Enrique Martínez (GINSO): «El mal uso del móvil, las RRSS y algunas expresiones musicales explican un repunte de la violencia de género en menores»

ENRIQUE MARTINEZ CANTERO

La Asociación para la Gestión de la Integración Social (GINSO), como entidad coordinadora de Tool4Gender, un proyecto financiado por la UE en el marco del programa Erasmus + y coordinado con el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE), apuesta firmemente por esta iniciativa para desarrollar y promover el uso de herramientas digitales destinadas a la educación en igualdad y la prevención de la violencia de género en menores.

El objetivo del proyecto, que comenzó en 2019, es prevenir la violencia de género en escolares de 8 a 16 años mediante el desarrollo de herramientas digitales, y se hace realidad gracias al trabajo conjunto de Save the Children (Rumanía), Heron Digital Education & Mathisis LTD (Chipre), Sociedad Española de Asistencia Sociosanitaria de Valencia (España), Senior Europa Sociedad Limitada (España), I.R.E.S.- Istituto di Ricerche Economiche e Sociali del Friuli Venezia Giulia Impresa Sociale (Italia), MTÜ Lastekaitse Liit (Estonia) y GINSO (España), coordinador del proyecto.

Enrique Martínez, director de Proyectos Europeos y Asuntos Públicos de GINSO, concede esta entrevista a ÉXITO EDUCATIVO con el fin de profundizar en sus prácticas.

¿Qué está fallando para que haya aumentado el número de menores por delitos de violencia de género?

Efectivamente los datos confirman que el número de menores que se enfrentan a un proceso judicial relacionado con la violencia basada en género está al alza. El incremento antes de la pandemia (2019) fue de un 25%. Nuestros 20 años de experiencia en el ámbito de la justicia juvenil y la salud mental de los menores nos permite extraer dos grandes consideraciones enfrentadas para enmarcar este dato. Por un lado, se ha avanzado en tener una mejor visibilidad del problema, aunque todavía no completa. Por otro lado, la violencia de género está encontrando un resurgir entre la población menor. Pensamientos y comportamientos que creíamos en retroceso como interpretar que cariño es igual a propiedad están al alza.

Entre los elementos de contexto que explican esta inesperada situación está el mal uso del smartphone, de las redes sociales y algunas expresiones culturales y musicales que se difunden viralmente en ellas. Todo ello se relaciona con un aumento de la violencia y se traduce en que el mayor numero de medidas judiciales en menores están referidas a lesiones, destacando las basadas en violencia de género. En el caso de los teléfonos se están convirtiendo en una herramienta para desarrollar el control -muy relacionado con los celos- y que explica aproximadamente el 30% de los casos. Las redes sociales combinan la difusión de algunos mensajes que incitan a la violencia, la potencial protección del anonimato y sobre todo la continuidad del acoso 24 horas al día con independencia de la distancia física entre unos y otros.

El resultado es que nuestro equipo de expertos observa una creciente falta de resiliencia y de tolerancia ante a la frustración. En definitiva, una menor de capacidad para encontrar respuestas saludables ante los conflictos que afrontan, por supuesto también los de pareja que los llevan a normalizar y justificar conductas de violencia física o psicológica. Algo totalmente opuesto al amor y al respeto.

Creemos que entre los elementos que están fallando destaca un fuerte desequilibrio entre el bajo impacto que provocan los mensajes institucionales para prevenir la violencia de género y el alto impacto que alcanzan mensajes informales que conducen a la violencia. Y la explicación es sencilla: aquellos que promueven comportamientos sexistas y violentos están usando mejor las herramientas que más impacto tienen en la población infantil y juvenil. En consecuencia, como sociedad no estamos acertando con las herramientas para ganar la batalla de la comunicación con los adolescentes y, por eso, este proyecto está orientado a generar herramientas nativas y habituales para el público al que nos queremos dirigir: menores entre 8 y 16 años. La herramienta estrella del proyecto Tool4gender será una APP que hable su idioma y responda a sus vivencias y preocupaciones cotidianas.

¿Cuál debería ser el rol que ha de jugar el centro educativo en la formación de los estudiantes contra este tipo de violencia?

La conclusión a la que llega nuestro equipo de expertos es que el papel de los centros educativos es determinante en la generación de convivencia y rechazo a la violencia en general, y la basada en género en particular. Por ese motivo, una de las primeras actuaciones del equipo Tool4Gender fue elaborar y difundir un decálogo que pueden consultar en la web. Este decálogo para lograr aulas libres de conductas sexistas se subtitula “la igualdad empieza en las aulas” lo cual es una declaración firme sobre cual es en opinión del equipo cual debería ser el rol de los centros educativos.

El centro educativo es uno de los mejores detectores de las situaciones y se puede trabajar en la prevención mediante dos valores que son un punto de encuentro y pueden ser un resumen de nuestro decálogo: el rechazo a la violencia en todas sus formas y la defensa de la igualdad de género. Este papel crucial del centro educativo debe responder una educación integral que apela también a actuaciones que quedan por encima de los mismos y a la vez exige una coordinación extraordinaria con las familias.

En este ámbito, ¿Es más responsabilidad de cada centro educativo o debieran ser las autoridades administrativas competentes las que señalaran el camino?

En primer lugar, me gustaría señalar que nos encontramos ante un desafío que tiene múltiples aristas como son los factores psico-sociales, culturales, educativos y familiares entre otros. Me gusta poner como ejemplo el éxito coordinado por la DGT en la reducción de la mortalidad en carretera. Recordar que hasta los años 2000 cerca 6.000 personas al año perdían la vida; en la actualidad tenemos cifras cercanas a las 1.000.  Propongo esta comparación porque tienen en común la combinación de factores, y porque gran parte de este éxito colectivo se resume en poner objetivos compartidos a todas las partes interesadas dentro y fuera de las administraciones públicas.

Por tanto, queremos lanzar un mensaje de optimismo: trabajando juntos podemos darle la vuelta a esta situación, pero no puede ser buscando responsables a los que culpabilizar sino colaboradores con los que compartir la responsabilidad. En este sentido, la metodología que estamos siguiendo es combinar un enfoque de arriba abajo examinando legislación y estrategias europeas, nacionales y autonómicas junto con la detección de prácticas puntuales exitosas que podrían ser generalizables.

En mi opinión, debemos creer en el principio de subsidiariedad de la UE por el cual debe actuar el actor que esté más cerca del problema. Pero siempre de forma coordinada y bajo unas pautas generales. Aquello de piensa en global y actúa en local también tiene cabida aquí. Asimismo, añadiría que en el ámbito educativo es fundamental la colaboración entre administraciones públicas, empresas privadas y entidades del tercer sector. Esta colaboración público – privada – social es imprescindible para ganar la batalla a la violencia de género. No podemos excluir a nadie, sino ordenar estratégicamente como podemos colaborar todos en lograr violencia cero.

¿Cómo influir en los padres y madres para combatir en casa actitudes de este género por parte de sus hijos?

Indudablemente, entre los aliados clave están las familias, todos los tipos de familia. Jugar este partido sin las familias es como jugar al fútbol con diez; se puede ganar, pero es mucho más difícil. Lo que los menores ven y viven en el hogar será determinante en su comportamiento fuera del hogar. Efectivamente, debemos encontrar el mejor camino para lograr que padres y madres formen parte de esa alianza compartida para reducir los comportamientos violentos y, en particular, la violencia basada en género.

Para ello debemos ser contundentes en explicar lo siguiente: que tu hijo o hija ejerza o sufra la violencia de género no es algo “que le pasa a los demás” sino que es algo que “os puede pasar a vosotros”; y si ocurre, el impacto sobre la salud física y mental es terrible; y además tendrá repercusiones judiciales. A partir de ahí es más fácil lograr su colaboración y para que sepan cómo prevenir y cómo actuar pueden encontrar en nuestra web de buenas prácticas ejemplos sencillos y complejos de tareas para realizar en casa y empezar a ganar esta batalla. Estas buenas prácticas están dividas entre aquellas orientadas a edades entre 8 y 12 años o entre 13 y 16 años, puesto que el desarrollo del menor está en momentos diferentes. Personalmente me gusta mucho la que denominamos improvisación, que enseña a los menores a tomar decisiones teniendo en cuenta el efecto que las mismas van a tener sobre los demás.

No obstante, quiero dejar otro mensaje claro a padres, madres y tutores: si tienen dudas o dificultades pueden y deben acudir a los profesionales. De nuevo en este punto quiero remarcar la necesidad de una colaboración pública-privada-social para desarrollar un sistema integral de salud mental que pueda atender la demanda, que ya era creciente en 2019 y que la pandemia ha acentuado. Un sistema que pueda atender a todas las familias sin dejar a nadie atrás

¿En qué consiste, exactamente, el proyecto Tool4Gender?

El proyecto Tool4Gender se enmarca en nuestro propósito de lograr una sociedad más sana y justa en la que, evidentemente, no cabe la violencia basada en género. Nuestra intención es poner nuestro granito de arena junto con la Unión Europea y hacerlo mano a mano con los mejores socios, aprovechando todas nuestras experiencias. Tool4gender consiste en la creación de herramientas de apoyo a instituciones educativas, profesores y familias para la prevención de la violencia basada en género en menores. El proyecto está financiado por la Unión Europea en el marco del programa Erasmus+ y coordinado con el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE).

Desde su comienzo en 2019, se ha llevado a cabo gracias al trabajo de un consorcio internacional formado por Save the Children (Rumanía), Heron Digital Education & Mathisis LTD (Chipre), Sociedad Española de Asistencia Sociosanitaria de Valencia (España), Senior Europa Sociedad Limitada (España), I.R.E.S.- Istituto di Ricerche Economiche e Sociali del Friuli Venezia Giulia Impresa Sociale (Italia), MTÜ Lastekaitse Liit (Estonia) y nosotros, GINSO (España), quienes coordinamos el proyecto a escala internacional.

¿Cuáles con las herramientas digitales con que operar contra la violencia de género?

Como he mencionado anteriormente utilizar mejor las herramientas digitales es determinante para tener el impacto social que tenemos y ganar esta batalla. Tool4Gender está desarrollando tres herramientas educativas de acceso libre y gratuito:

La primera la denominamos ToolKit y es una herramienta educativa de apoyo para los docentes y familias. Parte de una investigación específica sobre la situación de la violencia basada en género en España, Chipre, Italia, Estonia y Rumanía y propone 33 buenas prácticas -clasificadas por grupos de edad- para trabajar en el entorno educativo y familiar. (https://www.tool4gender.eu/toolkit-22-006).

La segunda la denominamos VLE y es un entorno virtual de aprendizaje para profesionales y familias. En la plataforma encontrarán material educativo útil e intuitivo, basado en videos, juegos y documentos. En definitiva, tienen a sus disposición cursos gratuitos orientados a prevenir la violencia basada en género (https://gender-training.eu/).

La tercera la tendremos disponible antes de final de año y queremos que sea la herramienta estrella. Es una App dirigida a estudiantes que se encuentran entre los 8 y los 16 años, que habla su idioma y responde a sus inquietudes. Indudablemente el objetivo es que puedan detectar comportamientos sexistas y ayudarles a construir respuestas saludables ante los conflictos que se generan en sus relaciones.

Todas estas herramientas serán presentadas en un evento público que se desarrollará en diciembre y en el que esperamos contar con un gran número de lectores de ÉXITO EDUCATIVO.

¿Qué metodologías se aplican en el desarrollo de este proyecto? 

Como no podía ser de otra manera es una metodología multidisciplinar, siempre basada en el dato y en la opinión de las personas más expertas. Desde el punto de vista de la recogida de información hemos manejado las estadísticas de cada país y de los principales estudios académicos, la recopilación de las principales legislaciones y estrategias, así como la selección de acciones y actividades que pudieran ser generalizables.

Para llegar a los resultados finales, colaboramos con un amplio número de personas expertas que a través de encuestas, entrevistas y grupos de discusión que guían a nuestro equipo para diseñar y validar las tres herramientas que hemos explicado en la pregunta anterior y que materializan los objetivos a los que nos hemos comprometido con la UE y el SEPIE. Tenemos confianza en que estás herramientas puedan ser empleadas por un número amplio de profesionales y familias con una meta clara: caminar juntos para reducir la violencia basada en género en menores y aspirar a que el número de casos sea cero.

Éxito Educativo
Author: Éxito Educativo

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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