Internacionaliza un centro educativo

internacionalización de la educación

En los últimos eventos educativos a los que asisto, he tenido varios amigos del gremio docente que se han interesado en cómo hemos conseguido en cinco cursos convertir Colegio Alameda de Osuna en Alameda International School, y ser uno de los seis colegios de la Comunidad de Madrid en conseguir superar todas las auditorías del Bachillerato Internacional desde infantil hasta bachillerato, al igual que ocurre con Colegio Arcángel Rafael ahora Arcángel International School.

El proceso de internacionalizar la cultura de un centro educativo no es sencillo ni lleva poco tiempo porque en palabras de Paulo Freire: “Cambiar es difícil , pero es posible. Nuestro problema, como educadores, es preguntarnos si es posible viabilizar aquello que muchas veces no parece posible“.

Y así comenzamos, pensando que era una tarea ardua y muy compleja porque realmente consistía en adaptar un modelo educativo innovador que funcionaba muy bien a un modelo internacional del que poco o nada conocíamos. Ahí aparece la figura del liderazgo visionario encarnado en nuestro CEO Luis V. García que tenía claro que era el camino, que en 2017 dió el pistoletazo de salida para ir avanzando en esa línea, poniendo como meta 2025. Y a partir de ahí comenzamos a atraer Talento que nos hiciera el camino más sencillo con su KnowHow, en un ámbito del que en España teníamos como referentes colegios como San Francisco de Paula, en Sevilla, o los Colegios SEK que se iniciaron hace tiempo en estas lides.

Aquí hago un paréntesis, al nombrar dos centros educativos que son referentes en internacionalización, para hablar de diferentes opciones, ya que nosotros optamos por Bachillerato Internacional IB por ser una opción que nos permitía mantener curriculum español, trabajando los tres idiomas que ya se trabajaban en nuestro centros desde hace años (inglés, español y francés) y donde realmente la adaptación era más sencilla.

Otra forma es convertir el colegio en currículum americano como hizo San Francisco de Paula en Sevilla, o convertir el centro en británico, francés, suizo, italiano… pasando a ser un centro extranjero en España. Aquí conviene saber que un centro no es británico por su nombre, sino porque el sistema en el que trabaja depende del Reino Unido, al igual que el Liceo Francés depende del gobierno francés. Con respecto a la internacionalización hay un gran movimiento publicitario que hace en algunos casos de su nombre una herramienta de marketing, que al conocerlo por dentro se queda en exactamente las misma acciones que harían si en su nombre no apareciera tal nomenclatura. Y queridos amigos eso también funciona, al igual que ocurre con la palabra innovación en los colegios. Somos tan innovadores que muchos dicen que hacen lo mismo… otra cosa es luego hacerlo y que tenga coherencia con nuestro proyecto educativo.

Profesores internacionales que hayan impartido docencia en otros países, alumnos extranjeros, viajes, inmersiones lingüísticas, cultura que se desarrolla no sólo en el aula sino a lo largo de los años, con la base del respeto a las diferencias y el enriquecimiento que aporta la convivencia de diferentes culturas. En nuestro caso cada día conviven 54 nacionalidades diferentes en Alameda International School, y disfrutamos de un crisol magnífico que hace que el alumno abra su mente y sobre todo lo integre para pasar a formarse como ciudadano de esta aldea global en la que vivimos.

Hasta ahora, la legislación española no era excesivamente flexible con nuestro tipo de colegios, de ahí la proliferación de colegios extranjeros que hemos visto en los últimos años. Ahora se atisban tiempos de cambio, entendiendo que se necesitan proyectos diferenciadores que sirvan de invernaderos de innovación, donde no se para la investigación educativa, de modo que otro tipo de centros puedan ir a visitar y aprender para mejorar sus proyectos con los aciertos o errores de sus colegas profesionales. Veremos a dónde se llega, pero es indispensable pasar por autonomía real del modelo educativo, donde la familia deposita su confianza cada año y decide a qué centro quiere llevar a sus hijos y qué formación quiere para ellos.

Volviendo a la internacionalización, os cuento cómo comenzamos en nuestros colegios dentro de IB. Comenzamos con la implementación de Diploma Internacional en 2019 (una vez superada la auditoría en la primavera de 2019), en alternancia del Bachillerato Nacional que tan buenos resultados nos da en el perfil de salida de nuestros estudiantes. Aquí cabe destacar la importancia de la implicación del claustro y la confianza de las familias ante un nuevo modelo que seguramente es desconocido para ellos y donde suelen pensar que sirve para estudiar en universidades extranjeras, o para irse a otros países. Nada más lejos de la realidad porque de hecho, es un modelo de tanta calidad que nuestros alumnos acceden a la universidad sin la necesidad de hacer la EVAU/EBAU, sólo con las notas de los exámenes del Bachillerato Internacional, podemos llegar a 14 en Madrid o al menos al 10 en otras Comunidades Autónomas.

A diferencia de la EVAU/EBAU, en el DIPLOMA IB se realizan los mismos exámenes no sólo en toda España, sino en todos los centros educativos a nivel mundial del hemisferio norte en mayo, y en noviembre del hemisferios sur, y que en nuestro caso, las notas de todos se hacen públicas el 5 de julio para todos, de ahí que las listas de admitidos en la universidad pública española no se hagan públicas hasta después de esa fecha.

Además contamos con una ventaja añadida en la Comunidad de Madrid, y es que nuestros alumnos se pueden presentar a la EVAU/EBAU, guardando en la universidad la nota más alta EVAU/EBAU o examen IB para el resultado final de acceso a la universidad.
Ahora bien, esto no es sencillo, y es un modelo no creado para todos los perfiles de alumno, ya que se necesita una gran madurez, autonomía en el trabajo, responsabilidad en el estudio, curiosidad, creatividad, y sobre todo proactividad para entender que disfrutar del proceso es tan valioso como el resultado obtenido, especialmente en el trabajo personal y la monografía en la que cada alumno trabaja a modo de tesis doctoral durante dos años y que configura parte de una nota final en la que se juegan mucho.

Y seguro que surge la duda de ¿empezar por el final? no tiene sentido a priori, hasta que te explico que el Diploma es la única etapa que primero superas la auditoría IB y luego la implementas, mientras que PEP (Infantil y Primaria) o PAI (Secundaria) tienes que tener al menos tres años de trabajo con filosofía IB y luego te evalúan mediante las evidencias de tu trabajo con tu comunidad educativa, mediante una visita y entrevistas con alumnos, familias, profesores, y dirección.

Cuando cambias un modelo, necesitas tener un mirlo blanco que anime al resto de componentes de tu comunidad educativa, por lo que necesitábamos resultado medibles de éxito, así que en 2021 tuvimos nuestra primera promoción de 22 alumnos evaluados en el diploma internacional IB con excelentes resultados. Hecho que potenció la motivación del claustro al ver los primeros resultados que se conseguían en alumnos que tan sólo tuvieron dos años de recorrido IB. En 2022 ya han sido 55 alumnos presentados a diploma y este curso tendremos 71, prácticamente el 50% de nuestro alumnado de Bachillerato, quedando la balanza repartida al 50% entre Diploma IB y Bachillerato Nacional.

No es un camino sencillo cambiar la cultura de aprendizaje sin cambiar la esencia del colegio, porque no olvidemos que «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie» como decía Giuseppe Tomasi, con lo que si queremos tener la mejor educación posible para nuestros alumnos y familias, es necesario seguir evolucionando para poder seguir ofreciendo un modelo de calidad educativa.

Es fundamental entender que la base de los colegios internacionales no es sólo tener un magnífico aprendizaje de idiomas, inmersiones lingüísticas, oratoria, debate, tecnología o experiencias didácticas de gran nivel, no nos quedemos en la cáscara y profundicemos hasta conseguir formar ciudadanos que sepan desarrollarse en un mundo cambiante, y que tengan un perfil adaptativo para la realidad que les va a tocar vivir, donde una de las máximas que les inculcamos es la responsabilidad de intentar mejorar la sociedad, y por lo tanto es fundamental lo que hacemos para mejorar nuestro entorno. No puede existir un colegio que no impacte en su vecindario, y que no haga que mejoren aspectos de la vida diaria.

El planteamiento de la mejora de la comunidad es una máxima en todo el proceso, que hace que el alumno se sienta ciudadano desde el principio, con capacidad de elegir y de cambiar su sociedad, acercándose a modelos referentes que trabajan con él y que se sienta útil.

A nivel perfil de alumno, está claro que es un perfil de alumno con la mente abierta, curioso, con ganas de aprender y sobre todo independiente. El aprendizaje del alumno cobra una vital importancia, y fijaros que no hablo de la calidad del docente sino de la capacidad de aprendizaje del alumno, ya que es ahí donde el docente debe trabajar, y si en el aula tiene 20 perfiles, deberá establecer tantos procesos como perfiles para que a través de las unidades de indagación despertando la curiosidad por aprender.

Espero haber acercado al menos inicialmente, cómo funciona un proceso de internacionalización de un Centro Educativo, en el que sin duda, estamos en un momento muy interesante de evolución a nivel educativo.

Enrique Escandón, Director de Alameda International School Madrid

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