Una víctima del bullying podría perder hasta la mitad del aprendizaje durante un curso escolar

Informe de la Fundación Alternativas sobre acoso escolar

Un alumno acosado podría perder hasta la mitad del aprendizaje durante un curso escolar por culpa del bullying. Los datos del informe El impacto del acoso escolar en el rendimiento académico en España, de la Fundación Alternativas, producen escalofríos. Porque desvela no sólo la existencia de unos niveles elevados de acoso, sino porque evalúa el dramático impacto de esas prácticas en el aprendizaje de los alumnos que las padecen. Y lo que dice el informe elaborado por los investigadores Gisela Rusteholz, economista y doctoranda en la Universitat de València, y Mauro Mediavilla, profesor del departamento de Economía Aplicada en la UV, es que el acoso tiene un “impacto negativo” en todas las habilidades evaluadas y que este efecto negativo equivaldría a la “pérdida de 3-5 meses” de educación formal para los estudiantes victimizados, en comparación con sus compañeros no victimizados. Esto representa entre “un 30% y un 50% menos de educación” en el año escolar de diez meses respecto de sus compañeros.

Estudio a partir de la evaluación PISA

Por un lado, el estudio analiza la prevalencia de casos de acoso escolar en España y su relación con variables como el género, el tipo de centro escolar y la comunidad autónoma en la que se localiza el alumno. Por otro lado, se realiza una cuantificación del impacto del acoso escolar sobre las puntuaciones de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE del año 2018 en Matemáticas, Comprensión Lectora y Ciencias. Para ello, se analiza una muestra de casi 36.000 estudiantes de 15 años (la mayoría en 4º de la ESO) que estudiaban en centros de todo el territorio.

Diferentes agresiones

Asimismo, el acoso escolar deterioraía el desarrollo de habilidades sociales o relacionales de las personas involucradas, tales como “la asertividad, la empatía o la gestión del miedo o la ira”. A corto plazo, las consecuencias más habituales van desde el “temor a asistir a clase, la ansiedad y la depresión hasta las ideas suicidas”.

En el último año un 15,03% del alumnado ha sufrido exclusión, un 29,17% burlas, un 11,94% amenazas, un 17,79% destrucción de propiedad, un 13,33% agresiones físicas y un 22,36% rumores sobre su persona.

La prevalencia del acoso escolar en España es del “16,8% entre los estudiantes de 15 años”, según el índice que elabora la OCDE. No hay diferencias significativas “por género ni por tipo de centro escolar” (público, privado y concertados), pero sí que existen “diferencias menores” cuando se considera la comunidad autónoma de residencia del estudiante o entre los tipos de acoso —los chicos son más propensos a sufrir burlas (la forma de violencia más común en el ámbito escolar), agresión física, destrucción de objetos de los compañeros y amenazas, mientras que entre las chicas predominan los rumores—.

También existen diferencias por sexo en la frecuencia del acoso, ya que en la mayoría de secciones los chicos registran porcentajes superiores, Así, en exclusión llegan al 15,84% frente al 14,58% de las chicas; en burlas se sitúan en el 31,90% por 26,39%; en amenazas 15,32 por 8,52%; en destrucción de propiedad 20,66% por 14,89%; y en agresiones físicas 17,86% por 8,75%. Sólo en el capítulo de rumores las chicas están por delante, con un 23,02% frente al 21,69 de los chicos.

Pérdidas educativas y laborales

El trabajo destaca que el acoso escolar se erige como un “obstáculo más en el proceso de enseñanza-aprendizaje”, que puede generar un rendimiento académico “más pobre” y conducir, a corto plazo, al incremento en las tasas de “absentismo escolar, fracaso escolar o abandono escolar prematuro”. A largo plazo, los efectos del bullying pueden llegar a provocar “potenciales pérdidas de oportunidades educativas y laborales”.

Los autores consideran “imprescindible” no ignorar ni subestimar el problema, así como dedicar “mayores esfuerzos” a diseñar políticas que permitan la detección precoz de este fenómeno y que “mitiguen” de forma eficaz sus efectos. Asimismo, es necesaria la “realización de estudios complementarios” que combinen las aproximaciones “cuantitativas con las cualitativas al fenómeno”, así como estudios comparados que permitan “conocer políticas exitosas en otros países de nuestro entorno”.

Tras la presentación del informe a los medios de comunicación se celebró un pequeño debate en el que participaron José Antonio Luengo Latorre, decano del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid,Purificación Llaquet Baldellou, subdirectora general de Cooperación Territorial e Innovación Educativa en el Ministerio de Educación y Formación Profesional, y Cristina Sanjuán, técnica de Sensibilización y Políticas de Infancia en Save the Children España.

Datos

Según la Fundación Alternativa, el acoso escolar o bullying es un fenómeno mucho más extendido en las aulas españolas de lo que la opinión pública percibe. Uno de cada cuatro estudiantes es víctima de agresiones (en una o más ocasiones) durante su vida escolar y “un 12% son víctimas de ciberbullying en Europa”, según la UNESCO.

Asimismo, en España, durante el año 2021, la Fundación ANAR informó que “el 15,4% de los estudiantes denunciaban casos de acoso entre sus compañeros, y un 24% de los estudiantes aseguraba haber sido testigo de acoso en redes sociales a sus pares”. Estas cifras muestran que el fenómeno no debería subestimarse, ya que afecta a todos los estudiantes que participan, activa o pasivamente, pero especialmente a las víctimas, causando daños físicos, emocionales y relacionales que pueden tener consecuencias en toda su trayectoria educativa y laboral.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí