¿Cuál debería ser el papel de los centros educativos en relación con la tecnología?

Este artículo continúa la serie que estamos dedicando a la cuestión de la tecnología educativa y la mejora y optimización de su uso. Su contexto es nuestra proclama inicial Por una educación informada en las evidencias científicas, ya que sostenemos que La tecnología educativa necesita fundamentación científica y validación.

En esta línea de trabajo el ámbito sanitario nos sirve de guía y orientación, por los inmensos avances que ha experimentado en las últimas décadas, y analizamos Lo que el sector EdTech puede aprender de la industria farmacéutica. El paso siguiente ha sido analizar el papel que juegan los distintos actores del sistema: arrancando desde el liderazgo por parte del propio sector (¿Cómo conseguir en EdTech los logros de la industria farmacéutica?), que debe ir acompañado necesariamente de un arbitraje por parte de la administración: En sanidad está la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, ¿y en educación?

Hoy daremos un paso más, añadiendo a la ecuación el papel que debería jugar el actor fundamental en el escenario que estamos dibujando: los centros educativos.

Lo digital es inevitable

Volveremos brevemente sobre nuestros pasos al recomendar de nuevo a cada uno de nuestros lectores “Adáptese cuanto antes: la educación digital es inevitable. Es algo que ya nos parecía claro antes de la pandemia (La tecnología, ¿mejora la educación?), pero que ahora vemos palmario. El coronavirus ha modificado todo, y ya resulta evidente que La educación digital no es innovación: ya es imprescindible.

Por tanto, hay que actuar en consecuencia, e intentar profundizar y comprender sobre tecnología y educación. Es lo que intentamos modestamente aquí.

Porque ya no vale decir, como era habitual, que “la tecnología no es necesaria”, que se puede trabajar sin ella o, incluso como decían algunos (¿lo seguirán diciendo?) que “debería erradicarse de las escuelas”.

Hemos aprendido a la fuerza, y de hecho yo soy positivo y creo que La educación después del coronavirus será mejor que antes de él. Pero hay que ponerse a ello.

Ayudas para profundizar

Los centros educativos deben tomarse la tecnología en serio. Ya no caben excusas. Todos los centros educativos, y cada uno de sus miembros, deben fijar su mirada en la tecnología, para interesarse por ella, conocerla, aplicarla y aprender de la experiencia en procesos de mejora continua.

Sin ir más lejos, el Ministerio de Educación es muy consciente de esto, y ofrece una ayuda muy acertada. En la página web del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF), podemos encontrar El Plan Digital de Centro. Un marco para la integración de las tecnologías. Es la apuesta de la administración para cada colegio y escuela de España. Una guía práctica de aplicación inmediata.

Si usted es un director de un centro educativo, responsable TIC o docente, y no ha echado siquiera un vistazo a este documento del Ministerio, le recomiendo muy encarecidamente que lo haga cuanto antes.

Hay también documentos de ayuda por parte de la industria, como este Marco de Digitalización (PDF) del Edutech Cluster, en cuya preparación participé activamente como miembro de la Junta Directiva de esta asociación sectorial. Me gustaría destacar en él el análisis que hace de los cuatro ámbitos del marco: organización, cultura de cambio, infraestructuras y el último formado por la práctica pedagógica y los recursos y herramientas relacionados.

También las grandes tecnológicas como Google o Microsoft ofrecen su ayuda, con algunas propuestas teóricas y sobre todo con sus centros de formación. Con el de Microsoft, disponible aquí, los docentes pueden convertirse en expertos en el uso pedagógico de las herramientas de la compañía de Redmond. Lo mismo sucede con Google y sus recursos para el desarrollo profesional de los docentes. Estas formaciones pueden seguirse de manera individual, o si se apuesta de manera colectiva, los centros educativos pueden pasar a ser “centros de referencia”.

Este tipo de iniciativas son positivas, pero no resultan suficienes: hay que avanzar más.

La investigación como horizonte

Todo lo que hemos visto hasta ahora es incluir tecnología en la educación. Los centros deben hacerlo. Pero lo ideal es dar un paso más, y evaluar qué tecnología es la que mejora en mayor medida los procesos de enseñanza y aprendizaje. Quizá esto no sea realista para todos los centros educativos, pero sí para los más avanzados.

Igual que los mejores hospitales desarrollan programas de investigación junto con la industria para mejorar protocolos, medicamentos, tratamientos, técnicas quirúrgicas, etc., los mejores colegios pasarán a investigar bajo el método cientifico qué tecnologías son superiores a otras en su aplicación educativa. Hay que aplicar la razón, y para ello los colegios deben jugar un papel fundamental.

Para muchos ahora mismo esta posibilidad puede suponer algo casi marciano, pero les aseguro que puede hacerse, y que debe hacerse.

El que les habla ha participado en algunos procesos en esta línea, y se ha quedado sorprendido a veces por los impedimentos, trabas o incomprensiones que se ha encontrado en el proceso. Y eso es porque estamos aún arrancando en este camino, que no tiene fin.

Una de las pegas más repetidas por ejemplo es que en educación no deberían plantearse grupos de control en la investigación, porque eso sería anti ético. Los que opinan esto lo hacen bajo el argumento de que “si hay un producto superior, debe facilitarse a todos los estudiantes y no a unos pocos”. Pero, ¿no sucede lo mismo en la investigación médica? ¡Y con más gravedad aún! porque en este caso las consecuencias pueden incluir la muerte prematura de pacientes, etc. Es solamente un ejemplo.

Aún no hay apenas cultura de investigación educativa en los centros. Ni siquiera en la administración. Pero es el horizonte al que debemos tender si queremos mejorar. No lo duden.

Y para ello, hay que armar redes de colaboración entre la industria, la administración educativa y los centros. Cuanto antes lo comprendamos y antes nos pongamos a ello, mejor para todos. Especialmente para los estudiantes. No hay tiempo que perder.

JulianAlbertoMartin.com

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí