Guadalupe Bragado (CCC): «La empatía es fundamental en la gestión de un centro educativo»

Conoce el sector educativo desde su etapa política (fue directora general de Formación Profesional y antes directora general de Juventud en la Comunidad de Madrid), y ahora también desde el ámbito privado con su entrada en el Grupo CCC, un gigante de la formación con más de 80 años de experiencia en la educación a distancia, presencia internacional y una apuesta muy potente por la Formación Profesional con la apertura de dos grandes centros en Madrid para el próximo curso 2021-2022. Hablamos con Guadalupe Bragado, la nueva directora general de CCC Formación Profesional, en medio de las frenéticas obras para tener todo a punto en el inicio del nuevo curso.

Muchos años en la Formación Profesional, antes desde la gestión política, ahora desde la gestión empresarial ¿Cómo ha visto en estos últimos años ese cambio en el sector y en la visión en general de la formación profesional?
Soy una defensora de las enseñanzas de Formación Profesional pues aportan ese componente práctico que no todas las enseñanzas tienen. Realmente, creo que son unas enseñanzas muy flexibles que se pueden adaptar muy bien a la realidad de los tiempos, a las necesidades del mercado de trabajo y de las empresas. Ahora, en todos los sectores profesionales se ha echado en falta un mayor número de técnicos cualificados, sobre todo en determinados ámbitos. Que la empleabilidad entre los técnicos de FP está creciendo, es un hecho. Que las empresas cada día valoran más la incorporación de estos perfiles profesionales, también lo es, así como que cada día haya más empresas, universidades, proyectos educativos que ponen en valor la formación profesional.

De su etapa como Directora General de Formación Profesional ¿cuáles diría que han sido sus principales logros?
Fue una etapa muy satisfactoria, realmente tengo que agradecer haber tenido un gran equipo de profesionales, de docentes que también apoyaron propuestas que permitieron ampliar la red de centros públicos de Formación Profesional en la Comunidad de Madrid, ampliar muy notablemente el número de títulos. Puse en marcha más de 40 nuevos títulos de Formación Profesional. Renovando, actualizando los contenidos de familias profesionales enteras, el hecho de revisar la familia de informática y comunicaciones, de hostelería, de turismo y hacerlo además de la mano de empresas de las grandes conocedoras de esos sectores, empresas de todo tipo; grandes, medianas, pequeñas, que nos dieron también su feedback, su opinión acerca de que contenidos había que reforzar, que echaban en falta en nuestros alumnos. También puse en marcha numerosos proyectos de innovación educativa para Formación Profesional, impulsando las dobles titulaciones, la Formación Profesional Dual, incorporar inglés técnico como módulo a todos los ciclos formativos creo que era muy necesaria la apuesta por el bilingüismo. Darles también más autonomía a los centros, que fuesen ellos los auténticos protagonistas, los alumnos, los docentes. Que toda la comunidad educativa aceptase la FP como esa opción de primera y no de segunda oportunidad. Y sobre todo la colaboración entre la educación pública y la privada. Ampliamos muy significativamente el acuerdo de convenios con empresas para la realización de prácticas de nuestros alumnos, también para la dual, para participar en esa formación y también para promocionar y prestigiar la FP con concursos. Recuerdo empresas como Talgo, RENFE, 3D, Grupo Bosch, todas formamos ese equipo que permitía que a los alumnos les llegasen mejores ventajas, nuevas oportunidades en términos de empleo para abrirse paso en su carrera profesional y también para atraer vocaciones para captar alumnos en ciclos que no siempre tienen mucha demanda y realmente hay una inserción laboral altísima.

En la situación actual, con un Ministerio de Educación que incluye como apellido la Formación Profesional, ¿cómo valora las medidas que se están proponiendo? 
Yo sí creo que era necesaria una modificación de la Formación Profesional, actualizar y revisar el marco legislativo es algo que echaba en falta. De hecho, en mi etapa con la Comunidad de Madrid eche en falta precisamente ese desarrollo. Yo puse en marcha y aprobamos un Decreto que regulaba por primera vez en la historia la FP a nivel regional en la Comunidad de Madrid y justamente lo que echábamos de menos era esto, que a nivel nacional tuviéramos esa base de la que partir para seguir innovando, mejorando la FP. Sí me parece interesante la reforma que se propone ahora, no sé si reúne todos los factores que van a conseguir hacer efectiva la modernización de estas enseñanzas, pero es un primer paso y yo lo valoro como tal, como positivo. Estamos todavía a la espera de que se pueda aprobar, materializar y corresponderá a cada comunidad el desarrollo. Eso va a ser importante porque hay que armonizar.

¿Cree que es fácil de materializar la reforma con 17 comunidades autónomas?

Yo echo en falta que entre todas las Comunidades Autónomas  se parta de unos principios comunes para que los alumnos no tengan esta confusión general, que dependiendo de donde se matriculen van a tener que examinarse de una manera u otra, van a tener una modalidad u otra. Yo creo por supuesto que cada autonomía tiene derecho a incorporar sus especificidades, sus particularidades y de hecho la FP son unas enseñanzas que tienen que estar muy pegadas al terreno, al entorno.

¿Cree que la política va al mismo ritmo que la sociedad y el entorno empresarial a la hora de adaptar esos cambios a la legislación?

Quizás siempre van demasiado lentas las administraciones y en FP sí que creo que tenemos que avanzar ya mucho más rápido porque como vemos al final, los perfiles profesionales, la realidad del mundo, con la digitalización, la transformación digital de las empresas, los retos a los que nos enfrentamos, no pueden esperar tanto. Y de ahí que yo quisiera dar el paso, volver de nuevo al sector privado, para ganar, quizás, en esa agilidad.

Soy consciente, de las dificultades que siempre existen en términos legislativos, tramitación parlamentaria, etc., son circunstancias que son las que son y hay que aceptarlo, pero creo que las empresas tampoco pueden esperar mucho más porque al final el coste es muy alto; el desempleo juvenil, la precariedad laboral, la falta de adecuación entre ese portfolio del catálogo de titulaciones y realmente los puestos y las funciones a desarrollar después en las empresas… Yo creo que esto hay que hacerlo entre todos y si me parece muy necesario que ya se pueda estar valorando, debatiendo y trabajando con un texto al menos.

¿Cómo valoras la apuesta por una FP prácticamente Dual como directora de un centro que nace con vocación de trabajar con las empresas?

Valoro muy favorablemente el que por fin se haya reconocido que la FP Dual es necesaria. Yo lo inicié en mi etapa en la Comunidad de Madrid, coordinando el proyecto Dual en los comienzos cuando todavía no todas las Comunidades se sumaban a ese reto, y siempre lo hicimos siendo conscientes de que también había que incentivar entre las empresas la propuesta por la Dual. Es decir, para las empresas tiene un coste en la dedicación de los tutores de empresa a nuestros alumnos y yo creo que no todas pueden permitirse o tienen los medios o el personal que puede dedicarse a ello. Nosotros aquí vamos a tener, como el resto de los centros, el reto de asumir mucha pedagogía con las empresas para que crean en nuestro proyecto, para que hagan ese esfuerzo y nos gustaría ver recompensado el esfuerzo en las empresas. Creo además que la figura del aprendiz en las empresas aporta muchísimo valor, de hecho, la Dual en la Comunidad de Madrid se inició con Iberia, que reconocía que desde la incorporación de los técnicos que seleccionaban en el mercado, hasta que adquirían un poco las competencias necesarias para desenvolverse dentro de la empresa, pasaba un año. En términos de coste va a ser siempre para la empresa muy positivo, que pueda incorporarse antes el alumno para que vaya aprendiendo, para que se vaya familiarizando, para que le enseñen también sus procesos, procedimientos, etc., eso siempre va a ser una ventaja, pero claro, eso siempre conlleva una dedicación y más ahora si el texto y la ley lo que pretende es que se amplíe el tiempo, la duración, la estancia en la empresa y que, además, participen en la impartición de contenidos teóricos, no solo de la parte práctica. Esto hay que decir cómo. Nosotros, en Madrid, a las empresas les dábamos la opción de que pudieran elegir a los alumnos, dentro de unos términos generales, pero claro, habrá alumnos que, si por algún motivo no se adaptan a esa empresa o viceversa, hay que plantearles una alternativa.

¿Todos los ciclos están preparados para una FP Dual?

No se puede convertir de repente todo en Dual, porque además ya sabemos que, por las propias características de los títulos, no todos los ciclos formativos se prestan tan fácilmente a hacerse en la modalidad Dual por lo que representa. Es verdad que yo siempre apostaré como digo, por la colaboración con la empresa porque incluso para la formación de propio profesorado es imprescindible. En la Comunidad de Madrid, yo recuerdo haber preparado por primera vez ciclos como Electromedicina Clínica, Técnico en Mantenimiento de Montaje Ferroviario previamente la liberación del sector de transporte ferroviario, que ahora ya la estamos pudiendo disfrutar y vivir. Se preveía una gran demanda de técnicos, pero es que ni tan siquiera el propio profesorado conocía los módulos, los contenidos, y había que formarles previamente.

El gran problema va a estar en incorporar a los estudiantes en las pymes y los autónomos…

Las pequeñas y medianas empresas y en general todas, yo creo que tienen que ver reconocida esa labor que en términos sociales es fundamental pero también tiene para ellas, o puede llegar a tener, un coste que tienen que asumir. Si se les obliga a que además sea vía contratación, no solo vía beca hay que regular qué tipo de contrato, porque ya existía un contrato que no se ha utilizado, por algo será. Habría que analizar bien las razones por las que el contrato de formación y aprendizaje no ha sido muy aprovechado.

Guadalupe Bragado

¿Cómo habéis perfilado la oferta educativa en CCC?

En nuestros dos centros en Madrid se van a implantar catorce nuevos ciclos de cinco familias profesionales. Queremos ofrecer unos estudios que a los alumnos les vayan a aportar una garantía, una calidad en su formación, lo que denominamos el pasaporte hacia su futuro, hacia el éxito en el empleo porque tengan una alta inserción laboral, que la tienen, y porque además las empresas realmente están haciendo una apuesta clara por esos perfiles. Si bien, creo que el Ministerio sigue teniendo pendiente la actualización de títulos. Por ejemplo, en Sanidad, con el título todavía existen ciclos LOGSE. Si se aprobase esta ley nos encontraremos con una mezcla de títulos de tres Leyes educativas diferentes, creo que esto también convendría revisarlo y mejorarlo.

Siendo una empresa con más de 80 años de experiencia en el mundo educativo pero muy novedosa en Formación Profesional, ¿cómo están acogiendo las empresas vuestra propuesta?
Si algo hemos acumulado en esta larga trayectoria de 80 años dedicados a la formación trabajando es trabajar con más de 2.000 empresas pues hemos formado más de trescientos perfiles profesionales diferentes en más de 80 países, lo cual te da el conocimiento y la perspectiva de lo que las empresas necesitan.
El primer paso que hemos dado ha sido establecer un acuerdo de relación con un grupo muy potente como es el grupo Manpower España y con la Fundación Human Age. Porque lo que sí queremos es que nuestros alumnos reciban un extra en cuanto a orientación no solo académica, si no también profesional, un acompañamiento durante sus estudios en el centro y también la preparación previa para dar el paso a la empresa, que vean y vivan de cerca el testimonio de profesionales que serán nuestros docentes, pero una parte son especialistas externos que también provienen del sector privado o de las distintas empresas. Y que en nuestros talleres y laboratorios puedan hacer ya una inmersión previa a la llegada a las empresas para familiarizarse con el equipamiento. Lo que nosotros sí queremos es que las empresas, vamos a esperar a ver si la ley finalmente se aprueba, se desarrolla, si va a caber la posibilidad de que pudieran realizarse las FCT o la formación Dual no solo en segundo, sino también en primero o que porcentaje de dedicación.

¿Qué perfil de alumno quieren ofrecer a las empresas?

Lo que pretendemos con las empresas con las que colaboremos es que tengan la garantía de que el alumnado va a llegar no solamente con unas competencias técnicas y con unos conocimientos previos, sino que también con unas competencias personales y sociales que sean óptimas para poder desenvolverse en la empresa. ¿A qué me refiero? Bueno, yo creo que en educación muchas veces se ha puesto demasiado énfasis en adquirir eso conocimientos memorísticos. Nuestro lema es aprender haciendo, como digo, queremos que el alumno refuerce su autoestima, su capacidad de compromiso, resiliencia, la responsabilidad, la iniciativa, la creatividad, un poco el liderazgo. El que sepa que esas competencias personales y sociales; el trabajar en equipo, la resolución de conflictos, el saber comunicarse, etc., esas competencias queremos reforzarlas y lo vamos a hacer también junto con las empresas. Todo esto forma parte de la filosofía y del proyecto educativo que hace diferente a CCC.

También tenéis una apuesta por el emprendimiento ¿cómo vais a materializarlo?
Todos los alumnos que se matriculen en CCC van a recibir de manera gratuita una formación extra en competencias digitales o en ciberseguridad para aquellos que elijan el área tecnológica para que tengan las competencias básicas digitales asumidas y aprendidas. Nuestro proyecto Inicia Emprende, es nuestro programa particular de emprendimiento en la casa. Al final lo que pretendemos es que en todos los ciclos formativos, gracias a la impartición de FOL (Formación y orientación laboral), puedan tener la ocasión de desarrollar esas oportunidades de traer al centro esos testimonios y el ejemplo vivo de personas que han emprendido, personas que les van a poder detallar que observan como necesario, a que se enfrentan a los retos de emprender, por supuesto darle nosotros esas herramientas, esas soft skills de las que hemos hablado y guiarles para que puedan materializar el proyecto. Todos, para finalizar, desarrollan ese proyecto que en alguno de los casos podría materializarse en una proyecto empresarial y gracias al apoyo que podamos dar a través de estas tres vías: docentes, empresas especialistas y emprendedores. Nos gustaría que nuestros centros fueran unos hubs de emprendimiento para los alumnos que se lo planteen.

¿Qué diferencias ha encontrado entre la gestión pública de la educación y la gestión de un centro educativo privado? 
En mi etapa en la administración recuerdo escuchar a alguno de mis compañeros reclamar que existiera el cuerpo de directores de centros, también echaban en falta que la Inspección Educativa tuviera un mayor conocimiento de la Formación Profesional, porque es verdad que siempre ha sido un poco la gran desconocida y especialmente yo creo que el papel de los inspectores es también el de asesores, son tus consultores para hacer las cosas bien ya que no siempre dominas y tienes toda la normativa, que se está cambiando permanentemente. Creo que en educación existe un exceso de burocracia que repercute mucho en el papel de los directores como gestores de los centros. Eso es algo que en lo público, no lo puedo negar y creo que nadie podrá negarlo, ese exceso de burocracia, de regulación… Creo que hay que simplificar trámites. Desde un centro privado también se ve así, como la dificultad de tener una falta de coherencia en los distintos marcos reguladores.

¿Qué cualidad considera imprescindible en la dirección de un centro educativo?
Para mí es fundamental antes, ahora y siempre la empatía, ponerse en el lugar del otro. Yo cuando estaba ejerciendo como directora general en la CAM, siempre que se suscitaba algún debate, alguna consulta, me gustaba y les pedía a mi equipo que tratásemos de ponernos en el lugar de los alumnos, los profesores o bien los directores de centros que están constantemente intermediando y lidiando para poder satisfacer las demandas de unos u otros. Los docentes muchas veces se ven impotentes ante tantos problemas y eso requiere que el director sea un poco esa figura de mediador, no solamente que establezca un criterio, que también. También creo que tengo que ser la principal promotora de mis centros y por supuesto de mis alumnos. Creo que estoy para crear oportunidades, en su caso laborales, de estudio. Y que, por supuesto los docentes puedan disfrutar haciendo su trabajo que realmente la gran mayoría tienen vocación, están por vocación y a veces la vocación se frustra sino encuentran medios o la respuesta, el ambiente o las condiciones. Y eso es lo que a mi me mueve y me motiva para estar al frente de este proyecto o de estos proyectos educativos de los dos centros.

¿Qué relación planteáis con los colegios e institutos?

Con los colegios lo primero que hice fue poner una campaña de difusión y divulgación de nuestro proyecto educativo en los colegios de la Comunidad de Madrid para darnos a conocer y sobre todo dirigiéndome, por supuesto a los directores, y a los orientadores. Porque siempre me ha parecido que la gente desconocía las oportunidades educativas de la FP y era nuestra carta de presentación. Que por lo menos supieran que nacía CCC en presencia, en Madrid y con una oferta educativa muy amplia. Además, nosotros con los colegios queremos tener jornadas de puertas abiertas permanentemente, ahora las estamos celebrando online por las circunstancias, aunque también concertamos visitas guiadas personalizadas para los más interesados en cursar alguno de los ciclos.

¿Cómo veis la relación de los Grados Formativos con la Universidad? ¿Planteáis algún tipo de estrategia de relación para que vuestros alumnos cuando terminen puedan estudiar en la Universidad?

Con las universidades tenemos ya acuerdos con UDIMA y queremos seguir potenciando con otras universidades para que nuestros alumnos de grado superior obtengan el reconocimiento de créditos (ECTS) por haber cursado con nosotros ciclos formativos y también quisiéramos especializarles más, que pudieran realizar algún curso de especialización durante la estancia con nosotros, durante el ciclo formativo, en paralelo, que después les permita obtener un título de especialista y que puedan además continuar estudios universitarios ya con masters profesionales, etc.

Muchas empresas ajenas al mundo educativo apuestan ahora por la Formación Profesional ¿crees que pone en peligro que centros que solamente se dedican a la educación pierdan cuota de mercado? ¿Lo ve como una intromisión?

En Formación Profesional vamos a ser realistas, para poder titular tienes que haber participado en la formación en la empresa. No podemos obviar el papel que juega la empresa en la formación del alumnado en enseñanzas profesionales. Creo que esto además sería algo positivo también para los egresados universitarios haber podido realizar previamente prácticas en las empresas dándose a conocer. Nosotros tenemos el dato de que el 70% de los alumnos que realizan FCT, sus prácticas en una empresa, después son contratados. Con lo cual yo creo que esto ya nos indica la importancia de reconocer que en la empresa hay profesionales que ya han superado su fase de estudios, de educación previa, que tiene una experiencia y una trayectoria y lo único que nos puede aportar son cosas positivas. Y si por tanto las empresas creen que también pueden impulsar o promover su propia formación, no solo participar en otros proyectos educativos de centros de enseñanza, creo que puede ser bueno, si realmente esos títulos se desarrollan en unas condiciones que están reguladas y que sean las mejores para los alumnos y que favorezcamos su inserción laboral. Yo creo que el objetivo de FP es ese, al menos nuestro objetivo lo es.

Empresas como Telefónica o Everis han puesto en marcha sus propios centros de Formación Profesional. ¿Crees que estas empresas lo hacen para encontrar una respuesta que los centros educativos actuales no les ofrecen para cubrir determinados puestos o responden más a una nueva línea de negocio?

Desde lo público siempre trabajé para poder ampliar, y lo conseguimos, el número de plazas para alumnos en ciclos que tenían una mayor inserción laboral porque creía y creo que el servicio público tiene que cumplir ese rol social. Pero es través de la empresa privada donde observas una demanda que hay que satisfacer. Entonces yo sí creo que existen y han existido unos gaps tremendos, no solo en nuestra comunidad, en nuestro país, sino a nivel europeo por supuesto y el área tecnológica lo tiene claramente y que realmente por eso ha habido una apuesta clara por ofrecer mayores plazas formativas en esos sectores. Yo creo que eso es complementario, al menos, así es como entiendo la oferta pública y privada, creo que tiene que complementarse y completarse hasta que se consiguiese corregir esto que observamos, al igual que con esa renovación de títulos a la que me refería al inicio porque quizá una de las razones por las que no se podía desde el sector público atender esa demanda es porque veníamos arrastrando esos títulos por normativa que quizá estaban algo obsoletos. Por eso yo sí que creo que era necesario ya que se diera un paso en FP serio y que además se haga de la mano de las empresas para que todos nos favorezcamos, de que haya más empleo y además en las mejores condiciones posibles.

Habéis apostado fuerte por Madrid con la apertura de estos dos centros, ¿tenéis pensado abrir centros en otras ciudades de España?

Pretendemos tener una red amplia de centros de Formación Profesional, además de en Madrid en otras comunidades. Pero sí que es cierto que, a día de hoy, ya, estamos formando alumnos de toda España y además nuestros títulos por supuesto, como son títulos oficiales, tienen validez en todo el territorio nacional. Y en CCC se están matriculando alumnos de toda España. La apuesta por la presencialidad cobra más protagonismo en Madrid, pero a distancia ya digo que está habiendo oferta a todos los públicos y a todos los residentes en España y también esperamos contar en breve con nuevas titulaciones internacionales. Siempre vamos a tratar de ofrecer lo mejor, lo más vanguardista y que mayor empleabilidad ofrezca.

¿Cómo ves CCC en un mundo tan incierto, complejo, vulnerable, ambiguo en tres, cinco años? 
Nuestra clara apuesta nos lleva a estimar que en un plazo corto, en tres o cuatro años tengamos unos 7.000 alumnos de Formación Profesional, pero nosotros además hemos querido apostar desde el inicio por centros integrados, que sea una formación para el empleo. Realmente creo que es una misión que nos hemos encomendado y que en términos sociales es muy positiva.

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