¿Cómo afectará la IA en la escuela?

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La primera cuestión que hay que señalar es que, inevitablemente, afectará y mucho.
Lamentablemente seguimos discutiendo de aspectos que nada van a aportar al desarrollo de nuestros alumnos; aspectos vacuos, improductivos, olvidando aquellos que, de verdad, van a generar cambios que deben impactar en cambios sociales fructíferos.
La inteligencia Artificial es uno de ellos. Puede sonar a ciencia ficción, a una suerte de “Blade Runner” educativo, pero la realidad es que, a diferencia de otros países, lamentablemente, “estamos a por uvas” en esta materia que tan relevante va a ser en los próximos años.

Hay una suerte de lucha geopolítica que no solo tiene que ver con intereses comerciales, sino también con cómo se conceptualiza el mundo del futuro. Y esa lucha geopolítica, entre Silicon Valley y China, va a determinar cómo se desarrollan empresas o centros educativos y cómo van a influir en el mundo.

Recomiendo el libro “Superpotencias de la IA” o la charla BBVA de su autor, Kai-Fu Lee, en la que desgrana con detalle cómo va a influir este particular.

La Inteligencia Artificial va a llegar al aula. Inexorablemente. No hay forma de evitarlo. Lo que si es que hay que darle un sentido positivo y que se adecue a las necesidades de cada sistema/proyecto educativo.

Permítanme señalarles algunas de las ventajas que, a priori, vislumbro como relevantes y que mucho pueden aportar al quehacer diario educativo.

1- Permitirá identificar anticipadamente mediante el reconocimiento de distintos paradigmas repetitivos, determinadas dificultades de nuestros alumnos, ya sean estas emocionales, competenciales o cognitivas, del lenguaje o conductuales.

Este particular, que se puede ver como una amenaza por parte del profesorado, bien canalizado, evitará muchas horas de trabajo para su detección y, sin duda, nos brindará un diagnóstico más preciso. O lo que es lo mismo, una vez identificado el problema de forma certera y fehaciente, permitirá que el maestro trabaje con ese alumno teniendo en cuenta estas premisas o derivando al alumno a especialistas en la materia. Por otro lado, la detección precoz permitirá anticipar el tratamiento y, por tanto, evitará que se agraven algunos de esos problemas que tan recurrentemente identificamos en nuestras aulas.
Me parecen obvias las ventajas. Continúo.

2- Posibilitará, tras la detección ágil y eficiente de los problemas de los alumnos, la configuración de itinerarios educativos alternativos para trabajar los aspectos en los que cada alumno necesite un apoyo adicional.

Ello redundará, sin duda, en que el profesorado pueda desarrollar su labor siendo consciente, en cada momento, de cúal es el nivel personalizado de cada uno de sus alumnos y, por tanto, poder proponer aspectos de refuerzo o desarrollo que enriquezcan la experiencia de aprendizaje de cada uno de ellos. Ahí lo dejo.

3- Sobre la base de lo anterior y con un análisis exhaustivo de la trayectoria de aprendizaje de cada uno de nuestros alumnos podremos identificar cuáles son los estudios futuros que mejor se adapten a los intereses de ellos y a sus capacidades. No parece una nadería.

Finalmente, y por no extenderme en demasía,

4- permitirá desarrollar un modelo de evaluación personalizado que analice realmente la situación de cada alumno, su progreso y expectativa de aprendizaje, ajustando así los contenidos a su nivel y a su deseo de profundizar en la materia.
No sé si hay algún método o proyecto actual que cubra todas estas necesidades de nuestro alumnado con la precisión que va tener la IA.

¿Y en qué papel queda nuestro profesorado en estas circunstancias?

Hay cuestiones en las que, por ahora, la IA difícilmente podrá interferir. El profesor, como canalizador del conocimiento, pero mucho más como moldeador de las competencias y de los valores que cada colegio quiera desarrollar, seguirá siendo un agente absolutamente necesario. La figura del profesor, como interlocutor de aprendizaje, intérprete de las necesidades del alumno y gestor de las acciones que lo van a desarrollar, también será esencial. De la misma manera que todo aquello que tenga que ver con la educación emocional y social de sus alumnos.

La IA va a llegar. Está llegando. Más pronto que tarde.

Es lamentable e inútil que sigamos discutiendo de cuestiones superfluas que no hacen sino confundirnos y desvirtuar la realidad. Seamos perspicaces. Aprovechemos lo que la tecnología y la investigación nos ofrece.

Me voy, no sin antes recordar aquello de:
“Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.”
Identifiquemos bien la realidad, porque hemos de vivir con ella. No neguemos la evidencia, porque ello nos hará quedarnos atrás en esta carrera».

Jaime García Crespo, CEO de Educación y Sistemas

Redacción
Author: Redacción

Redacción de Éxito Educativo, información sobre la actualidad educativa, especialmente toda la relacionada con la gestión lo centros.

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