Esteban Álvarez (ADIMAD): La pandemia acecha y «los institutos seguimos sin estar preparados para enseñar online»

Esteban Álvarez

Esteban Álvarez, presidente de la Asociación de Directores de Instituto de la Comunidad de Madrid, ADIMAD, ve con preocupación la situación en las aulas en el corto y medio plazo en relación con la pandemia del coronavirus. En una entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO, Álvarez reitera que sus denuncias de hace unos días por la gestión de la Comunidad de Madrid de esta crisis no solo son ciertas, sino que la realidad del día a día las confirman en toda su extensión. A pesar de que el Gobierno regional las enfrenta con cifras.

Por otra parte, para el máximo representante de los directores de institutos públicos de Madrid hay que replantearse la necesidad del máster del profesorado, al menos tal y como está concebido en la actualidad, así como abrir el melón del debate sobre la enseñanza concertada. Hasta sobre si la educación privada debería pagar IVA tiene opinión: “¿Acaso no lo pagan las empresas privadas?”

¿Realmente se sienten los directores de institutos desasistidos de la administración madrileña en este combate contra el coronavirus en las aulas?

Estamos literalmente solos frente a una administración que nos ha colocado trabas y dificultades para tener una mínima seguridad en nuestro trabajo y sobre todo de cara a nuestros alumnos. Una administración que se ha limitado a darnos un teléfono que comunica constantemente y donde nos atienden 3 o 4 administrativos que no saben más allá que leer un protocolo y donde no resuelven ninguna de las múltiples dudas e incertidumbres que nos provoca el día a día.

La Consejería de Educación ha replicado todas las denuncias que hicieron públicas hace unos días, señalando que en su momento les traspasó los fondos previstos, así como la dotación acordada en número de docentes.

El consejero considera que con decidir el 28 de julio que van a dotar con 11.000 profesores el problema está resuelto. Hay un número elevadísimo de clases que se están perdiendo día a día. Las sustituciones precisan de una bolsa de profesores para ir cubriendo las bajas de una semana a diez días que se producen.

A día de hoy, en los centros cada día tenemos entre 5 y 6 profesores que no pueden acudir a su trabajo, bien porque están en cuarentena, bien porque están pendientes de una PCR, bien porque son positivos. Esas bajas tampoco se están cubriendo. Resultado: de una plantilla de 70 profesores de un centro, en torno a unos 10 profesores faltan cada día. Unos por causa del COVID-19, otros por causas médicas y otros porque sus plazas aún no están cubiertas. Si como dijo el consejero todo estaba previsto ¿estamos hablando de incapacidad? Más bien parece que estamos hablando de improvisación. Así que la Consejería de Educación elija qué prefiere: incapacidad e inoperancia o improvisación.

¿Qué balance hace de la evaluación telemática del último curso y del desarrollo de los exámenes finales?

Han ido bastante mejor de los esperado. Nosotros insistimos mucho en que había que adoptar medidas claras y uniformes para toda la Comunidad de Madrid, incluso para todo el territorio nacional. Asistimos perplejos a la pelea, a la disputa en la Comunidad sobre si se podía pasar con dos o cinco suspensos. La perplejidad venía porque Madrid es la única comunidad donde se pasa de curso con cinco suspensos. Decíamos que con solo dos trimestres presenciales y un solo trimestre telemático podía perfectamente evaluarse, dando un peso diferente a la tercera evaluación sobre las otras dos.

Hicimos un esfuerzo enorme de comunicación con los alumnos y la cosa fue bastante bien. A la hora de evaluar, los profesores somos muy sensatos y no podíamos penalizar a un alumno que hubiera bajado su rendimiento durante la formación telemática en una situación como la que esperemos no vuelva a pasar. Además, respecto a la prueba de selectividad, insistimos mucho, y al final lo conseguimos, en que el ministerio adoptara una flexibilidad a la hora de la prueba, de tal maneta que las preguntas fueran las mismas pero la optatividad fuera más elevada y los resultados fueran mejores.

¿Cómo valora la situación a corto y medio plazo en las aulas por el coronavirius, de acuerdo con los datos que manejan los directores de instituto?

Tenemos una realidad, la de que el número de casos van aumentando. En la primera semana teníamos uno o dos casos en cada centro de Secundaria. Eran casos que nos comunicaban las familias. No eran casos confirmados, pero si con suficientes antecedentes como para tomar medidas. Ahora mismo, estamos en tres o cuatro alumnos que las familias nos comunican que, o bien tienen la PCR positiva o bien que están pendientes de esa PCR porque tienen síntomas. Los profesores, si en un principio empezamos con 2 o 4 profesores afectados, ahora mismo el número está aumentando.

Nos preocupa mucho porque la evolución no es positiva y, lógicamente, nos preocupa porque creemos que la enseñanza es presencial. Lo que instamos e insistimos es que es necesario tomar todas las medidas precisas, tanto dentro como fuera de los centros. Porque supone un estrés enorme para alumnos y profesores. La evolución no es la mejor, empieza a ser preocupante y los centros seguimos sin estar preparados para una enseñanza cien por cien telemática.

¿No cuentan con los medios tecnológicos para repetir adecuadamente una enseñanza virtual en el peor de los escenarios?

Se están tomando medidas que, a nuestro juicio, son equivocadas. El curso pasado, la actividad se mantuvo y prácticamente a los tres días de suspender las clases los alumnos estaban conectados con sus profesores. Es verdad que en la mayoría de los casos los profesores recurrieron a sus propios materiales, porque la Comunidad no nos dotó de medios para teletrabajar. Ni la Comunidad ni prácticamente ninguna empresa nos dotó de esos medios. Pero para el teletrabajo es fundamental disponer de una plataforma educativa que permita comunicar con los alumnos de una forma rápida, que permita mantener un intercambio de ejercicio muy fluido.

El curso pasado esa herramienta fueron las plataformas gratuitas de grandes empresas, como Microsoft o Google. Al comienzo de este curso asistimos con cierta perplejidad a una política de la Consejería que no entendemos. Está reforzando la plataforma educativa Educamadrid, que como repositorio de documentos no está mal, pero que no permitió en el curso pasado mantener esa actividad lectiva. Y ahora mismo las plataformas que lo permitieron nos están poniendo muchas pegas para volver a ser utilizadas. Eso nos preocupa mucho. Lo que estamos pidiendo los directores de los centros es que se firmen convenios, como ha ocurrido en otras comunidades, con estas plataformas, de forma que la comunicación entre el profesor y los alumnos se pueda hacer de una forma fluida. No entenderíamos que algo que ya funcionó el curso pasado ahora se pongan objeciones.

¿Ha sido una buena idea no exigir este curso a los nuevos profesores el máster habilitante?

Los centros necesitamos profesores y los necesitamos ya. Es muy complicado dotar esas plazas que faltan en la Comunidad de Madrid. Como las cosas no se hicieron bien en julio, porque lo que se hizo es mantener la ratio tan elevada y las medias jornadas estas famosas que en Madrid provocan tantos problemas, ahora ocurre que hay muchos profesores que pueden venir de otros lugares de España, que lógicamente si es media jornada es medio sueldo, y por ello están renunciando. Es decir, la realidad es que está siendo complicado conseguir contratar profesores.

Como medida de urgencia, recurrir a estos profesores aun cuando no tengan el máster, no nos parece mal. Pero la segunda cuestión es que es el momento de replantearse esto. El máster es puramente teórico. Ya dijimos en su día que se hacía de espaldas a los centros educativos y es paradójico que si estamos formando a profesores para impartir clase a chavales de entre 15 y 17 años esos dos años de formación en el centro se resuman en apenas un mes, en unas prácticas que no son muy útiles. Creemos que eso se debe revisar.

Aunque usted representa a los directores de institutos de enseñanza pública ¿Tiene una opinión formada sobre la posibilidad de que el Gobierno deje de exonerar del IVA a la educación privada?

La enseñanza pública es competencia de las administraciones públicas, lo que es la garantía de que en este país hay una educación en igualdad de oportunidades para todos. La enseñanza concertada, que en Europa no existe, tiene un carácter subsidiario, que es que en aquellos lugares donde la enseñanza pública no llega, el Estado financia a empresas privadas para que cumplan ese servicio. Sin embargo, en Madrid se ha pervertido la situación. Con la disculpa de la libertad de elección de centro por parte de las familias, no libertad de los centros, que, como ocurre a veces, ponen criterios que discriminan a mucha población, al final resulta que parece que estamos ante dos redes, una de las cuales se financia con dinero público, y la otra también, pero, además, con dinero privado de las familias. Si la enseñanza concertada es una empresa y tiene por tanto como objetivo beneficio, sea mucho o poco, pero beneficio, cosa que no ocurre en la enseñanza pública, entendemos que como cualquier otra empresa ha de tener la misma regulación.

Estamos viviendo en Madrid situaciones excepcionales. Por ejemplo, que el dinero que las familias pagan a los centros privados después se pueda desgravar en la declaración de la renta. No nos parece que esto tenga mucho sentido. En cuanto a la masificación de los centros públicos, pues lo que hay que hacer es mantener una red pública tal y como fija la Constitución, suficiente para atender a toda la demanda, y solo donde eso no sea posible, mantener una enseñanza concertada. Pero creo que hay que poner las cosas en claro. Hay centros de titularidad pública y no pública, unos son concertados y otros son privados. Pero si no son de titularidad pública han de estar regulados como cualquier otra empresa. De hecho, los centros educativos públicos pagamos un IVA por todos aquellos productos que adquirimos. Lo pagamos de nuestro presupuesto. Hasta un 20% se nos va en IVA, y ese es un dinero que no llega a los alumnos, que es para lo que está destinado. Creo que se está produciendo una pequeña confusión entre lo que en un principio se pensó que era la enseñanza concertada y en lo que se está convirtiendo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here