Francisco Méndez (AVEC): “Las peores escuelas son las que solo enseñan a resolver los problemas individuales y fomentan el egoísmo”

Si hay un país que ha estado en el ojo del huracán político y social en Iberoamérica en los últimos años ese es Venezuela. El país natal de Simón Bolívar lleva décadas, tras la llegada al poder de Hugo Chávez, en una situación convulsa que ha provocado el éxodo de más de 7 millones de venezolanos (datos ACNUR) principalmente a países como Colombia, Estados Unidos y, también a España. Esta situación afecta indudablemente al mundo educativo, en general, pero también a la escuela católica que ha vivido momentos de tensión con el gobierno, ahora de Nicolás Maduro.

De estas cuestiones, pero, también, y cómo no podía ser de otra manera en ÉXITO EDUCATIVO, de gestión de centros, formación de profesorado y de nuestra querida Iberoamérica hablamos con el padre Francisco Méndez, presidente de la Asociación Venezolana de Escuelas Católicas (AVEC). Este salesiano con muchos años de experiencia como docente, tiene que liderar una organización con más de 1.100 centros educativos, la mayor parte de ellos dedicados a población muy humilde. Méndez, licenciado en Ciencias de la Educación, además ha sido presidente de la Conferencia Venezolana de Religiosos (CONVER) e Inspector de los Salesianos en Venezuela.

¿Cómo nace la AVEC y cuáles han sido sus principales hitos históricos?
La asociación nace el 18 de octubre de 1945 con muy pocos centros, fruto de la iniciativa de un padre jesuita apoyado por algunos obispos. Hay un hito importante en su historia que fue el año 1990 cuando el Estado busca un convenio con la escuela católica para ayudar a los más pobres, los más necesitados. Desde ese año, en el que estaba un salesiano al frente de la AVEC, el padre Ramón Regueiro, el Estado comienza a subsidiar a un importante sector educativo los gastos de personal y de manutención de las escuelas. Este convenio se renueva cada año e hizo que creciera la red hasta los 856 colegios actuales, pero también AVEC tiene entres sus afiliados las llamadas Escuelas para el Emprendimiento, unas 150, y también institutos radiofónicos, oficinas de congregaciones, casas hogares… lo que hace que en total sumemos unos 899 centros subvencionados. Hay otros 160 centros que no reciben ayuda el Estado pues pueden financiarse con sus propios medios, pero forman parte de AVEC, a ellos los llamamos autosustentables.

El modelo ha sufrido alguna tensión con el gobierno actual de Venezuela, concretamente en 2021 por el intento del gobierno de hacer los pagos directos de las nóminas de los profesores a través de sus sistema público…
Quiero especificar que con el salario que ofrece el Estado ningún venezolano logra sobrevivir en cualquier escenario de país, la gran mayoría de la población necesita de emprendimientos y de segundos o terceros trabajos para completar para la cesta alimentaria. Esto nos obliga a pedir ayuda a las familias. El gobierno intentó en 2021 hacer los pagos a través del Sistema Patria, pero nosotros preferimos mantener nuestra autonomía ya que ese modo cambiaría las relacionales patronales existentes.

¿Cómo está la situación actualmente?
El convenio que se renueva generalmente al inicio de cada año a estas fechas no se ha renovado, pero se siguen cumpliendo los pagos por parte del Estado. A nosotros nos importa que se firme el convenio Estado – AVEC, que se cumpla con los pagos y que se actualicen estos, y aunque sea un salario muy bajo nos da una base mínima y es una gran ayuda para las familias más pobres. Este CONVENIO favorece al sector más vulnerable, sentimos mucho que cada vez las familias deban aportar más porque sea insuficiente y que en nuestros centros haya migración hacia escuelas públicas totalmente gratuitas, pero muchas de ellas sin la totalidad de su personal por las razones antes mencionadas. Estamos llegando a situaciones donde es Estado no cubre el 50% de lo necesario, y esto es una carga para las familias.

¿Qué perfil socioeconómico tienen las familias de sus centros?
El perfil generalmente es de gente pobre. Hay escuelas de clase media, pero, generalmente, los que están de clase media – alta están en AVEC de condición de no subsidiados, sino que todo eso lo aporta la familia. El que recibe subsidio generalmente es gente pobre, niños cuyos papás tienen un trabajo muy sencillo, la mayoría son maestros, son vendedores, son trabajadores informales y no tienen altos recursos. Son familias que buscan nuestras escuelas porque saben que hay una buena educación, pero tienen que hacer un poquito de esfuerzo para poder cubrir los gastos. El personal de las escuelas no aguanta solo con el salario oficial, es muy poco y hay que generar algún incentivo que les ayude a cubrir sus gastos.

En estos momento se están trabajando en la formación de profesores, ¿en qué áreas se están centrando más?
Una preocupación permanente de AVEC es la actualización docente. En este momento un tema que está en el tapete es el aprendizaje y el acompañamiento socioemocional de nuestro profesorado, de nuestra gente. Eso nos preocupó mucho porque a Venezuela la pandemia la agarró ya con una situación crítica y bastante difícil. Veníamos muy golpeados económicamente, llega la pandemia, y nos golpea todavía muchísimo más. Salimos de la pandemia y quedamos todavía con muchas dificultades y creo que este acompañamiento socioemocional, es algo importante. Lo estamos priorizando y lo hemos hecho también, incluso en nuestra sede central con nuestros 230 trabajadores. También lo estamos haciendo con las seccionales de cada estado. A ese grupo le estamos continuamente tratando de ayudar con la formación. También estamos también retomando el tema de acompañamiento a los centros, con una supervisión bastante amigable. Nosotros llamamos el sistema SAF, que es Supervisión, Acompañamiento y Formación, pero no con una supervisión punitiva, sino tratando de diagnosticar la realidad del centro, el acompañamiento que necesita y qué formación requieren. Es un proceso interesante que hemos creado aquí en Venezuela desde hace 10 años y este año lo queremos retomar porque la pandemia nos golpeó fuertemente y hemos estado sin acompañar a los centros por casi tres años. Los centros se han conducido como han podido y llegó el momento de retomar esos puntos de manera que podamos fortalecer los equipos de trabajo

¿Con qué otros problemas se enfrentan a diario?
Ahora también tenemos muchas vacantes entre el profesorado. La última vez que medimos las vacantes con mayor precisión fue en diciembre de 2022, teníamos casi un 10% de vacantes en todos nuestros centros. Creemos que en este momento va a aumentar más porque una vez terminado el año escolar sentimos que mucha gente va a volver a migrar porque la situación en Venezuela sigue siendo difícil y confusa. Hay mucha incertidumbre antes las elecciones del año que viene, hay quienes creen que esto no va a cambiar porque el Gobierno no va a ceder y otros apuestan por un cambio en el rumbo en del país. El gobierno presume de no dejar el poder y esto genera conflictos, desánimos y a la vez exalta los ánimos de sus contrincantes. Eso puede desmotivar a mucha gente y provocar otro éxodo migratorio, lo que va a golpear también la marcha de la escuela.
Igualmente, el Gobierno está preparando una medición de la Calidad Educativa en este tiempo y no sabemos hasta qué punto esa medición esté apegada a lo objetivo, allí nuestros centros han participado como han podido. Creemos necesario y urgente hacer nosotros nuestra propia medición de Calidad Educativa en el país porque según los últimos resultados la calidad ha bajado mucho y es muy pobre, estamos al nivel de los últimos en América Latina.

En el nivel directivo, ¿en qué áreas de la gestión están trabajando más?
Sobre todo en cómo acompañar a los centros. También en lo que llamamos gestión en tiempos difíciles. Este tema está igualmente muy unido a la capacidad de diagnosticar las necesidades y ayudar inmediatamente en la formación de esas necesidades. Ahí estamos insistiendo mucho. Evidentemente que hay temas que están surgiendo, como la ayuda socioemocional, pero hay otros temas también como la inteligencia artificial, y la ideología de género. Pero no podemos perder de la perspectiva, pues nuestro trabajo ahora es acompañar a los centros en estas situaciones precarias, perfilarlos como equipos directivos y por eso estamos dirigiendo la formación hacia la parte pedagógica, administrativa, también la pastoral con un poquito más de profundidad de manera que los que acompañan tengan esas capacidades y esas destrezas de saber para llevar adelante todos estos procesos.

¿Por cuál modelo apuestan de dirección de sus centros? ¿más pedagógico y que el director siga dando clase, o más gerencial?
Nosotros hemos optado por un directivo que comprenda y conozca todos los procesos del aula, pero que no esté en el aula, pues allí hemos aprendido muchas cosas, pero una vez que estamos en un puesto directivo hay que tener una mirada muy amplia de las instituciones, y en Venezuela las instituciones son muy complejas, porque cada vez se van introduciendo elementos nuevos para llevar adelante una institución educativa. Hay cada vez más cargos, más roles, que se crean para llevar adelante pequeñas cosas. Entonces el directivo tiene que estar muy al día de esto, tiene que acompañar muchos procesos. Un gran reto es acompañar acompasadamente a los consejos educativos, que es la instancia que agrupa a las familias organizadas dentro de la institución escolar.
La escuela tiene que tener contacto con el entorno, con las comunas, pues hay reuniones en cada momento y el directivo tiene que estar con un constante movimiento, entonces creemos que el directivo tiene que ayudarse con un buen equipo que le acompañe, que le ayude. Nosotros lo llamamos de la triple mirada, o sea, que el que está gestionando conozca bien los procesos administrativos, conozca los procesos pastorales y los procesos pedagógicos, pero también que tenga una relación muy amplia también con la parte gubernamental. Es bastante exigente ese punto.

Ustedes están dentro de la CIEC, lo que les permite también trabajar en red y conocer otras realidades de América Latina ¿Cómo ven ese trabajo en red?
Todos valoramos el trabajo en red y nos emociona cuando escuchamos la palabra ‘red’, porque queremos conectar, implicarnos y colaborar con personas aquí y de más allá. Deseamos superar las barreras fronterizas y llegar a tantos como sea posible.  Es una realidad que buscamos. Esperamos tener mucho contacto con otras escuelas y situaciones similares, aunque a veces las emergencias nos consuman cuando estamos en nuestro lugar. Las situaciones diarias son elementos que debemos considerar.

A nivel nacional, tenemos un interesante trabajo en red, con numerosos encuentros de pastoralistas y profesionales tanto en lo pedagógico como en lo administrativo, así como formaciones constantes a las que invitamos a todos. Estamos retomando la presencialidad, aunque es costosa para nosotros. Los encuentros presenciales han aumentado mucho en precio, lo que nos lleva a mantener la virtualidad por un tiempo más, ya que no podemos costear los pasajes y el hospedaje. Todo es costoso.

Nos hemos dado cuenta de lo que antes podíamos hacer fácilmente y ahora se nos dificulta, pero nuestra preocupación principal es trabajar en red, vincularnos y colaborar con otros para llegar a muchos. También estamos involucrados en proyectos con multilaterales que benefician a los sectores más pobres del país, especialmente en las regiones de la Amazonas, Ciudad Bolívar, Delta Amacuro y en el estado Zulia.

Trabajamos en red con estas multilaterales y tenemos muchos afiliados con los que mantenemos una buena comunicación interna. Aunque podríamos potenciar el uso de instrumentos y plataformas como la página web y las redes sociales, nos esforzamos por mantenernos conectados.

El acceso a Internet es bastante limitado para nosotros, pero hacemos lo que podemos con buena intención para interconectarnos a nivel de todas las escuelas, a pesar de las limitaciones.

En conclusión, estamos comprometidos con el trabajo en red y deseamos aprovechar al máximo todos los espacios que Dios nos brinda, incluyendo Internet. Sabemos que podemos utilizar estos medios para fortalecer nuestras conexiones y avanzar juntos, aunque afrontemos desafíos.

¿Cómo ve la realidad educativa de América Latina? ¿Cuáles son sus principales problemas y retos para el futuro?

Creo que, a nivel de educación, si hablamos de América Latina, existe una realidad que constato: hay muchas diferencias y desigualdades económicas que se reflejan también en el ámbito educativo. Algunos países, como Chile, Argentina, México y posiblemente Costa Rica, tienen propuestas educativas avanzadas y destacables. Sin embargo, otros países se encuentran en un punto medio y algunos están muy rezagados. Esta situación educativa refleja las disparidades económicas en el continente.

El uso de la tecnología es un gran desafío, y no sabemos cuándo las tecnologías de primer mundo llegarán a nosotros. A medida que avanza la inteligencia artificial, tenemos que enfrentar este desafío y pensar en cómo adaptarnos.

Aunque la inteligencia artificial puede proporcionar mucha información, no reemplazará la formación humana que ofrece la escuela. La escuela siempre tendrá la hermosa tarea de formar a las personas desde el punto de vista del humanismo y la humanidad. Es alentador saber que la escuela siempre será necesaria para esta formación, ya que aprender con la inteligencia artificial no es lo mismo que hacerlo con el apoyo de compañeros, amigos y seres queridos. Por lo tanto, debemos encontrar un equilibrio y reconocer la importancia tanto de la inteligencia artificial como de la humanidad en la educación.
En América Latina, enfrentamos el desafío de mejorar los niveles educativos, ya que existen grandes desigualdades entre los países. Necesitamos avanzar hacia una educación más elaborada y solidaria, pensando en la realidad del continente en su conjunto, en lugar de enfocarnos únicamente en nuestras situaciones individuales. Esta reflexión es necesaria para lograr un progreso significativo en la educación de nuestra región

Por último, la pregunta con la que nos gusta cerrar estas entrevistas: ¿cuál es el mejor centro educativo del mundo?

Es una pregunta interesante. Me viene a la mente una imagen de una presentación que hemos hecho recientemente a nuestro personal. En la primera diapositiva de la presentación de PowerPoint, mostramos una escuela con grupos de estudiantes, representantes, docentes y el personal directivo. También están presentes las redes sociales, conectando a todos y mostrando una buena relación entre ellos. Se percibe mucho optimismo en los rostros de todos.
Para mí, la escuela es como un lugar de encuentro y comunión, donde todos construimos juntos el desarrollo integral de cada persona. No estamos compitiendo entre nosotros, sino animándonos mutuamente a ser mejores individuos. Lo más importante es crecer en valores, ya que los conceptos y teorías se pueden aprender en casa, pero si no aprendemos los valores en la escuela, estaríamos perdiendo el tiempo. Las tecnologías y las estructuras de la escuela están diseñadas en función del desarrollo de la persona, y no debería de existir una preocupación que me quite la paz, sino la preocupación por el crecimiento personal, por ser mejor persona, por tener la marca de humanidad que necesitan estos nuevos tiempos.
Buscamos una escuela donde se aprenda cultura, humanidad, relaciones interpersonales y la construcción conjunta de un ambiente adecuado para el aprendizaje. Las peores escuelas son aquellas que solo enseñan a resolver los problemas individuales y fomentan el egoísmo, viendo a los demás como enemigos a los que hay que eliminar para alcanzar los objetivos personales. Creo que debemos dejar atrás ese tipo de escuela y centrarnos en una educación honesta, donde realmente aprendamos a ser grandes personas.

 

 

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