El Consejo Escolar del Estado saluda el comportamiento de la comunidad educativa frente al COVID-19

Imagen de Alexandra_Koch en Pixabay

Un avance del informe sobre la ‘Situación actual de la educación en España a consecuencia de la pandemia’, en el que sigue trabajando el Consejo Escolar del Estado, concluye con una mirada general mejor de lo esperado, y subrayando, en particular el comportamiento de la comunidad educativa para hacer frente a la pandemia del coronavirus que tanto ha alterado el proceso de aprendizaje.

El Avance del informe se puede consultar en este enlace

El Consejo Escolar del Estado, que hasta que no cierre todos los datos necesarios no emitirá una evaluación definitiva sobre el estado de la cuestión en España, sí adelante su “reconocimiento al esfuerzo del alumnado, de sus familias y del profesorado, personal de administración y servicios y de los profesionales encargados de realizar labores de apoyo educativo o sanitario, así como el de los equipos directivos, para afrontar, como lo están haciendo, la educación en estas condiciones difíciles y trasmite a todos los centros educativos el ánimo desde los representantes de la comunidad educativa y el deseo de éxito a todos y todas en el presente curso”.

Este informe, del que ya ha publicado un avance, detalla las medidas de carácter organizativo y normativo adoptadas por las autoridades educativas y sanitarias que han afectado al funcionamiento de los centros educativos. Además, ofrece una revisión de las principales características observadas en el funcionamiento de los centros educativos no universitarios, los recursos puestos a su disposición, la situación y las dificultades que han tenido que afrontar el profesorado, el alumnado, las familias, el personal de administración y servicios y los equipos directivos de los centros educativos.

Sobre el impacto de la COVID 19 en los jóvenes y sus hogares, se hace eco de UNICEF, ONG que pone de manifiesto que, desde que se inició la pandemia y como consecuencia de la crisis sanitaria, se ha reducido el número de hogares en los que todos sus miembros se encuentran laboralmente activos y se ha elevado de manera muy acentuada el número de hogares en los que ninguno de los adultos de referencia trabaja.

El 85,9 % de las entidades con las que trabajó UNICEF señala la imposibilidad de continuar las actividades presenciales al final del curso pasado como la principal circunstancia que ha contribuido a agravar la exclusión social en los niños, niñas y adolescentes.

El informe de UNICEF concluye que los efectos negativos de la crisis son especialmente importantes en el caso de determinados colectivos, a los que habría que prestar especial atención en las intervenciones públicas, a fin de garantizar sus derechos: niños y niñas tutelados por el Estado, incluyendo a quienes son migrantes no acompañados, solicitantes de protección internacional, niños y niñas de la comunidad gitana, niños y niñas que sufren violencia, con discapacidad, y quienes viven en situación de pobreza y exclusión.

Según el informe de Cáritas, por su parte, la situación ha llegado a ser extrema para el grupo de personas más vulnerable, porque su capacidad de resistencia ante esta nueva crisis en otoño de 2020 es prácticamente inexistente y se pudo encontrar en una situación desesperada en la primera ola de la pandemia, tanto por la paralización de las actividades económicas declaradas y controladas por la Administración como por la inmovilización de la economía sumergida de la que viven muchas personas pertenecientes a este grupo.

Son casi 7 millones de personas las que se sitúan en los escalones de renta más bajas y las clases medias precarizadas que perdieron su posición por efecto de la gran recesión que siguió a la crisis financiera de 2008.

Por otra parte, hay que tener en cuenta las circunstancias de la denominada brecha digital. Según datos del INE, en el año 2020, el 93,2 % de los hogares cuyos ingresos netos mensuales eran superiores a los 1.600 euros disponían de algún tipo de ordenador; en cambio este porcentaje disminuía al 58,2 % cuando los ingresos no alcanzaban los 900 euros.

El informe Covid-19: Cerrar la brecha, elaborado por Save the Children también ha puesto de manifiesto la incidencia de la crisis que han sufrido los hogares, derivada de las medidas de cese y limitación de actividades económicas, en el aprendizaje de los niños y niñas: a mayor inestabilidad del contrato laboral, mayor probabilidad de que los menores no obtengan el título de Graduado en ESO y abandonen tempranamente los estudios.

La salud en el aula

Respecto a las condiciones sanitarias de los centros en el comienzo del actual curso escolar, según los datos facilitados por el Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Sanidad, el porcentaje de alumnado con pruebas positivas a 20 de noviembre era del 0,27 % y el de centros con aulas en cuarentena se eleva al 13,37 %. Estas cifras, sobre todo la del alumnado contagiado, son positivas y esperanzadoras.

No obstante, el porcentaje de estudiantes y centros en cuarentena sugiere que sería aconsejable que las Administraciones educativas pongan a disposición de los centros educativos personal sanitario para que se ocupe tanto de la organización como del control de la pandemia y, en general, para asumir cualquier tarea que tenga carácter sanitario.

Según los datos del Cuestionario para la mejora de la cooperación interterritorial en el curso 2020-2021, en materia de medidas relativas a la crisis del Covid-19 se puede considerar que la incidencia de la enfermedad en los centros educativos de nuestro país es menor que la que afecta al conjunto de la población. La apertura de los centros escolares con el nuevo curso no parece haber aumentado la incidencia de la enfermedad en el conjunto de la sociedad.

Para el Consejo Escolar del Estado es destacable que el grupo de edad con mayor tasa de contagios, que corresponde a los adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años, está contagiándose, según indican los datos disponibles, en los ámbitos social y familiar, no en el escolar. Esta conclusión se confirma por el bajo número de brotes producidos en los centros educativos, lo que refuerza la oportunidad de las medidas adoptadas y pone de manifiesto la notable colaboración de todos los agentes educativos implicados en esta tarea.

En este punto, señala el organismo, “debe ser reconocido el comportamiento ejemplar y disciplinado del alumnado, desde los más pequeños a los adolescentes, así como el del profesorado y el del personal de apoyo educativo, en el cumplimiento de las recomendaciones higiénicas y de salud recibidas de las autoridades, que ha permitido contener las cifras de casos y brotes registrados en el sistema educativo”.

En cuanto a los recursos extraordinarios destinados durante 2020 a mejorar la educación en tiempos de pandemia, hay que señalar que el denominado Fondo COVID (excepcional, de carácter presupuestario) aportó 2 mil millones de euros a las Comunidades Autónomas, como recursos adicionales e independientes del Sistema de Financiación Autonómica. El Programa PROA aportó 40 millones.

El Convenio entre el Ministerio de Educación y Formación Profesional, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y la entidad pública empresarial Red.es, M.P., para la ejecución del programa «Educa en digital», presupuestó para 2020 hasta 260 millones de euros con el fin de dotar de dispositivos y conectividad a los centros educativos.

Los Presupuestos Generales del Estado recogen para el año 2021, una dotación para políticas educativas de 4.893 millones de euros, un 70,2 % más que en 2020. Las partidas asociadas al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia ascienden a 1.803 millones de euros. Queda un presupuesto ordinario de 3.090 millones, lo que supone un 7,50 % más que el año anterior. Para completar el presupuesto asignado al Ministerio de Educación y Formación Profesional, se deben añadir las cantidades destinadas a la formación para el empleo que este año se ha propuesto transferir desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Con respecto al profesorado, según la encuesta para conocer la opinión del personal docente realizada por UNICEF-Comité español, la coordinación del claustro (en los centros) durante los primeros días del confinamiento ha sido positiva. El 34,7 % de los encuestados la califican de muy buena y otro 33,7 % de excelente. Según los docentes, y de modo aproximado, el 71,2 % de las familias mantienen el contacto y responden a las actividades y propuestas que realiza el centro.

Por otro lado, según otra encuesta realizada a 3.700 docentes por el Proyecto de investigación e innovación Atlántida, el 33 % del profesorado cree que no tiene una buena formación digital. Los docentes consideran que un 30 % del alumnado no ha podido seguir el modelo de educación a distancia. Más del 65 % de los docentes valora como bueno o muy bueno el apoyo recibido por parte de las familias respecto a la actividad docente y el 85,2 % de las familias piensa que la empatía y la motivación de los docentes hacia el alumnado ha sido bastante o mucha.

Sin embargo, las valoraciones sobre la administración educativa no son tan favorables: más del 80 % de los profesores y profesoras considera regulares o nulas las directrices elaboradas por las administraciones educativas y menos de un 25 % considera como suficientes o buenos los materiales puestos a disposición desde dichas administraciones.

Los profesores frente a la pandemia

El informe referido al proyecto Volvemos a clase. El impacto del confinamiento en la educación de la Fundación SM señala que el 32 % del profesorado regresa a clase afectado emocionalmente, el 76 % de los docentes está seriamente preocupado por los contagios en el centro y el 90 % del profesorado valora que se aprende más en el centro educativo que a distancia, un porcentaje que sube al 93 % en los maestros y maestras de Educación Infantil y Primaria y desciende al 83 % en el profesorado de FP.

Las Comunidades Autónomas han contratado cerca de 40.000 docentes nuevos (entre 35.000 y 38.000 según las fuentes sindicales consultadas) en el curso 2020-2021. Parte de este profesorado ha tenido como objetivo tratar de compensar las carencias en el aprendizaje de una parte del alumnado durante el confinamiento, labor que se está desarrollando en este primer trimestre del curso, por lo que no está garantizado que algunas Autonomías continúen con esa contratación específica al inicio del segundo trimestre después de las vacaciones de Navidad.

Con respecto a las enseñanzas y los aprendizajes presenciales y semipresenciales de este inicio de curso, del cuestionario de la Comisión COVID del Ministerio de Educación y Formación Profesional se desprende que un 88,51 % de los centros establecieron horarios diferenciados para una entrada escalonada de su alumnado y un 87,55 % de centros habilitaron diferentes itinerarios para el acceso a sus instalaciones.

Generalmente, se han utilizado los espacios (aulas, salas, etc.) de los centros y solo en un 33,49 % de los centros se han realizado sesiones o actividades lectivas curriculares al aire libre.

La enseñanza totalmente presencial se ha producido de forma generalizada en Educación Primaria, donde en un 73,68 % se ha optado por la reducción de grupos, pero no en el resto de niveles educativos. En Secundaria, solo en el 26,31 % de los centros la enseñanza es totalmente presencial, aunque con flexibilizaciones horarias. Cuando la atención es semipresencial tiene un seguimiento desigual; por ejemplo, el 47,36 % de los alumnos y alumnas acuden en días o semanas alternas a su centro en Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas y Escuelas Oficiales de Idiomas.

Desde el punto de vista del alumnado y según los datos del informe Volvemos a clase. El impacto del confinamiento en la educación de la Fundación SM, aunque la mayoría de los alumnos y alumnas afirman que se han manejado bien con el aprendizaje a distancia, el 75 % prefiere la enseñanza presencial y el 54 % cree que se aprende más en el centro educativo que en estudiando desde casa.

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