La importancia de la colaboración entre dirección y profesores en la mejora de la calidad de la educación

colaboración entre dirección y profesores

La colaboración es clave para el éxito en cualquier campo, y la educación no es una excepción. La colaboración entre dirección y profesores juega un papel crucial en la mejora de la calidad de la educación en España gracias al desarrollo de estrategias de enseñanza innovadoras, evaluación del rendimiento de los estudiantes y el apoyo necesario para garantizar que los estudiantes tengan éxito.

La dirección y los profesores tienen roles diferentes. Los primeros son responsables de la gestión de la escuela, mientras que los segundos son responsables de la enseñanza, así como de evaluar el rendimiento de los estudiantes. Además, los directores son responsables de proporcionar a los docentes los recursos necesarios para la enseñanza. El trabajo en equipo, junto a estudiantes y padres, puede mejorar la toma de decisiones, la aplicación de políticas y la identificación de áreas de mejora escolar, entre otros.

“La coherencia entre lo que se dice que se hace en el centro (misión, visión y valores que defiende el Equipo Directivo) y lo que realmente pasa en las aulas (aterrizado por los docentes) es básica para no generar discordancias, aunar discursos, unir al equipo de trabajo e involucrar y fidelizar a las familias”, así lo explica Anabel Valera Ibáñez, directora ejecutiva de la Red de Directivos de Instituciones Educativas (REDIE) en España.

Beneficios de la colaboración entre la dirección y los profesores

La colaboración entre dirección y profesores conlleva numerosos beneficios que pasan por la mejora de la comunicación, lo que, a su vez, llevará a una mejor comprensión de las necesidades de los estudiantes y la creación de programas educativos más efectivos, sin olvidar la creación de un ambiente de trabajo positivo y la mejora de la moral de los profesores.

Cuando los administradores colaboran con los profesores, pueden conocer mejor los retos y las oportunidades a los que se enfrentan en el aula. Esto puede ayudarles a tomar decisiones con conocimiento de causa a la hora de elaborar políticas o modificar las existentes. Además, cuando los profesores trabajan juntos, pueden compartir ideas y estrategias, lo que permite mejorar las prácticas docentes en beneficio de los alumnos, así como identificar áreas de mejora en sus enfoques de enseñanza, lo que conduce a mejores resultados para sus estudiantes.

Al implicar en el proceso a profesores, administradores y otras partes interesadas, puede obtenerse una evaluación más completa y precisa de los puntos fuertes y débiles del centro. Esto puede conducir a la identificación de áreas de mejora, como el desarrollo del plan de estudios, la formación del profesorado o los servicios de apoyo a los estudiantes. Los esfuerzos de colaboración también pueden contribuir a la elaboración de planes de acción para abordar las áreas de mejora identificadas, lo que conduce a resultados positivos para los estudiantes y la comunidad escolar en su conjunto.

Cuando los docentes sienten que están trabajando en equipo con los directores y otros colegas, pueden sentirse más motivados y comprometidos con su trabajo. Cuando los directores implican a los profesores en los procesos de toma de decisiones y solicitan su opinión, éstos sienten que sus opiniones importan. La colaboración les da una sensación de pertenencia y les ayuda a sentir que su trabajo es valorado ya que se genera un entorno de apoyo que fomenta el crecimiento profesional, aumenta la satisfacción laboral y promueve el aprendizaje de los alumnos. Además, la colaboración puede ayudar a establecer un sentido de comunidad entre los profesores y los directores escolares creando una cultura de confianza, respeto y comunicación abierta, que puede fomentar un sentimiento de pertenencia y conexión dentro de la comunidad escolar. Este entorno de apoyo puede ayudar a reducir las tasas de agotamiento y rotación de los profesores y animarles a seguir comprometidos con su profesión y sus alumnos.

La colaboración entre los diferentes estamentos escolares puede contribuir a crear un clima escolar más positivo y colaborativo. Los docentes y los directores pueden trabajar juntos para resolver problemas y tomar decisiones, lo que a su vez puede aumentar la confianza, el respeto y la cooperación en la comunidad escolar. Por tanto, se hará patente una mejora del rendimiento académico al permitir la identificación y aplicación de mejores prácticas y estrategias pedagógicas, la atención más personalizada a las necesidades y diferencias individuales de los estudiantes, y la implementación de sistemas de evaluación y retroalimentación efectivos.

Estrategias para la colaboración efectiva

Hay varias estrategias que pueden ayudar a la dirección y los profesores a colaborar de manera efectiva. En primer lugar, es importante establecer una cultura de colaboración en la escuela mediante la creación de oportunidades para que la dirección y los profesores trabajen juntos y el establecimiento de una comunicación clara y efectiva.

Siguiendo las indicaciones de Anabel Valera, es importante que existan “espacios compartidos en los que los docentes puedan trasladar a los equipos directivos las necesidades que detectan en las aulas y en los espacios de tutoría. Esto ayuda a que la escuela esté en constante proceso de crecimiento adaptándose a la realidad, que sabemos que actualmente es muy cambiante, incierta y volátil”. Para la experta en liderazgo y gestión educativa, también “que los equipos directivos puedan tener unas horas dedicadas a la docencia es esencial para que puedan detectar de primera mano las necesidades reales de los alumnos”.

Por otro lado, “asistir conjuntamente a formaciones, congresos y capacitaciones, los Equipos Directivos con los profesores, también ayuda a generar debate, crear sinergias y procesos de co-creación” es una práctica clave para llevar a cabo una colaboración efectiva.

Algunas prácticas para fomentar la colaboración en una organización educativa pueden ser:

  1. Organizar reuniones regulares: Es importante que la dirección y los docentes se reúnan periódicamente para discutir temas relevantes y compartir ideas. Estas reuniones pueden ser semanales, quincenales o mensuales, dependiendo de las necesidades de la organización. Además, estas reuniones deben ser estructuradas, enfocadas y efectivas, para que los participantes sientan que su tiempo está siendo bien utilizado.
  2. Crear grupos de trabajo: Los grupos de trabajo son una excelente manera de fomentar la colaboración y abordar áreas específicas de mejora. Por ejemplo, se pueden formar grupos para desarrollar nuevas estrategias de enseñanza, mejorar el clima escolar o fortalecer la participación de los padres.
  3. Implementar sistemas de retroalimentación efectivos: La retroalimentación es una herramienta poderosa para mejorar la colaboración y el desempeño de los docentes. La dirección debe implementar sistemas que permitan a los docentes recibir retroalimentación regular de sus colegas y superiores. Esto puede ser a través de observaciones en el aula, evaluaciones de desempeño, encuestas y otros medios. Además, es importante que la retroalimentación sea constructiva, específica y útil para el desarrollo profesional de los docentes.
  4. Fomentar la comunicación abierta: La dirección debe favorecer un ambiente en el que los docentes se sientan cómodos compartiendo sus ideas, preocupaciones y sugerencias. La comunicación abierta y efectiva es esencial para la colaboración. Esto puede lograrse a través de reuniones individuales con los docentes, la creación de un foro de discusión en línea o la realización de sesiones de lluvia de ideas.
  5. Establecer metas claras: Es importante que la dirección establezca metas claras para la organización y para cada docente. Las metas deben ser realistas, alcanzables y medibles. Además, es importante que se comuniquen claramente a todos los docentes y que se les brinde apoyo para lograrlas. La colaboración es más efectiva cuando todos están trabajando juntos para alcanzar un objetivo común.

Ejemplos de colaboración exitosa en la mejora de la calidad de la educación en España

En España, ha habido varios ejemplos de colaboración exitosa entre la dirección y los profesores en la mejora de la calidad de la educación trabajando juntos para crear programas educativos innovadores que han llevado a mejoras en el rendimiento de los estudiantes. No obstante cabe destacar el caso del Colegio San Agustín, Madrid, que lleva trabajando desde hace unos 15 años en Calidad y, en la actualidad, tiene el sello 400+, aunque su prioridad es la “mejora continua”.

Según ha explicado el Padre Ildefonso Trigueros, director general del Colegio San Agustín, durante estos años han tenido un “Equipo de Mejora e Innovación, si bien es cierto que durante la pandemia lo hemos aparcado, que ha elaborado las líneas estratégicas del colegio, realizado encuestas de satisfacción a familias, alumnos y empleados. También hemos realizado evaluación de desempeño tanto a los directivos como a los empleados y los profesores participaban en pequeños grupos de Calidad”. Superada la pandemia, “lo retomamos con más fuerza” con un proyecto que considera “estratégico y que nace de la obligación que tiene el colegio de alinear la gestión del centro con los objetivos institucionales marcados por la Provincia San Juan de Sahagún para sus colegios de España”.

En concreto, el objetivo institucional que se aborda con este proyecto es el que establece que “los colegios de los Agustinos ubicados en España buscan ser reconocidos porque utilizan un modelo de gestión eficaz, aplican modelos de calidad y excelencia que les permitan una mejora continua en la gestión del centro“. El propósito es mejorar, generar una cultura de la gestión y que esta mejora “impacte en nuestro día a día, trabajemos de forma más homogénea, al unísono, aumentemos nuestro nivel de satisfacción, en definitiva, ser mejores” añaden en un comunicado enviado a los trabajadores.

El proyecto estará supervisado y liderado por la Dirección del colegio, y apoyado por las jefaturas de estudio y otras personas con responsabilidades en la gestión de los distintos procesos clave del colegio. Contarán con el soporte del Coordinador de Calidad, Mejora e Innovación y el equipo formado por compañeros de las distintas etapas. Para este proyecto contaremos con el acompañamiento de un grupo de consultores de Qualitas que facilitarán la ejecución del proyecto.

“Es importante entender que equipos directivos y claustros son un solo equipo que deben caminar unidos”, señala Valera Ibáñez. “Esta visión de liderazgo horizontal, que entiende el equipo como un engranaje, es esencial para poder evaluar el impacto de estrategias de enseñanza innovadoras y el rendimiento de los estudiantes, así como también contar con el apoyo necesario para garantizar el aprendizaje de los alumnos”, concluye.

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