Crecen las consultas psicológicas de estudiantes por la Covid

Estudiante con mascarilla

El Servicio de Asistencia Psicológica Sanitaria (SAPS) de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha incrementado en un 40% las consultas en octubre y noviembre respecto a los mismos meses del curso pasado. Este ascenso modifica la tendencia de la atención del servicio que siempre reflejaba el mayor pico de consultas por parte de estudiantes antes y después de los exámenes, en diciembre y enero.

Esta elevada demanda ha motivado la organización de tratamientos en formato grupal, una metodología de tratamiento que ya ha ofrecido muy buenos resultados en anteriores ocasiones. Aun así, el SAPS posee una lista de 40 personas a la espera de ser evaluadas.

En lo que va de año, el servicio ha atendido 1.200 consultas individuales, -incremento del 10% respecto al mismo periodo del año pasado- y, aproximadamente, el 50 % de ellas corresponden a la comunidad universitaria de la UPSA, ya sean estudiantes, profesores o personal de administración y servicios.

Lejos de paralizar su actividad, la llegada de la pandemia de la COVID-19 y el posterior confinamiento supuso un reto para el SAPS, que mantuvo la atención psicológica diaria a través de videoconferencia. Además, activó una línea de atención urgente para gestionar los casos relacionados con la COVID-19 y organizó talleres grupales para el control de la ansiedad y el estrés relacionados con el confinamiento, en los que participaron una media de 40 personas por sesión.

Durante los meses de confinamiento, las tres terapeutas que integran el servicio atendieron un total de 366 consultas individuales, lo que supone un incremento superior al 20% respecto al mismo periodo del año anterior (304).

Además del tratamiento personalizado o grupal en las consultas, durante el confinamiento el equipo del SAPS elaboró y publicó pequeñas píldoras psicológicas con consejos para hacer frente a la situación generada por la pandemia.

En este sentido, tanto la comunidad universitaria como los seguidores de las diferentes redes sociales de la UPSA pudieron acceder a consejos sobre cómo combatir la soledad durante el confinamiento; cómo aminorar los efectos del estrés y el burnout en el personal sanitario; pautas para hacer más llevaderas en niños y adolescentes las situaciones provocadas por la COVID; un decálogo para manejar el malestar; consejos para afrontar la frustración, estrategias de control emocional o indicaciones para gestionar la cuarentena con los niños.

La ansiedad y la depresión son los síntomas más frecuentes de quienes solicitan ayuda en el SAPS, con un claro predominio de síntomas de ansiedad social entre los estudiantes universitarios.

En segundo lugar, con una incidencia mucho menor, las terapeutas del SAPS atienden trastornos de personalidad, trastornos por atracón y adicción a las nuevas tecnologías. Entre los más pequeños, los problemas más frecuentes son los relacionados con la conducta, síntomas de ansiedad y trastornos por déficit de atención con o sin hiperactividad.

La pandemia de la COVID-19, según apunta la directora del SAPS y profesora de Psicología de la UPSA, Mª Ángeles Gómez, no ha supuesto un cambio en la sintomatología por la que se solicita ayuda, aunque sí observa que la situación de incertidumbre, en ocasiones la cuarentena, etc. parece precipitar y agravar sintomatologías previas.

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here