Incorporar las especializaciones a la FP es imprescindible para abordar la carencia de profesionales en España

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Hamed Wahdat Ahmadzada, director de UNIVERSAE en Madrid

¿Especializarse o no especializarse? Esta es la pregunta que se hacen muchos jóvenes y profesionales cuando se enfrentan al mercado laboral. A la hora de elegir una formación con salidas laborales o un plan de reciclaje profesional, aspirando a mejores condiciones laborales, la especialización como factor diferenciador de empleabilidad siempre es algo que debe ser tenido en cuenta.

Y creo que la respuesta a esa pregunta debe ser un SÍ rotundo. La especialización permite a los futuros profesionales adquirir habilidades concretas en un determinado campo, incrementando las posibilidades de empleabilidad del candidato. En un mercado laboral en constante evolución y cada vez más competitivo, la especialización se convierte en una herramienta formativa clave para llegar a ocupar algunos de los puestos de trabajo más atractivos y mejor pagados.

Las cifras sobre perfiles y empleabilidad ponen de manifiesto la carencia de esta situación. En el Informe Perfiles más demandados en 2023, publicado por la consultora Adecco a finales de febrero de 2023, las empresas consultadas señalan que el 53% de los directores de Recursos Humanos reconoce tener dificultades para encontrar perfiles formados en especialidades para determinados sectores.

Bajo mi punto de vista, ante esta situación, la solución pasa por incorporar las especializaciones en la formación del talento del futuro. Sin lugar a duda, aquellas organizaciones educativas que incorporen formación especializada complementaria mostrarán estar trabajando por cerrar esa brecha. El objetivo es claro: completar la oferta educativa y nutrir al mercado laboral de personal cualificado en menos tiempo.

Estos programas de especialización no sólo mejorarán la empleabilidad de los actuales estudiantes, sino que servirán para capacitar en nuevas habilidades a los profesionales que ya están trabajando. La Comisión Europea, en su informe Upskilling y Reskilling en la era Post Covid, ha convertido este punto en un elemento clave de su estrategia sobre el mercado de trabajo en el mercado común. El año 2030 es el horizonte marcado por la institución europea para la implementación de medidas al respecto.

Aunque durante mucho tiempo los procesos de trabajo se han mantenido sin grandes cambios, factores como la digitalización, la inteligencia artificial o la robótica van transformando el mercado laboral cada vez con mayor rapidez. En este contexto, la formación y el desarrollo de nuevas habilidades son las palancas que pueden marcar la diferencia entre los candidatos a un puesto de trabajo.

Esta realidad se hace aún más evidente en sectores como el tecnológico, donde la alta demanda de perfiles especializados no llega a ser cubierta debido a la falta de profesionales. Programadores full stack, expertos en Inteligencia Artificial, desarrolladores de experiencia de usuario o especialistas en Big Data son algunos de los perfiles más demandados en el sector tecnológico. En otros sectores, se ven cada vez más ofertas para instaladores de placas solares, especialistas en maquillaje, community managers o, en educación, solicitudes de habilidades pedagógicas diferenciales, como puede ser la metodología Montessori.

Frente a esta situación, en UNIVERSAE hemos implementado un plan formativo que incorpora una gran variedad de especialidades a los grados medios y superiores que ofrecemos en el Instituto Superior de Formación Profesional. La experiencia de su implementación nos indica que los estudiantes que eligen cursarlas lo hacen por su valor diferencial. Algunos alumnos, preguntados al respecto, reconocen que supone una oportunidad que puede mejorar sus oportunidades a la hora de incorporar al mercado laboral.

Por lo tanto, incorporar las especializaciones a la Formación Profesional es imprescindible para abordar la carencia de profesionales en el mercado laboral español. Instituciones educativas como la nuestra, comprometidas con la educación y el empleo, tenemos la responsabilidad de ofrecer oportunidades adaptadas a una realidad cambiante y en evolución. Sólo así podremos contribuir a reducir la brecha existente entre oportunidades de empleo y profesionales cualificados. Sin duda, todo un reto que abordaremos durante la próxima década.

Hamed Wahdat Ahmadzada, director de UNIVERSAE en Madrid

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