Escuelas Católicas pide que se retrase un año la entrada en vigor de la LOMLOE

Asamblea Escuelas Católicas 2021. La presidenta de EC Ana Mª Sánchez durante la lectura de la Declaración final
La presidenta de Escuelas Católicas Ana Mª Sánchez durante la lectura de la Declaración final

Escuelas Católicas (EC) ha pedido formalmente al Ministerio de Educación y Formación Profesional que se aplace la implantación de la LOMLOE hasta el curso 2023-24 “debido al retraso en la aprobación de la nueva normativa”. Así se pide en la declaración final, en la que también se muestra la preocupación por las “derivadas preocupantes” de esta ley, que EC ha denunciado y que, advierte, seguirá denunciando. El comunicado recuerda que “la participación ciudadana ha brillado por su ausencia en la elaboración de los proyectos de Reales Decretos de desarrollo de la LOMLOE y la implantación de algunos de sus aspectos nucleares como la evaluación, promoción y titulación, ha generado incertidumbre e inseguridad jurídica”.

Preocupación por otras normas

La preocupación mostrada por la LOMLOE se extiende también al Anteproyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario o la nueva Ley de FP. En ambos textos se incluyen enmiendas que refuerzan la enseñanza pública en menoscabo de la concertada. Desde Escuelas Católicas también se apunta a que la nueva Reforma Laboral y la aplicación del VII Convenio Colectivo del sector son “otros retos adicionales”, que también preocupan por las dudas interpretativas.

Resolver el tema de la financiación

La cuestión de la infrafinanciación de la escuela concertada ha vuelto a figurar como asunto principal en las discusiones y así aparece en el documento final. Se vuelve a reclamar que la Administración asuma su compromiso de financiar adecuadamente el coste del puesto escolar. La Declaración también recuerda que la posibilidad de acceder a los fondos europeos Next Generation EU “no disipa el problema estructural de la financiación del módulo de concierto”, más aún cuando dichos fondos pueden ser usados de forma discriminatoria contra la enseñanza concertada.

Pero no sólo se ha recordado el “déficit crónico” de la partida de Otros gastos. El impacto económico no recuperado de la pandemia, las dificultades económicas de las familias, la inflación, los costes de la energía, etc., “provocan un escenario donde se redobla la necesidad de una eficiencia de las capacidades de gestión de los centros educativos”.

Acogida y brecha digital

Escuelas Católicas también ha querido recalcar en la Declaración, el destacado papel que están jugando los colegios a la hora de acoger a los refugiados de la guerra de Ucrania, no solo integrando a niños y jóvenes en sus aulas, sino “también con gestos específicos de generosidad, ayuda y oración por todos los refugiados y por los que siguen en Ucrania bajo la barbarie de la guerra”.

EC no se olvida de la pandemia de COVID-19 que, dice, sigue presente. La Declaración señala que titulares, equipos directivos, educadores, familias y alumnos de la escuela católica están demostrando que saben poner en el centro de su tarea educativa a la persona, desde la solidaridad y el Evangelio. También recuerdan que los colegios de ideario católico, según todos los informes, no solo han cumplido con su labor social evitando la brecha digital, sino que han estado por encima en cuanto a atención a las familias y en los conceptos adquiridos por los alumnos.

Cultura del encuentro y del cuidado

En lo que respecta a los retos, Escuelas Católicas se compromete a seguir favoreciendo y haciendo realidad la cultura del encuentro, el cuidado de la casa común y la construcción de espacios de futuro desde la educación. Tres son los proyectos con los que se está trabajando en este sentido: EC+Cerca, Pacto Educativo Global y Shamar-Escuelas del Cuidado.

También se está trabajando en los protocolos de actuación, requisitos y funciones del Coordinador de Bienestar, derivados de la recién aprobada Ley de Infancia. Para hacer frente a este nuevo reto, se está preparando una completa programación de cursos de formación y capacitación, para conseguir que los colegios sigan siendo espacios de encuentro y seguros. En este sentido, EC renueva su compromiso con los más vulnerables frente al abuso y recuerda que no basta con tener buenos códigos de conducta. Es necesario, también, que la cultura del cuidado y la protección del menor estén claramente visibles, que exista formación por parte de la comunidad educativa en este sentido, así como acompañamiento y atención a las víctimas, y que se denuncien todos los casos.

Congreso en noviembre

La Asamblea ha aprobado la gestión económica, presupuestos y memoria de actividades de la institución, al tiempo que han analizado la situación actual del sector y fijado las líneas estratégicas para los próximos años.

El próximo Congreso de Escuelas Católicas, que hará el número XVI, se celebrará en Granada del 24 al 26 de noviembre de este año, bajo el lema “Inspiradores de encuentros”.

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