Cuando el marketing era sinónimo de no tener alumnos

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Algunos colegios llevan décadas haciendo publicidad en diferentes formatos: vallas, autobuses, cartelería en centros comerciales y a los ojos de otros muchos centros significaba que tenían un problema de escasez de alumnos.

Y varias falsas creencias o equívocos han estado frenando el marketing en el sector educativo:

1.- Confundir marketing con publicidad: la publicidad es el canal final por el que tras un diseño y planificación de una estrategia de marketing se trasmite qué hace o quién es el colegio. Pero casi todos los centros han suspendido en marketing porque no tienen diseñada una estrategia a corto, medio y largo plazo. Y por lo tanto no se ha podido valorar el impacto de las campañas de publicidad en la matricula, ni el coste de adquisición de cada alumno (CAC), ni el impacto en la marca de los colegios. Es decir, una inversión en publicidad poco rentabilizada.

2.- Confundir marketing con comunicación: la presencia en las redes sociales comunicando lo que hace el colegio, los alumnos y sus profesores es parte de una estrategia de comunicación y por lo tanto debería serlo globalmente de marketing. Pero hay muchos piensan que todo, todo vende. Y eso no es así, porque hay que poder medir y no todo es medible.

3.- Hacer marketing es un tema de la privada: la preocupación por las ventas siempre ha estado asociada a la empresa privada. Sin embargo, el sector educativo desde sus tres sistemas ha de atraer a los perfiles de alumnos y familias que más encajen con su proyecto educativo y con sus sistemas de aprendizaje.

La proyección del tamaño de los hogares para el 2031 que arrojan las cifras del INE augura que habrá un 1,5 millones más de hogares dentro de 15 años, pero en torno a un millón de esos hogares serán de un solo miembro. Y que descienden los hogares de 5, 4, 3 miembros. Es decir, menos niños, luego menos alumnos. Y de una década a nuestra hecha hay 110.000 nacimientos menos al año. Lo equivalente a 4.400 aulas menos de 3 años. ¿Asustan los datos verdad?

Y es que todos los centros sienten que tienen un proyecto único, personalizado, imposible de copiar. Y realmente, si observamos las actividades de unos centros y otros son muy parecidos. Y por lo tanto muy difícil de diferenciar y de contar a una familia o a un alumno que no le conoce.

Por eso, ahora el marketing y lo que lleva aparejado de plan de comunicación y de publicidad es una necesidad casi imperiosa. Ya en alguna ocasión hemos hablado de la necesidad que tienen los centros de tener definido y adaptado a cada contexto un verdadero plan de negocio y que la ausencia de él ha llevado a la impulsividad en la toma de decisiones y por ende a realizar inversiones y gastos no preevaluados.

Tenemos el reto de comunicar quiénes somos en un contexto de hipercomunicación. Hay que hacerlo para conectar con la cabeza y el corazón de nuestros potenciales alumnos y familias. Si quieres que “amen irremediablemente” tu colegio y tu proyecto educativo, que sea una “love mark” ya estamos tardando en planificar tu marketing. Y está a tiempo, que es febrero.

Jaime Úbeda, director del Colegio San Patricio-El Soto

 

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