Expertos proponen concienciar sobre los efectos negativos de repetir curso

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España podría poner en marcha una campaña nacional de comunicación para concienciar sobre los efectos negativos de la repetición de curso para los alumnos con rendimiento académico más bajo, desmotivación y abandono escolar temprano; sobre los costes para los sistemas escolares y la sociedad, unos costes derivados de impartir un curso adicional y de retrasar la entrada del alumno en el mercado laboral, y sobre las ventajas de contar con alternativas más eficaces, como las medidas de intervención temprana.

Esto es lo que proponen los expertos que conforman el equipo del proyecto ‘Implementación de Políticas Educativas: Apoyo al Cambio Efectivo en la Educación, de la OCDE, que en paralelo animan a los agentes competentes a ver en la FP una opción al abandono temprano y a la repetición de curso.

Para ellos, el Ministerio de Educación y Formación Profesional y las comunidades autónomas deberían plantearse revisar las políticas de admisión del alumnado y elección de centro, tanto para los centros públicos como concertados, para garantizar que los alumnos se distribuyan de manera más heterogénea entre los centros educativos y reducir la segregación escolar.

De acuerdo con el último informe redactado, esto podría implicar considerar una ‘política de elección de centro controlada’, así la llaman, que reserve una parte de las plazas en los centros con un exceso de demanda para los alumnos de entornos desfavorecidos y, de este modo, mantenga un perfil diverso del alumnado.

O también utilizar un sistema de sorteo para asignar plazas en los centros con alta demanda, u otros ejemplos (regionales) de políticas alternativas que han demostrado ser eficaces en la reducción de la segregación escolar, apuntan.

Para ello, enjuician estos expertos, puede que también sea preciso limitar la capacidad de los centros públicos y concertados para seleccionar a los alumnos en procesos de admisión basados en determinados criterios, como ocurre en algunas comunidades autónomas.

Otras consideraciones que plantean son opciones para una mejor asignación de los alumnos de nuevo ingreso que se incorporan a lo largo del curso escolar en los distintos centros escolares. Para facilitar la aplicación de una política de este tipo, puede ser necesario proporcionar también a los alumnos desfavorecidos ayudas para el transporte y los gastos de manutención, en forma de vales o de una tarjeta de transporte público, por ejemplo, indica este grupo de expertos.

Igualmente, considerar la posibilidad de crear oficinas especializadas a nivel local para que las familias puedan obtener más fácilmente información sobre la admisión escolar, como las oficinas municipales de escolarización de Cataluña.

Orientadores académicos y profesionales en los centros educativos

En este contexto, el rol que desempeñan los orientadores se presenta clave para la OCDE. Así, entienden los autores de este trabajo, se debería animar a los centros identificadas como ‘vulnerables’ a que utilicen la correspondiente financiación a través de subvenciones para garantizar que disponen de suficientes profesionales de los servicios de orientación competentes para atender las necesidades de los alumnos.

Esta orientación y este apoyo deben proporcionarse de forma individualizada desde una etapa temprana, y debería hacerse de forma sistemática y no solo en las transiciones entre ciclos educativos.

De este modo, teniendo en cuenta el desajuste de aptitudes y las elevadas tasas de abandono escolar temprano, España podría plantearse incorporar materias relacionadas con el mundo laboral y la orientación profesional en el currículo de la educación secundaria obligatoria, ya que actualmente solo aparecen de forma opcional en el cuarto curso, advierten.

Apoyo a los centros escolares

Partiendo de ejemplos nacionales e internacionales, los centros y las autoridades locales podrían colaborar para implantar una experiencia laboral de una semana en administraciones y empresas locales, con el fin de que los alumnos de la educación secundaria obligatoria reflexionen sobre sus intereses y su futura trayectoria profesional.

También sería oportuno considerar el uso de tecnologías en línea para que los centros establezcan conexiones a gran escala con personas del mundo laboral, como se hace en el Reino Unido y Nueva Zelanda.

El estigma de la FP

Llegados a este punto, la OCDE refiere la Ley Orgánica de 2022 sobre la Formación Profesional que, señalan, promueve “importantes medidas” con las que se espera que la FP resulte más flexible y atractiva, reduciendo el riesgo de que los alumnos abandonen prematuramente los estudios.

Dado que la matriculación en la FP continúa siendo baja en España, se hace necesario aumentar la concienciación sobre estos programas y armonizar mejor tanto la oferta de ciclos de FP como las opciones educativas de los alumnos con las necesidades reales del mercado laboral.

Así, un mayor fortalecimiento de la orientación profesional en los centros de todos los niveles podría contribuir a aumentar la concienciación sobre la calidad y la pertinencia de los programas de FP y ayudar a desestigmatizarlos.

“La aplicación efectiva de la ley dependerá también de la voluntad de las empresas de participar en la oferta de FP”, dicen los expertos, que recuerdan que “España podría valorar la posibilidad de recurrir a incentivos fiscales o subvenciones para impulsar la participación de las empresas en la FP, en particular de las pequeñas y medianas empresas”.

No en vano, varios países, como Austria y los Países Bajos, han abandonado los incentivos fiscales en los últimos años en favor de las subvenciones directas para reducir las ineficiencias y ayudar a las empresas que más lo necesitan. Para que estas medidas tengan éxito, será esencial informar a las empresas sobre sus posibilidades y los procedimientos que deben seguir.

En sus encuentros con los agentes educativos implicados, los expertos de la OCDE observaron que “varias partes interesadas también expresaron su preocupación por el horario de los programas de FP”. En caso necesario, proponen, se debería animar a los centros educativos a valorar acuerdos con las autoridades locales, las comunidades autónomas y las empresas para permitir que las clases de FP se impartan en turnos de mañana.

Los debates del grupo de trabajo también pusieron de manifiesto que algunos alumnos tienen dificultades para completar los ciclos de FP de grado medio en dos años, por lo que debería sopesarse la posibilidad de flexibilizar el programa, por ejemplo, repartiendo los cursos en tres años, por ejemplo.

 

 

 

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