Entra en vigor en Navarra el protocolo de intervención ante conductas problemáticas de alumnado con necesidades educativas especiales

Educación inclusiva, sí; Educación Especial, también
Imagen de la campaña promovida por FEUSO: Educación inclusiva, sí; Educación Especial, también

En Navarra ya es efectiva la resolución del Departamento de Educación por la que se establece un protocolo de evaluación, análisis e intervención ante conductas problemáticas que conllevan una grave desregulación en alumnado con necesidades educativas especiales en la Comunidad Foral de Navarra introduciendo instrumentos que regulan y orientan la intervención de los profesionales de la forma más eficaz y segura posible. Así al menos lo espera la Comunidad Foral.

Este protocolo tiene como objetivo fundamental articular y mejorar las prácticas que se asocian al manejo de conductas que se describen como gravemente problemáticas, conductas que pueden afectar negativamente a lo largo de la escolarización del alumnado a su desarrollo personal y a sus oportunidades de acceso, presencia, participación o aprendizaje en el medio escolar, social y familiar, así como a la convivencia en el centro y al ejercicio de los derechos básicos de todos los miembros de la comunidad educativa.

El protocolo se incluirá, si se considera conveniente, en los Planes de Convivencia de los centros educativos, y por ello, la Comisión de Convivencia, en el ejercicio de sus funciones, participará de dicho proceso.

Entre los principios generales de actuación de la resolución 39/2023, de 15 de marzo, del Departamento de Educación, se destacan el respeto integral a los valores del alumnado y a sus posibilidades de inclusión social, la contextualización educativa de la intervención desde una visión compartida por el conjunto de profesionales del centro, atender desde el enfoque del apoyo conductual positivo y la evaluación y revisión permanente del propio protocolo.

En la elaboración del protocolo, que se acompaña de guías orientativas para facilitar su aplicación a disposición de los centros educativos, han participado los cuatro centros navarros de Educación Especial y el equipo de conducta del Centro de Recursos para la Equidad Educativa de Navarra (CREENA), que han contado con asesoramiento especializado.

El protocolo tiene tres fases: fase de evaluación, fase de intervención y fase de seguimiento. En la fase de intervención se aplicará el plan individual de apoyo diseñado para cada caso y en el que se podrán establecer tanto medidas preventivas como medidas reactivas que podrían llegar a tener el carácter de medidas restrictivas si fuera necesario. Además, propone, si procediera, el tratamiento interdisciplinar que posibilite una intervención coordinada de diferentes profesionales (docentes, sanitarios, emergencias, sociales, …) y la colaboración de las familias o representantes legales.

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