Cuatro de cada diez niños de primaria han visto contenidos sexuales en Internet sin querer

Cuatro de cada diez niños de primaria han visto contenidos sexuales en Internet sin querer

La cifra produce escalofríos. Casi la mitad de los niños y niñas de primaria (40%) aseguran que han visto contenido sexual en Internet sin querer, según diferentes estudios y la experiencia de los profesionales de RECURRA-GINSO, programa especializado en salud mental infanto-juvenil. Los expertos consideran que es clave reforzar la alfabetización digital y una educación afectivo-sexual adecuada, para prevenir, reducir y evitar múltiples riesgos. Hablamos de la exposición a contenidos inadecuados, violentos o pornográficos, retos virales peligrosos, el ciberacoso, o la adicción a las redes y a las nuevas tecnologías.

Minimizar riesgos

Los niños y adolescentes son la población más vulnerable cuando utilizan las nuevas tecnologías. Por ello es importante saber cómo potenciar los aspectos positivos de las nuevas tecnologías y las redes sociales minimizando los riesgos que llevan asociados.

Jesús Villanueva, psicólogo sanitario y subdirector de la Clínica RECURRA-GINSO, explica que «es importante acompañarlos en sus primeros pasos en Internet, y compartir con los menores, según edad y nivel de madurez, algunas redes y aplicaciones, fomentando el uso y contenido apropiado». Para ayudar a las familias, desde RECURRA-GINSO, en colaboración con la Consejería de Familia, Juventud y Política Social de la Comunidad de Madrid, se ha desarrollado la guía de buen uso de las nuevas tecnologías.

Las nuevas tecnologías suponen una innovadora forma de relacionarnos con la información, con los demás y con nosotros mismos, por lo que abren un mundo de posibilidades nuevas, aunque también muchos riesgos. Las redes sociales son la herramienta de Internet más utilizada por jóvenes y adolescentes, incluso por niños.

Formación de los adultos

«No se trata de demonizar o prohibir su utilización, sino de que los adultos nos formemos y así podamos educar coherentemente en su uso responsable y seguro, desarrollando en niños y adolescentes las habilidades psicosociales que actúan como factores de protección como el refuerzo de la autoestima, la empatía o el pensamiento crítico», apunta Villanueva.

Además, las redes sociales permiten crear comunidades, páginas o grupos que comparten intereses, inquietudes y pensamientos, generando un sentido de red segura con la que tratar temas que, fuera de Internet, pueden ser infrecuentes y minoritarios, facilitando conectar y estimular los vínculos entre los miembros de la red. En definitiva, las redes sociales ofrecen aspectos positivos, pero es esencial conocer su funcionamiento para potenciarlos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí