David López Maturén (Creup): La reforma universitaria podría perjudicar la calidad de la enseñanza

David López Maturén es director de Comunicación y portavoz de Creup, la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas y en esta entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO hace balance de un curso, desde luego, diferente a los anteriores.

¿Annus Horribilis para estudiar como universitario, este de la pandemia?

Sin duda es un año difícil para toda la sociedad, pero el estudiantado universitario, que muchas veces ni siquiera ha ido a clase, ha pasado por mucho. Ser culpabilizados de los picos de contagios, intentar atender en una clase telemática cómo si se estuviera presencial… En otros sectores también tendrán problemas que nosotros no vemos, pero desde luego, no ha sido un año fácil para estudiar en la universidad.

¿Cómo valoran la reacción de las autoridades académicas y de las administraciones competentes para paliar los efectos de la pandemia?

Es una pregunta complicada, llevamos año y medio con la pandemia y ha habido medidas de todo tipo. Muchas veces nos hemos preguntado si las restricciones eran por miedo a que nosotros nos contagiáramos o para evitar otras cosas, pero siempre hemos defendido la aplicación del criterio de las autoridades sanitarias y de forma coherente en las Universidades.

¿Cómo observan ustedes al estudiantado universitario? ¿Cuál es su estado emocional y de qué modo este nuevo tiempo ha afectado a su desarrollo académico?

Pues hay un poco de todo. Hay gente que prefiere las clases telemáticas, pero en general se ha visto un efecto negativo en la salud psicológica del estudiantado. Es desmotivador no poder ver a tus compañeros en clase, no poder hacer vida universitaria; este año solo se ha podido hacer clases. Y la Universidad es mucho más que eso. El estudiantado se ha visto afectado por la pandemia, por supuesto, y está cansado de este año, esperando que el año que viene se pueda olvidar un poco todas estas sensaciones negativas.

¿Se han sentido seguros en las universidades?

Depende de la universidad y depende del momento. En general, sí, se ha aplicado bien las medidas de seguridad y los focos de contagio no han sido muchos, con lo que te asegurabas cierta sensación de confianza. Pero situaciones como la de los exámenes de enero-febrero, donde era imposible mantener la distancia de seguridad, y otras, chocan un poco con esa sensación de confianza y seguridad que se pretendía dar. Otra cuestión es que, mientras la universidad puede presumir de ser un espacio seguro, el transporte público ha sido un foco de estrés por miedo a contagiarse para muchos compañeros.

Ustedes se han posicionado de manera crítica frente al Real Decreto de Organización de Enseñanzas Universitarias ¿Qué es lo que no les gusta?

Ya hablamos de ello en un hilo de Twitter, , pero de forma resumida, algunas de las medidas planteadas no solo no resuelven los problemas que buscan resolver, sino que en nuestra opinión pueden perjudicar la calidad de las enseñanzas. Hay medidas que se han incluido gracias a nuestra recomendación, como la matrícula condicionada, y cosas que creemos que hace falta seguir debatiendo para poder llegar a algo que realmente beneficie a la Comunidad Universitaria en su conjunto.

Sin embargo, seguimos encontrando fallos en la forma de implantar los títulos duales, los programas con itinerario abierto, las dobles titulaciones… una de las partes que más nos preocupa es que esta serie de programas no tienen por qué contar con el visto bueno de una agencia de calidad externa, sino que su validación será únicamente competencia de las universidades.

¿Qué reformas, a su juicio, necesitarían las universidades públicas y, ya puestos, en conjunto de las universidades del país, incluidas las privadas?

A nuestro parecer, las universidades públicas necesitan un aumento de la financiación y un descenso de la burocracia, para que puedan recomponerse de esta crisis. Hace falta un marco normativo adaptado a los nuevos tiempos y, desde nuestro punto de vista, que ponga en el centro de la vida universitaria al estudiante. Las universidades deben comenzar a confiar en los estudiantes y hacerlos parte de la comunidad. Desde CREUP siempre hemos defendido que la universidad es mucho más que ir a clase, y se deben generar espacios de experimentación y creación que permitan a los estudiantes desarrollar plenamente sus capacidades.

Tampoco parece que les convenzan a los estudiantes la nueva ley de convivencia ¿Cuéntenos las razones?

Desde CREUP hemos colaborado a diseñar el espíritu de esta nueva ley con el foco puesto en la mediación, para derogar de una vez el Régimen Sancionador de 1954 que se nos aplica actualmente a los estudiantes. Esta nueva Ley debe aprobarse, pero no de cualquier forma. La primera vez que tuvimos acceso al documento articulado de la nueva Ley fue la semana pasada, sin consultarlo anteriormente con el estudiantado; y hemos detectado una serie de elementos que pueden ser perjudiciales para los estudiantes que se enfrenten a los procesos de instrucción y sanción.

En todo caso, agradecemos la rápida apertura de un diálogo por parte del Ministerio sobre esta ley, y esperamos que sean incluidas nuestras demandas para que esta respete los derechos y las garantías de los implicados en los procesos.

La Crue cree que en las universidades españolas se investiga bien, pero que falta financiación ¿Coinciden en el diagnóstico?

Totalmente, las universidades están altamente infrafinanciadas. Esto lleva también a una precarización de los investigadores, que tienen que concatenar contratos temporales pésimamente remunerados. Por otro lado, otro fallo de la investigación en España, aunque también adolece de esto en general la administración pública; es la alta burocratización innecesaria a la que tiene que enfrentarse cualquier investigador durante su trabajo.

Ahora que afrontan los exámenes finales, tómense la revancha ¿Qué nota le ponen al profesorado universitario?

No creemos en el revanchismo. La totalidad de la comunidad universitaria ha afrontado lo mejor que ha podido este año de crisis sanitaria. Ha habido muy poco tiempo de maniobra para los docentes y nos parece injusto criticarles de forma colectiva por ello. En general, ha pasado como siempre, los buenos docentes han intentado hacer lo máximo posible por sus estudiantes; mientras que otros han seguido poniendo trabas y dificultades. Esto seguirá pasando hasta que se nos trate a los estudiantes y los profesores dentro de la universidad con la misma capacidad para debatir y tomar decisiones.

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