El experto en EdTech como catalizador de la digitalización educativa

Un profesor utiliza una tableta en una clase
Un profesor utiliza una tableta en una clase

Inmersos en la era digital, el sector de la educación cada vez más incorpora y adapta la tecnología a las distintas necesidades educativas que precisan los centros. Con la clara intención de mejorar las metodologías de enseñanza, gestión y, en definitiva, la calidad educativa que ofrecen.

Sin embargo, para llevar a cabo este proceso, son necesarios conocimientos específicos que, por el continuo desarrollo de la tecnología y su aplicación a la que hacemos referencia —un concepto y una metodología asimilados, en poco tiempo, nos llevan a otros nuevos—, es preciso disponer, como parte del equipo del centro, profesionales capaces de asimilar y adaptar a los entornos físicos y virtuales estas constantes novedades relacionadas con la tecnología en favor de la eficacia y la modernización.

Cada día va adquiriendo un mayor protagonismo la figura del EdTech Expert, o lo que es igual: un profesional especializado en tecnología educativa. Siendo esto una realidad ya perceptible dentro del ámbito educativo internacional. Existen, incluso, previsiones del aumento en la demandade este perfil por parte de los centros educativos para mejorar la enseñanza y el aprendizaje a través de la aplicación de la tecnología. El experto en EdTech puede servirse de la gamificación y el microlearning, para por ejemplo, idear una herramienta concreta y enforcarla al aprendizaje de matemáticas a través del juego y estar, a su vez, destinada a alumnos de Primaria.

Gracias a la combinación de educadores digitales y expertos en tecnología educativa es posible desarrollar las herramientas tecnológicas para que los profesionales más especializados en el ámbito de la pedagogía, la psicología e internet puedan desarrollar metodologías y programas destinados a determinadas materias o a un sector concreto de la educación. Los expertos en EdTech no solo tienen capacidad para centrarse en cómo aplicar la tecnología para la enseñanza, también sus conocimientos son de utilidad para la formación del equipo directivo y profesorado.

Hablan los expertos

Julián Martín, profesional EdTech y colaborador habitual de ÉXITO EDUCATIVO en la sección ‘Qué tecnología para qué educación’ nos ofrece un listado de perfiles profesionales relacionados con la tecnología educativa que Martín afirman «irán en aumento en el futuro»:

En el campo de los contenidos o recursos educativos digitales:

  • Diseñador instruccional de contenidos educativos digitales. Es un experto en pedagogía que establece cuáles son los objetivos de adquisición de competencias para un contenido o recurso, y cómo pueden adquirirse gracias a ese recurso o contenido. Marca la línea pedagógica.
  • Guionista multimedia. Es un experto en pedagogía y en comunicación que, a partir del diseño instruccional, elabora una concreción con propuestas y textos finales, en un documento que será la base del trabajo de los informáticos y expertos multimedia.
  • Productor. El responsable de que la creación de los contenidos o recursos educativos digitales llegue a buen puerto. Que los proyectos se entreguen en tiempo, forma y dentro del presupuesto asignado.
  • Programador especialista en elearning. Que conoce los estándares tecnológicos propios del sector.
  • Testeador especializado. Se encarga de comprobar que no hay errores en los productos creados.

En relación con el campo de la consultoría pedagógica, Julián Martín resalta:

  •  Gestor del cambio. El cambio de escuelas e instituciones educativas hacia lo digital necesita de perfiles especialistas en liderar esos cambios y gestionarlos. El perfil ideal es el de una persona que tenga experiencia amplia en haber gestionado previamente estas transiciones en otros centros.
  • Consultor EdTech. Un especialista que conoce la oferta existente en dispositivos, hardware y software, y puede guiar en los procesos de compra, asesorando sobre las mejores opciones en función de las necesidades específicas de cada centro.
  • Formadores especialistas. Es necesario que todos los actores del sistema se actualicen, y para ello es fundamental poder contar con formadores en tecnología educativa desde el punto de vista educativo. Este perfil es de los más demandados.

Por su parte, Juan Luis Rubio, vicerrector de la Universidad a distancia de Madrid (UDIMA) y doctor en Ingeniería Industrial, en conversación con ÉXITO EDUCATIVO, considera que el perfil de experto en tecnología educativa «tiene conocimiento sobre varias disciplinas y va extrayendo de cada una la utilidad necesaria para poder aplicarla, como puede ser desde la inteligencia artificial, la encriptación o los algoritmos. ¿Y cómo puede llevar la tecnología a la educación? Existen muchas maneras, hay equipos, por ejemplo, que aplican la inteligencia artificial para mejorar y facilitar la perspectivas de aprendizaje para personas que presentan dificultades».

Rubio, además, indica que no existe una profesión, «ni tampoco una disciplina», en el ámbito español que se centre en «el mundo docente y la tecnología, porque la tecnología se puede aplicar a muchos procesos, tanto de alumnos como de profesores. Aún no hay nada claro que permita formar de manera clara en esta disciplina». No obstante, sí señala que el perfil de experto en tecnología educativa «es una persona autodidacta y con una formación mixta en diferentes materias que tienen que ver tanto con la tecnología como con la educación».

En cuanto a la situación actual en España, el vicerrector de la UDIMA comenta que sucede lo mismo en otros ámbito, como en la Sanidad o en la Ingeniería, donde también se intenta implementar la tecnología: «Surgen profesionales intermedios que tratan de poner en marcha un lenguaje común entre el colectivo médico y el tecnológico, por ejemplo. Por lo que se necesitan perfiles que puedan trasladar las posibilidades tecnológicas a la educación porque existe un nicho abierto que en el futuro será importante».

Juan Luis Rubio está convencido de que los centros educativos «si no quieren quedarse fuera del mercado», deben tener profesionales de este tipo en sus equipos directivos y de gestión: «Sucede lo mismo con los bancos. ¿Quién se imagina hoy un banco con el que no se pueda operar o gestionar a través de internet…?, igual sucede con los centros educativos. El perfil de experto en tecnología educativa es necesario para mejorar los procesos de aprendizaje y, por tanto, la calidad educativa».

Aunque para muchos centros la contratación de este tipo de profesionales pueda resultar un coste elevado, la inversión en expertos en tecnología educativa no solo termina siendo beneficioso para mejorar la calidad educativa y actualizarla en consonancia con los nuevos tiempos y las necesidades que están surgiendo en la actualidad, también reduce costes y contribuye a una mayor personalización educativa.

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