David Prados (Educare Torrevilano): “Hay que entender el trabajo de directores y profesores desde la relación con los demás”

David Prados es el director del madrileño Colegio Educare Torrevilano. Este licenciado en Filosofía por la Universidad de Granada, Diplomado en Lengua y Literatura, así como en Etimologías Grecolatinas del Español por la Universidad Autónoma de México, donde trabajó al inicio de su carrera, rige desde 2020 la gestión y el equipo docente de un centro empeñado en poner a lo que él mismo llama “personas” antes que simples alumnos en el centro de todo.

Lo cuenta él mismo: En 2008 recibió formación superior en Dirección de Centros Educativos en el Centro Universitario de La Salle, y en 2013 se convirtió en Experto Universitario en el Desarrollo del Aprendizaje y el Conocimiento en un Entorno TIC, en la Universidad Camilo José Cela. Desde sus inicios en 2001, en México hasta la actualidad, ha ejercido docencia y tareas de gestión y organización escolar en diferentes colegios privados, internacionales y concertados. Esto responde a las preguntas de ÉXITO EDUCATIVO.

¿Qué es lo que diferencia a su centro de otros centros educativos?

Lo más importante de Torrevilano son las personas: los alumnos, porque en torno a ellos gira todo nuestro proyecto; las familias, porque son nuestro apoyo para conseguirlo; y los profesores y todo el personal no docente porque son los que despliegan todo el potencial educativo y formativo de ese proyecto. Con este enfoque se genera un estilo educativo que es muy diferente al resto de centros.

¿Cuáles son sus señas distintivas?

Acompañamiento a los alumnos y a las familias; la educación es un proyecto común que debe completarse con coherencia. Potenciar la figura del tutor, que sigue académica y personalmente a nuestros alumnos y está en comunicación continua con las familias para informar y tomar las decisiones más adecuadas para el desarrollo de cada niño. Innovación, para ofrecer alternativas pedagógicas eficaces, sin caer en los “mitos educativos del siglo XXI”, que contribuyen al crecimiento de nuestros alumnos. Internacionalización, con el fomento de idiomas y experiencias en el extranjero e intercambios culturales.

¿Cuál es su filosofía educativa y cómo se refleja en la cultura y el enfoque de su colegio?

La Educación con mayúsculas es aquella que nos abre al mundo y nos hace capaces de comprender mejor la realidad; la verdad, el conocimiento, nos hacen libres y amplían las posibilidades para desarrollarnos como seres humanos. En el colegio nos esforzamos para dar las herramientas necesarias a nuestros alumnos y sus familias para que puedan alcanzar este objetivo, por eso el conocimiento es importante y se cuidan los contenidos porque sirven de base para desarrollar un espíritu crítico de esa realidad. Y todo ello, cuidando los valores fundamentales que sientan las bases para que los alumnos tengan una personalidad sólida.

Con carácter general, ¿Cómo ve el futuro de la educación en España? ¿Y en el mundo?

Tanto en España como en el resto del mundo, el futuro no es muy esperanzador porque hoy en día se están cuestionando muchas claves fundamentales desde un punto de vista pedagógico, incluso las que han sido buenas y nos han hecho crecer. Se piensa que todo lo antiguo es malo y todo lo nuevo, por ser nuevo, es bueno, mira lo que está sucediendo ahora con la IA, el cuestionamiento que se hace de la memoria como método de aprendizaje o como he comentado los intentos de vaciar de contenidos los aprendizajes para hacerlos, única y exclusivamente competenciales.

¿Qué apartado de la gestión de centros educativos cree que es el más necesario impulsar, si el financiero, el tecnológico, los RRHH o el marketing, por señalar algunos?

Yo creo que son importantes todos en el momento que afectan a las personas. Sin embargo, si tuviera que elegir alguno me quedaría con el de RRHH porque, como he dicho antes, son las personas con su trabajo las que hacen un colegio grande. Hacer una buena selección de profesores y del resto de personal que trabaja en un colegio el clave para implementar un proyecto y defender un estilo propio.

¿Han empezado ya a notar la reducción de alumnos por el descenso de natalidad? ¿Cómo se soluciona esta cuestión?

En el contexto en el que esta Torrevilano, todavía no mucho, es una zona de Madrid que está creciendo y hay muchas familias jóvenes.

Sobre este aspecto, ¿Qué importancia le da en su colegio al ámbito de la comunicación y del marketing con el fin de atraer potenciales alumnos?

Para nosotros es muy importante comunicar todo lo que hacemos en el colegio y por eso le damos mucho valor y dedicamos tiempo a trasladar en qué y cómo trabajamos a nuestras familias y a nuestro entorno. Yo creo que es una obligación de todos los colegios explicar, “en voz alta”, cuál es nuestro proyecto y nuestro estilo porque contribuimos, directamente, al futuro de nuestra sociedad.

¿Cuál es el perfil de profesores que buscan para su centro? ¿Y el de directivos?

En los dos perfiles buscamos lo mismo: personas que dispongan de conocimientos técnicos propios de su ámbito educativo y con una vocación que sitúen en el centro de su trabajo a los alumnos y a las familias. Hay que entender nuestro trabajo desde la relación con los demás y las posibilidades de mejorar nuestro entorno

Salud mental, problemas de convivencia, cambios legislativos, retos tecnológicos como los que nos plantea la IA… ¿Cuál cree que es principal desafío para la educación en los próximos años?

Desde el colegio, llevamos tres años trabajando una iniciativa, que también hemos implementado en los 8 colegios que componen el Grupo Educare. Es el Proyecto de Salud Emocional Educare, que surgió a raíz de los problemas emocionales derivados de la situación de confinamiento y pandemia originados por el COVID-19, al inicio del curso 2020-21. Consideramos más necesario que nunca contar con herramientas adecuadas para ayudar a nuestros alumnos a superar tiempos de especial vulnerabilidad emocional e intensificar las acciones encaminadas a mejorar su bienestar.

Además, nos preocupa mucho cómo está afectando a los jóvenes el mal uso de las tecnologías; algo que es un avance cualitativo y cuantitativo se está convirtiendo en fuente de problemas y generando situaciones que un adolescente no puede, en muchos casos, gestionar solo. Tenemos también que formar digitalmente a nuestros niños para que desarrollen fortalezas que los protejan de ese vasto mundo y sepan aprovechar sus ventajas.

¿Qué medidas se están tomando para garantizar la seguridad de los estudiantes contra el acoso y en favor del bienestar emocional?

Para enfocar bien esta cuestión es fundamental la prevención, tenemos que educar en el respeto y la tolerancia para, desde la infancia sensibilizar a todos los niños. Por eso es tan importante no centrarnos solo en el currículo y fomentar una educación en valores; un ejemplo que gusta mucho a nuestros alumnos sería nuestro programa de patios inclusivos con el que buscamos mejorar la convivencia y la relación entre el alumnado del centro en un escenario que puede ser foco de conflictos.

Además de lo anterior, como he comentado antes, los profesores están muy pendientes; hay que observar y escuchar, para prevenir y educar.

¿Cómo maneja su colegio la diversidad de estudiantes y las necesidades individuales?

Torrevilano es, desde hace tres años, centro de escolarización preferente para niños con trastornos del espectro del autismo y contamos con un aula para atender a estos alumnos. Sin embargo, la diversidad ha dejado de ser algo especial y somos muy conscientes de esto, por lo tanto, debemos estar pendientes de todas las diferencias de nuestro alumnado y adaptarnos a sus estilos de aprendizaje. Ya no es solo una cuestión específica de los departamentos de orientación, el colegio en su conjunto tiene que recoger esas necesidades y desplegar acciones que las atiendan; los profesores son claves en estos planes.

Para finalizar, una pregunta que formulamos a todos los directores de colegios y que nos permite, a través de sus respuestas, trazar un mapa sobre la cuestión ¿Cómo se imaginaría el mejor colegio del mundo?

El mejor colegio del mundo no es el más grande ni el que tiene más instalaciones y más “programas educativos”, sino aquel en el que el aprendizaje es importante y, continuamente, se buscan maneras de acercarlo a sus alumnos para sacar lo mejor de ellos en todos los aspectos. Es el colegio del que los niños tienen un buen recuerdo porque en él han crecido felices.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí