Construir un currículo académico evangelizador

currículo académico evangelizador

Para construir un currículo académico evangelizador es necesario:

  1. Tener como referente global la comprensión integral de la evangelización y su concreción en las 4 dimensiones: diakonía (servicio samaritano); koinonía (comunión fraterna); profecía (anuncio-testimonio); liturgia (celebración de la vida y en la vida).
  1. Relacionarlo con la formación integral, que es el objetivo de la educación católica en sus 11 componentes.

La Formación Integral e integradora busca desarrollar armónicamente todas y cada una de las dimensiones esenciales de la persona humana. Cuando hablamos de dimensiones del ser humano nos referimos al “conjunto de potencialidades fundamentales y esenciales del ser humano con las cuales se articula su desarrollo integral”. Detrás de estas dimensiones hay una antropología, o concepción del ser humano y de aquellos componentes esenciales que es fundamental desarrollar si se quiere que alcance plena-mente lo que implica ser persona.

A través de todo el Proyecto Educativo: las opciones estratégicas y sus prioridades operativas, los procesos académicos y los proyectos pedagógicos, nos proponemos desarrollar de manera armónica todas estas dimensiones que integran la formación integral de los niños y jóvenes.

  1. Tener en el horizonte la imagen de la persona nueva que se quiere formar; el modelo de sociedad, el modelo de Iglesia que se quiere ayudar a construir desde la educación.
  1. Comprensión integral del currículo, que se refiere a la puesta en acción del proyecto educativo y que no se reduce al plan de estudios.
  1. ¿Educar por asignaturas, por áreas o por competencias?
  • En la actualidad, la ciencia es un proceso de comprensión y comunicación en todos los ámbitos de la vida, en especial de la vida humana; proceso orientado y guiado por valores.
  • La formación científica, con base en competencias, conlleva a integrar disciplinas, conocimientos, habilidades, prácticas y valores. La integración disciplinar es parte fundamental del avance de la ciencia.
  • Para llevar a cabo la integración disciplinar es importante destacar las siguientes dimensiones:
  • La multidisciplinariedad, que ocurre cuando alrededor de un interrogante, caso, situación o problema, se busca información y ayuda en varias disciplinas para poder afrontarlo o resolverlo.
  • La interdisciplinaridad, en la cual la cooperación entre disciplinas conlleva interacciones reales, es decir, una verdadera reciprocidad en los intercambios y, por consiguiente, un enriquecimiento mutuo.
  1. Antes de abordar cada una de las áreas es necesario señalar los puntos de anclaje, de relación y de interacción entre la misión evangelizadora, la acción educativa y el desarrollo del currículo y del plan de estudios.
  • El enfoque antropológico: a partir de una comprensión integral de la persona como ser corpóreo-espiritual: mente (capacidad de razonar, pensar, crear e imaginar), corazón (sentimientos), manos (posibilidad de actuar y transformar), y humanista (valoración del ser humano como fin y nunca como medio o instrumento).

El humanismo se fundamente la en la dignidad de la persona humana sin distinciones sociales, étnicas, de género, de edad, religiosas y culturales. Expresión y garantía de la dignidad humana son el reconocimiento, la promoción y la defensa de los Derechos Humanos.

  • El enfoque teológico: que mira, comprende y transforma toda la realidad desde la perspectiva del proyecto de Dios: el Reino de Dios, poniendo de relieve la dimensión trascendente del ser humano a la luz de la Palabra de Dios que es Jesucristo.

La fe no suplanta lo auténticamente humano sino que lo comprende con una nueva luz en sentido y profundidad, con la mirada misma de Dios.

  • La visión ecológica: entendiendo la ecología, no de manera sectorial sino con una visión holística, como un nuevo paradigma por el cual todo se ve relacionado con todo, todo está interdependiente dentro de una simbiosis cósmica hasta llegar a la visión mística de toda la creación, contemplando a Dios en todo y todo en Dios.
  • El enfoque ético: haciendo referencia a los valores que dan sentido al ser humano, a los principios e ideales que inspiran, guían y orientan a las personas y a las colectividades y que se convierten en los ideales y razones de su existir. En la afirmación de los valores humanos se reencuentran los valores del Reino de Dios, viendo en el valor de la vida la fuente y fundamento de todos ellos y en el mandamiento Nuevo del Amor su compendio y plenitud.
  • La dimensión utópica: los sueños, esperanzas, aspiraciones y luchas que anhelan y buscan construir una humanidad en comunión, justicia y paz se encuentran con la promesa escatológica de la Resurrección y “la esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva, en los que habite la justicia” (2 P 3,13).
  • La Conciencia y responsabilidad ciudadanas (dimensión sociopolítica): La ciudadanía activa y el compromiso político en la búsqueda del bien común, llegan a ser y deben convertirse en la expresión social del mandamiento del amor eficaz, vivido como solidaridad afectiva y efectiva con miras al establecimiento de la justicia y la paz en el mundo.
  • La espiritualidad. El espíritu es la realidad más profunda del ser humano en búsqueda de sentido, sin la cual no se podría hablar de persona humana. Esta profundidad espiritual va siendo forjada por las motivaciones, por los valores fundamentales que inspiran la vida, por la utopía que la mueve y anima, por el sentido que cada persona va dando a su existencia.

Desde el punto de vista cristiano, la espiritualidad se define fundamentalmente por la relación absoluta a la persona de Jesucristo y a su seguimiento.

  1. Enfoque o estatuto epistemológico
  • ¿Qué comprensión se tienen del área? ¿Cuál es el enfoque o estatuto epistemológico? ¿Cuál es el paradigma (modelo) de comprensión del área?. ¿Qué planteamiento presenta en cuanto a la construcción del conocimiento específico en cuanto ciencia?
  • ¿Qué papel o aporte da el área para la formación integral que se propone la educación?
  • ¿Para qué se enseña y aprende esa área del conocimiento? ¿Cuáles son sus objetivos específicos?
  1. Visión antropológica y teológica de la ciencia y del trabajo humano
  • ¿Qué aporta específicamente la asignatura o el área al conocimiento y desarrollo de la persona (personalización), al conocimiento y transformación de la sociedad (socialización), transformación de las situaciones y estructuras injustas y alienantes (liberación) y al desarrollo de las culturas (culturización)?
  • ¿Cómo ésta área del conocimiento ha contribuido o contribuye actualmente para lograr mejores condiciones de vida de la humanidad?
  • ¿Cómo el trabajo cotidiano de las personas resulta provechoso y en servicio de la sociedad, y sirve en bien de los hermanos?
  1. Asignatura, área, competencias y axiología

Nuestro Proyecto Educativo tiene en su intencionalidad formativa una imagen ideal de la persona humana, siendo esta el punto de partida, el camino y el punto de llegada.

Esta antropología comprende un conjunto de valores que cada estudiante debe ir encarnando e interiorizando principalmente en y desde el campo específico académico.

Este propósito formativo no se pretende alcanzar paralelamente y al mismo tiempo que se desarrolla lo específicamente académico, sino por medio de lo típicamente académico, comunicando los valores que tipifican la imagen ideal de la persona propuesta, precisamente en las ciencias y por las mismas ciencias.

Toda enseñanza comunica valores y estos valores pueden ser tales que promuevan o estén en pugna, parcial o totalmente, con la misión del Centro educativo.

“¿Qué son los valores? Valor significa literalmente algo que tiene precio, que es querido, que es de mucha estima o que vale la pena, y que, por lo mismo, amerita todo el aprecio, la valoración y el reconocimiento. Consiguientemente, algo por lo que uno está dispuesto a sufrir o a sacrificarse, algo que es una razón para vivir y, si fuere preciso, dar la vida” (Padre Gustavo Baena) .

Los valores proporcionan motivos para vivir y actuar, dan identidad a la persona, imprimen carácter a una institución. Los valores son algo que ocupa el centro de la propia vida, marcando su extensión y profundidad.

¿Cuáles serían los mecanismos que tiene la escuela para formar en los valores que desea vehicular, trasformando la mente, los corazones y las vidas de los estudiantes? El mejor campo para hacerlo es el de la interdisciplinariedad.

En un Centro educativo cada ciencia es insuficiente en sí misma para explicar la totalidad de la creación y del ser humano. Por eso se requiere una integración cualitativa de la investigación que desemboque en una verdad más amplia e integral.

Si el sentido y la finalidad de las ciencias es el ser humano, lo son o porque ellas mismas son valores o porque promueven valores o porque educan en valores.

Es evidente que todo esto exige una intencionalidad consciente, debidamente ilustrada y metódicamente buscada, que ayude a descubrir los valores implicados en cada una de las ciencias y, a su vez, los promueva en el orden práctico. Esta es justamente la función de la interdisciplinariedad, siendo un mecanismo de integración de los saberes, que debe ser científicamente tratado y sistemáticamente programado para que todas las ciencias encuentren su armonía en su objeto que es la persona humana.

Se concluye, pues, que la interdisciplinariedad no es simplemente un mecanismo científico teórico sino un campo específico que descubre y promueve los valores de las ciencias que pretende esclarecer y promover lo auténticamente ético de las mismas.

Por lo tanto, es de decisiva importancia identificar cuál es la imagen ideal de la persona humana que se presupone como punto de partida que determine la escala de valores que debe estar en la base de las ciencias de nuestras escuelas y colegios.

Para promover la formación integral en nuestros Centros educativos es esencial la comunicación de los valores del Evangelio. A partir de ellos la investigación, la docencia, el servicio y la formación adquieren la dimensión trascendente que logra dar sentido al progreso de la persona y de la sociedad.

¿Qué valores formativos puede promover la asignatura, el área, la competencia
con miras a la formación integral? ¿De qué manera? (componente axiológico del
currículo académico).

¿Cómo puede contribuir la asignatura, el área o la competencia, a la construcción
de una sociedad justa y fraterna? (proceso de socialización, y conciencia y responsabilidad ciudadanas).

  1. Diálogo razón – ciencia y fe
  • ¿Cuáles son los puntos de encuentro entre campo del conocimiento que investiga y se enseña en la asignatura y el área, y la experiencia religiosa y la fe cristiana?
  • ¿Qué interrogantes, problemas y desafíos presenta a la fe cristiana el campo del conocimiento que enseña la asignatura y el área? (p.ej. origen del universo, evolucionismo, bioética, cambio social, economía del mercado, ecología, participación política, el arte, la sexualidad, el matrimonio, etc).
  • ¿Cómo pueden la fe cristiana y la experiencia religiosa iluminar y ayudar a esclarecerla realidad humana, personal y social, abordada por el área? (nuevo horizonte de comprensión).

Por Óscar A. Pérez Sayago, secretario general de la CIEC.

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