Fabián Villena: «Lo que marca a un alumno es cómo lo tratas»

Podría decirse que Fabián Villena, profesor y autor de ‘Despliega tu actitud positiva inteligente’, es la respuesta al principio de Edward A. Murphy Jr., el padre de la popular Ley de Murphy, esa que establece aquello de que si algo puede salir mal, con bastante o total probabilidad saldrá mal. Villena contrapone esta actitud pesimista de partido, pero, como el mismo apunta, no desde ese falso positivismo que puede nublar al interesado.

En su obra refiere una actitud positiva inteligente, y en este último adjetivo se marca la diferencia entre el éxito y el posible fracaso. Y como de inteligencia la escuela va sobrada, puede ser revelador conocer de qué modo con esta actitud innovadora activar lo mejor de cada casa , o, como en este caso, lo mejor de cada escuela. Fabián Villena ofrece sus claves en esta entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO.

¿Qué es lo que usted llama API, Actitud Positiva Inteligente?

Me gusta sintetizar este concepto con la frase de Eleanor Roosevelt: “Haz lo que puedas, con lo que tengas, donde estés”. A veces nos encontramos con un “optimismo naïf” que promueve mensajes del tipo: “Todo va a salir bien” o “Si puedes soñarlo puedes lograrlo”, que fomenta un pensamiento mágico en la que se aleja de realidad y que puede resultar perjudicial, ya que genera unas expectativas que luego no se cumplen. Para mí tener API no es pensar que todo va a salir bien, sino es estar preparado por si sale algo mal, y a la vez trabajar en lo que depende de nosotros para que suceda lo mejor. En concreto, la descripción del concepto sería la siguiente:

  • Actitud: Qué haces y qué piensas con aquello que te sucede.
  • Positiva: Focalizarte en buscar soluciones y en lo bueno que te aporta la vida.
  • Inteligente: Comprender cómo funciona el juego de la vida. Aprender a jugar tus cartas para ser lo más feliz y eficiente posible.

¿Cómo se puede y debe desplegar una actitud positiva inteligente en el mundo de la educación, que usted considera una herramienta estratégica?

En el “Despliega tu Actitud Positiva Inteligente” hablo de 7 claves para disfrutar más de la vida y el trabajo, todas ellas son perfectamente aplicables al mundo educativo, especialmente en momentos como los actuales con circunstancias complicadas. Destacaría las siguientes:

  1. Responsabilidad. Has de elegir entre el “victimismo” o la “responsabilidad”. Quedarte en la queja, el lamento o las excusas solo te servirán para llevarte a la frustración y al sufrimiento. En cambio, cuando te centras en tu “Zona de Influencia”, es decir, en aquello que depende de ti, tu realidad y la realidad de las personas de tu entorno cambia. Como destaco en la contraportada de mi libro: “No dejes que lo que no puedes hacer influya en lo que sí puedes hacer”.
  2. Gestión del error. Tal Ben Shahar, creador del Curso de Felicidad en Harvard, señala que “O aprendemos a fallar o fallamos al aprender”. El error forma parte del proceso de aprendizaje, y si no aprendemos a saber gestionarlo, difícilmente podremos guiar a nuestros alumnos a desarrollarse. Y en una etapa de tantos cambios como la actual, aún cobra mayor valor mostrar una actitud flexible y creativa.
  3. Gestión emocional. Decía Wayne Dyer: “No puedes aportar lo que no tienes”. Así pues, cómo vas a aportar equilibrio, ecuanimidad, tranquilidad o amor si tú eres capaz de regular tus emociones para vibrar en estos estados. Para ello, recuerda que lo que hace que te sientas de un modo u otro no es por lo que te sucede, sino por la interpretación que tú haces de lo que te sucede. Dicho de otro modo: “Cómo cambia el cuento cuando cambio el cuento que me cuento”.
  4. Actitud Positiva: Nos han educado en el paradigma contrario, donde llevaban la atención constantemente en aquello que hacíamos mal (o no era como el profesor esperaba) y nos lo remarcaban con un rotulador rojo. Entrenar nuestra mente para encontrar lo bueno de cada circunstancia y de cada persona es una de las habilidades más importantes que podemos desarrollar. Una buena forma para entrenar esta habilidad es a través de la técnica del “boli verde”.

¿En qué medida una actitud positiva puede ayudar a un directivo de un centro educativo? 

Un directivo en un centro educativo, en una situación como la actual, requiere especialmente de:

  • Responsabilidad: centrarse en lo que está en su zona de influencia, es decir, en aquello que depende de él.
  • Aceptación Activa: hay una parte de la realidad que no podrá cambiar y afectará a su centro, es recomendable no pelearse con la realidad, pero tampoco quedarse en la resignación. Acepta el funcionamiento del sistema, pero actuando allí donde sí es posible.
  • Inteligencia emocional: Ahora más que nunca el entorno suele estar más irascible, tenso o incluso alicaído. Incluso es natural pasar por emociones de este tipo por los propios directivos, es esencial permitirnos sentirnos así, pero teniendo herramientas para saber gestionarlas y no quedarnos anclados en esas emociones desagradables, ya que nuestro estado emocional nos influye mucho a la hora de tomar decisiones inteligentes.

¿Y a un profesor? ¿De qué modo el alumno se puede beneficiar de esta actitud? 

Desde mi punto de vista, para que un alumno se enamore de una materia es esencial la actitud de su profesor. Hay una popular fórmula que explica que nuestro valor como profesional depende de lo siguiente:  V = C x H x A2

Vendría a decir que para ser un gran profesor se necesita tener “Conocimientos”, también tener “Habilidad” (experiencia), pero lo que marca la diferencia es la “Actitud” (por eso está elevado al cuadrado). Todo multiplica porque los tres elementos son necesarios, pero lo que marca a un alumno es especialmente cómo lo tratas. Todos desde que nacemos buscamos atención y cariño, y el profesor que es capaz de aportar cariño y se lleva la atención al tesoro que cada alumno tiene en su interior, ese es el que no simplemente enseña, sino que educa.

Háblenos de lo que también define como «Klima escolar y laboral» con «K»

El “Klima escolar y laboral” es la unión de las emociones que sienten las personas de la escuela. En PNL (Programación Neurolingüística) hablamos de una K+ cuando se trata de una emoción o sensación agradable, y de K- cuando es desagradable (K es de Kinestésico). Para conocer el “Klima Laboral” cree una fórmula basada en los estudios del investigador Marcial Losada, que viene a decir que el Klima Escolar o Laboral es igual a las K+ generadas menos las K- (3), es decir, las K- las tenemos que multiplicar por 3. El motivo es porque lo negativo tiene mucho más impacto, y los estudios señalan que por cada emoción desagradable se requieren 3 emociones positivas para equilibrar la balanza.

Lo importante es hacer un ejercicio de responsabilidad individual para tomar consciencia de qué tipo de emociones estoy facilitando a mi alrededor. Aquellos alumnos, docentes y directivos que dejan una huella positiva a su alrededor tienen muchas más probabilidades de tener éxito en su vida personal y profesional.

Usted es la primera persona que ha creado e impartido el primer Curso sobre Felicidad y Productividad en una universidad española, concretamente en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) ¿En qué consiste?

Decía Anthony de Mello que hay dos tipos de educación: una es la que te enseña a ganarte la vida, la otra es la que te enseña a vivir. Este curso nació en el 2013, soy de los que piensan que todos en la vida queremos ser felices (o al menos no sufrir), y paradójicamente por aquellos entonces no había ninguna formación universitaria en este sentido, así que gracias a la UPV lanzamos este curso en el que aportábamos claves y herramientas para que cada persona pueda mejorar y construir su felicidad y su productividad.

Más adelante adapté esta formación para ser impartida en empresas, naciendo el “Programa en Alto Rendimiento en Productividad y Actitud Positiva” en el que se han formado cientos de profesionales. Para el ámbito educativo nacieron dos proyectos: una formación para profesores llamada “Felicidad para docentes” y otra adaptada para alumnos de 4º de la ESO llamada “La Escuela de la Felicidad” en la que trabajamos con chavales a lo largo de 6 talleres, donde trabajamos aspectos como “Responsabilidad vs Victimismo”, “Autoconocimiento”, “Habilidades Sociales”, “Inteligencia Financiera” y “Actitud Positiva”, entre otros. Lo imparto junto a Miguel Ángel Montilla (cuentacuentos, payaso, actor, músico, etc.) y abordamos estas materias con un enfoque práctico, divertido y participativo, logrando unos resultados fantásticos. Es uno de los proyectos que más cariño le tengo por la huella que deja en los jóvenes.

“Con humor, la vida es mejor”, apunta en un epígrafe de su libro ¿Cómo implementar el humor en el oficio de educar? 

El humor es una herramienta fantástica para educar, ya que despierta el interés del alumnado, afloja las defensas, facilita la participación y ayuda a retener los aprendizajes.
Se puede implementar de múltiples formas en el ámbito educativo, por ejemplo:

  • Insertando historias relacionadas con el contenido a trabajar.
  • Generando dinámicas: es mucho más fácil aprender divirtiéndonos.
  • Creando juegos, acertijos: despiertan el interés.
  • Riéndonos de nuestros propios errores.

Pero para mí el humor en el aula es especialmente clave implementarlo a través de la actitud del docente, es una forma de estar en el aula y en la vida, en la que buscamos jugar, divertirnos, dándole la importancia a cada cosa, sabiendo gestionar los errores. Cuando mostramos esta actitud, servimos de ejemplo para las alumnas y los alumnos, y de modo implícito estamos facilitando que ellas y ellos hagan lo mismo.

Desde mi punto de vista, cuando una clase es divertida hace mucho más probable que quieran asistir y además les abre al aprendizaje.

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