El VI Congreso de AEEN sirve como carta de presentación del sello Cualificam, avalado por Madri+d

El papel de las escuelas de negocios y los centros privados de educación superior tiene en Madrid un escaparate de cómo la formación, pese a ser un derecho (y por tanto público), ha demostrado desde el ámbito privado una capacidad de crecimiento y adaptación clave.

Y, sin embargo, el triaje que provoca la certificación académica a veces la pone en tela de juicio. De su rápida adaptación con tecnología, o qué opciones tienen para seguir defendiendo su plaza se ha hablado este miércoles en Madrid.

La Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN) ha organizado en el Palacio Neptuno de la capital el VI Congreso Internacional de Escuelas de Negocios. Una jornada en la que, además de las reflexiones de los expertos y autoridades, se ha hecho entrega de los diplomas de certificación de excelencia a 35 Másteres Profesionales en colaboración con la Fundación Madri+d bajo el sello de Cualifacam.

Un camino que, con la incorporación de hasta 30 nuevas escuelas a la asociación en los últimos años, marca un «cambio de paradigma en la formación superior a nivel mundial». Así lo entiende el presidente de la AEEN, Antonio Alonso, quien defiende que este es un proceso de mejora continua (como la formación que defienden), y que el futuro «es la excelencia».

Entre las intervenciones durante la inauguración de la jornada destaca la del director general de Universidades y Artes Escénicas de la Comunidad de Madrid, Ricardo Díaz. Profesor, investigador y conocedor de primera mano de la educación superior privada, Díaz ha recordado el papel fundamental de las escuelas de negocios durante la pandemia, subrayó el papel de Madrid como región a la vanguardia de inversión en educación superior en España y defendió el crecimiento del número de universidades y escuelas de negocios frente a quienes critican que existen demasiados centros. En este sentido recordó el número de centros de educación superior en otras ciudades europeas como Londres, París o Lisboa.

La iniciativa de AEEN con quiere establecer un sistema que, ante todo, reconozca y tenga un registro de los títulos profesionales de las escuelas privadas, a través de la Fundación para el Conocimiento Madri+d, como ha explicado su director general Federico Morán. Y, con ello, se pretende que los estudiantes vean que estos títulos han pasado por filtros de calidad «muy similares a los de los másteres oficiales de las universidades públicas». Ahora bien, ¿cómo pueden seguir mejorando?

Crecimiento «inorgánico»

Sellos y acreditaciones aparte, el mercado sigue necesitando formar a los egresados y estudiantes en competencias a través de prácticas educativas reales. Para ello la legislación se queda corta, y el ecosistema emprendedor e inversor son opciones que pueden ser clave. Así lo han defendido expertos como Alfonso Beltrán. Director de M&A en Baker Tilly, Beltrán he esbozado cómo este tipo movimientos empresariales están ganando peso.

Representan el concepto de crecimiento «inorgánico» que afecta a todo el ciclo de vida la empresa. Hay varias opciones para crecer, por ejemplo, con las adquisiciones. Pueden ser de dos tipos esencialmente: verticales (de sectores cercanos pero no el mismo) u horizontales. En este segundo caso se trataría de incorporar una marca con programas académicos «más precisos» para «ganar ventajas competitivas, especialización, además de crecer a nivel geográfico», ha señalado.

¿Qué impulsa a apostar por esta estrategia? Según Beltrán, lo primero es no olvidar que «la mayor parte de escuelas de negocios no dejan de ser pymes». La falta de competitividad y sensación de «quedarse atrás» son algunas razones, o también querer «mantener el legado» de la empresa. El de Banker Tilly percibe más operaciones de grandes fondos en el mercado: «Hasta el Funding Equity está entrando». Por sectores, el edtech está generando más movimiento (RV, IA, flipped classroom…).

 

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