El profesor de español como lengua extranjera: una figura con gran «proyección profesional»

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La lengua española vive una excelente situación internacional. Ahora mismo, se estudia como segunda lengua en muchos colegios de países como China, Francia, Brasil, Reino Unido, Polonia, etcétera. Es todo un ejemplo de comunicación mundial en esta sociedad multicultural y multilingüe en la que vivimos, aunque nos parezca extraño después del inolvidable 2020, donde todos hemos tenido que hablar la misma lengua: la telemática. Pero todo pasará.

Y aunque no termine todavía, los alumnos de todos esos países siguen necesitando a sus profesores de español. Este ingrediente no hace sino subrayar la «enorme proyección» de este mercado laboral, como señala Aurora Centellas. La directora del Máster en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera de la UDIMA, recalca: «La figura del profesor fuera de España, en universidades extranjeras, es muy demandada».

Su máster está pensado para aquellos titulados universitarios en las distintas áreas de Lenguas Modernas, Filología, Lingüística, Traducción, Ciencias de la Educación, etc. Pero también para los procedentes de otras titulaciones superiores que acredite algún curso de formación relacionado con la enseñanza de lenguas extranjeras y tenga experiencia.

Tecnología y diversidad lingüística

El título de la UDIMA busca dotar al alumno de un perfil «práctico y competitivo» a través de conocimientos teóricos actualizados y habilidades didácticas fundamentales: «Desde la programación y la organización del trabajo en el aula ELE -Español como Lengua Extranjera-, hasta el diseño de materiales o empleo de las tecnologías de la información y la comunicación que facilitan las tareas docentes y de gestión», desgrana Centellas.

Además, la metodología que emplea esta Universidad a distancia es completamente online, por lo que conoce las últimas herramientas didácticas y estrategias metodológicas en la enseñanza del español como lengua extranjera. Y su carácter digital «va más allá de considerar la tecnología como una simple herramienta para el aprendizaje», destaca la docente. «La tecnología es abordada como metodología para todo el aprendizaje».

Con esta metodología el estudiante desarrolla competencias como «actitudes positivas y de apertura a la diversidad lingüística y cultural». Algo que se aborda «durante todo el proceso de aprendizaje del máster, ya que el carácter académico científico e investigador de este favorece dicha apertura», detalla la directora del título.

Mercado, comunicación, investigación

Y es que el máster prepara también a los alumnos «interesados en la investigación de esta área», señala Centellas. Y proporciona conocimientos y técnicas necesarias «para hacer posible dicha dedicación».

Así lo refleja otra de las metas del máster: conocer las últimas técnicas o tendencias en la enseñanza de la lengua, la literatura y la cultura hispánicas; y saber cuáles son las posibles vías de investigación con respecto a este ámbito científico.

Y así lo entiende la profesora: «Si la enseñanza de segundas lenguas constituye una actividad de notable rentabilidad económica al distinguir las tres funciones económicas de la lengua (como mercado, como soporte de comunicación y como idioma para el comercio); no es posible dejar de lado la investigación sobre los distintos componentes del proceso de aprendizaje, sobre la repercusión de la lingüística cognitiva o de la pragmática intercultural en los métodos de enseñanza, así como sobre la aplicación en este campo de las nuevas tecnologías».

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