinto universitario y la suspensión de toda actividad en señal de duelo.

Al parecer, el autor es un estudiante de 24 años, David Kozak, que poco antes de dirigirse a la Facultad, habría asesinado a su propio padre. El presunto autor de los hechos es licenciado en Historia y Estudios Europeos y estudiaba en la actualidad un máster en Historia.

Los expertos criminólogos aún no tienen respuesta para explicar este caso, pues se desconocen muchos datos y las circunstancias conocidas son las suministradas, fundamentalmente, por las autoridades competentes. David, el presunto asesino, estaba sometido a un tratamiento psicológico, un indicio de desorden mental que se debe tener en cuenta y que, a juicio del criminólogo Vicente de la Cruz, director del diario especializado en seguridad y defensa Delta13News, “podrían haber afectado su percepción de la realidad y su comportamiento; también las influencias externas, como la imitación de otra masacre similar que tuvo lugar en Rusia en podrían haber influenciado a esta persona”.

En su opinión, aunque sin más información resultaría precipitado afinar en los motivos, desde una perspectiva general, De la Cruz recuerda que en casos como este pueden influir múltiples factores, antecedentes familiares y personales. Precisamente, la relación con su padre, a quien asesinó primero, “podría ser clave”, en su opinión, pues “puede indicar problemas familiares o profundos, incluso abusos”.

Un aspecto que llama la atención de este experimentado criminólogo es el hecho de que una buena parte de estos siniestros tengan lugar en espacio educativos, bien sean colegios, institutos o universidades, como es el caso de la República Checa. “Muchas veces”, explica De la Cruz, esto “tiene que ver con que el agresor busca a las personas que conoce, en un espacio en el que podría sentirse aislado o marginado dentro del entorno educativo en el que está, y, por ello, podría tener un resentimiento que desencadene la violencia”.

Liga con esta argumentación Abel González, director del Departamento de Criminología de la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA, quien, también requerido por ÉXITO EDUCATIVO, recuerda que en institutos y universidades se repiten una serie de factores relacionados con el “aislamiento de estas personas”, no necesariamente fruto de procesos de bullying, “pero algo parecido, donde se sienten rechazados por parte de los compañeros y también de los profesores”. “Es decir, no encajan y como no encajan, pues se tienen que rebelar contra ellos”.

Si a eso se une el fácil acceso a un arma, no hay que más qué decir. De la Cruz subraya que Estados Unidos, país que es reconocido en el mundo por acreditar un mayor número de casos de violencia de este calibre en centros educativos, y la República Checa son países donde el acceso a las armas presenta menos restricciones.

No en vano, este país europeo es el más permisivo de toda la Unión Europea, un dato que debe ser tenido en cuenta, aunque el arma con la que perpetró la matanza fuera propiedad de su padre, pero de fácil acceso para el presunto autor: “Esto facilita, sin duda, el estallido de violencia”, juzga este experto criminólogo.

Abunda en ello Abel González, que se fija en Estados Unidos como paradigma, un país que cuenta con lo que se conoce como una ‘cultura de las armas’ “bastante arraigada” lo que propicia el cóctel perfecto para que se produzcan estos hechos luctuosos.

Por último, Vicente de la Cruz pone el acento en un “problema que atañe a muchas personas en la sociedad actual, relacionado con la falta de objetivos claros en la vida y la crisis de valores personales”, que, en el caso de Praga, “podría haber contribuido a una decisión extrema”, como finalmente ha tenido lugar.

También abre el telón sobre la “exposición constante a la violencia de la gente más joven a través de los medios de comunicación, y principalmente internet”. En este contexto, agrega, los videojuegos “pueden llegar a normalizar la violencia como una forma de resolver conflictos”. Fácil acceso a las armas; acoso, abuso o problemas de convivencia en el aula y la percepción que sobre la violencia tienen las nuevas generaciones. Sumado todo ello a unos preliminares problemas mentales supone el cóctel perfecto que, si bien no explica necesariamente lo ocurrido en Praga, sí ofrece una idea general en estos contextos.

Consternación en la universidad

En un comunicado, la Universidad expresó su más sentido pésame a todos los supervivientes que perdieron a sus seres queridos, “y nuestros pensamientos están ahora con quienes están cerca de nosotros, aquellos que ahora luchan por sus vidas”.

Aprovechó la dirección del centro académico para señalar su “gran agradecimiento” a todos aquellos que contribuyeron a evitar mayores pérdidas de vidas, a los componentes del sistema integrado de rescate y a todos los paramédicos que atienden a los heridos en los hospitales.

“Somos conscientes de que esta situación extrema y extremadamente grave ha tenido un gran impacto no sólo en toda la comunidad académica de la Universidad Carolina, sino también en el público en general en la República Checa y en el extranjero”, subraya el comunicado.

Por este motivo, la Universidad Carolina ofrece ahora a todos sus estudiantes y empleados una “amplia gama de apoyo en forma de ayuda psicológica”.

La dirección de la Universidad Carolina, así como la dirección de la Facultad de Letras de la Universidad Carolina, abordaron la situación desde el primer momento en cooperación con las fuerzas de seguridad dentro del equipo de crisis formado rápidamente.

También recomendó cancelar los eventos universitarios del viernes, incluidas las clases, por motivos religiosos. En Karolin (Ovocný trh 3, Praga), junto a la fuente se instaló un lugar de culto, un lugar típico de reunión para estudiantes y empleados.

El fondo de dotación de la Universidad Charles también anunció una recaudación de fondos para apoyar a las familias de las víctimas, profesores y estudiantes afectados por el tiroteo en la Facultad de Artes de la Universidad.

“El nivel de violencia que ocurrió hoy en la Universidad Carolina es absolutamente nuevo y completamente impactante para nuestra comunidad académica y para la República Checa”, reza el comunicado, que pide a la comunidad “estar juntos en estos tiempos difíciles”.

“Les pedimos a todos que traten de mantener la compostura y la calma, y ​​nuevamente nuestro más sentido pésame a todos los que se han sentido desconsolados por la pérdida de sus seres queridos”.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí