Fuera totalitarios de la Universidad

censura en la universidad

La Universidad debe ser el templo del saber y de la libertad de pensamiento, sin embargo, en los últimos años muchos centros universitarios se están convirtiendo en el terreno abonado para que los nuevos inquisidores campen a sus anchas. Las recientes e intolerables amenazas de grupos trans a profesores y autores de libros en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid son una muestra más de esta peligrosa deriva. Su última «hazaña» destruir libros y colgar carteles con amenazas a profesores y a los autores de los libros «Nadie nace en un cuerpo equivocado», de José Errasti y Marino Pérez Álvarez, y «El laberinto del sexo», de Pablo de Lora, a los que acusan de tránsfobos.

Este fenómeno de grupos minoritarios que intentan imponer el pensamiento único en las universidades es un fenómeno que se extiende no solo en España, en países como Estados Unidos, esta cultura contraria no ya solo a la libertad de pensamiento sino a la propia Ciencia, está causando estragos con la creación de delirantes «espacios seguros» para que los alumnos no se traumaticen escuchando cosas que pueden dañar su sensibilidad, y la cancelación de artículos científicos de cuestiones tan poco dadas al debate como las Matemáticas o la Psicología Evolutiva, simplemente porque los resultados que arrojan son contrarios a la ideología woke. Si quieren conocer más sobre esta cuestión les recomiendo el imprescindible libro de Juan Soto Ivars, «La casa del ahorcado».

Para esta nueva Inquisición no hay ciencia ni evidencia que impida ver más allá de su ideología cada vez más totalitaria. ¿Para qué van a tener ideas teniendo ideología? «Una Universidad o centro de enseñanza que se define como de esta u otra tendencia no es libre y no se debe estudiar allí», escribió el profesor y catedrático sevillano Ramón Reig en su libro «Evolución, historia y comunicación» y es que la Ciencia nada debería tener que ver con las tendencias políticas. Esto no significa, en ningún caso, que en la Universidad no se participe, incluso se fomente el debate político e ideológico, pero siempre desde el respeto al que piensa diferente y desde los principios democráticos.  Por ello no debemos permitir que estos nuevos totalitarios se sigan envalentonando. Ellos han entrado en la Universidad, pero la Universidad no ha entrado en sus estrechas entendederas. No permitamos que sigan asfixiando cada vez más la libertad de pensamiento y amedrentando a profesores y estudiantes que no piensan como ellos. Demasiado tenemos los profesores con luchar contra la burocracia y la devaluación continua de la excelencia, como para tener que luchar también ahora contra los totalitarios.

Víctor Núñez Fernández, director de ÉXITO EDUCATIVO y profesor universitario

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