Isabel Díaz Ayuso: “Los profesores no pueden ser sustituidos por tecnología”

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reivindicó este lunes las “esencias de la escuela tradicional” para tener una buena formación intelectual y una preparación adecuada de la mano de los profesores, que, afirmó, “no pueden ser sustituidos en ninguna ocasión por tecnología, tienen que ir todos de la mano”.

En este contexto, aseveró que son “fundamentales la lectura, los dictados, la memoria, la concentración, los deberes, los problemas, los cuadernos de ortografía, los exámenes escritos y orales”.

Así lo destacó durante la presentación del estudio ‘El impacto de la IA en la educación en España’, de Empantallados y elaborado por GAD3 sobre el uso de las tecnologías y de la Inteligencia Artificial (IA) en la enseñanza, entre cuyas conclusiones destaca que, a pesar de ser una tecnología disponible desde hace muy poco tiempo, el 82% de los alumnos ha utilizado ya alguna herramienta de IA, seguido del 73% de los profesores y del 69% de los padres y de las madres.

Y lo más relevante, que la mayoría quiere saber más sobre este tema; así lo afirma el 82% de los profesores, el 78% de las familias y el 63% de los alumnos. Estos datos revelan que la IA ha generado interés en la sociedad de forma rápida.

Descrito el escenario, la presidenta madrileña anunció su propósito de “ayudar a las familias, a los menores, jóvenes, maestros y profesores a cabalgar por esta profunda transformación al mundo digital que estamos viviendo en primera persona”, de modo que el mal empleo de los mismos no afecte negativamente en las nuevas generaciones.

Porque, advirtió en su intervención Díaz Ayuso, “la Inteligencia Artificial y el excesivo uso de los de la tecnología de los móviles de las pantallas, en general, también ha perjudicado a la escritura a mano, al aprendizaje correcto de gramática, a la comprensión lectora y, por tanto, provoca faltas de ortografía y, por esta razón, muchos países de nuestro entorno ya están reaccionando”, aunque admitió, no obstante, que la digitalización y la IA “tienen en la educación un sinfín de beneficios”.

En este sentido, y subrayando que es el mal uso de los mismos lo que pueden crear estragos en etapas clave, la presidenta Díaz Ayuso recordó las “muchas oportunidades por delante” que permiten “conocer cosas y lugares antes inaccesibles para los estudiantes y para los profesores” creando comunidades educativas en torno a gustos y a preferencias.

Díaz Ayuso repasó las iniciativas que trabajan en esta dirección: la prohibición del móvil en las aulas desde hace varios cursos, estudios para detectar y analizar cuándo el uso de las pantallas se convierte en adicción, un plan de ciberseguridad en colegios e institutos con estrategias de prevención contra el ciberacoso y campañas para alertarles de peligros, como acoso o fomento de anorexias, bulimias, autolesiones…

A ello se le añade el nuevo Plan por la libertad, la pluralidad y la calidad, que se presentará en breve o el futuro sello que se va a crear para los colegios que decidan optar por un proyecto pedagógico sin pantallas. “Para ampliar la libertad de las familias y que puedan elegir entre diferentes proyectos educativos”, explicó la jefa del Ejecutivo madrileño.

Notable conocimiento de lo que es la IA

De acuerdo con el estudio, más del 70% de las personas que han participado en el estudio reconoce haber oído hablar de la IA en redes sociales o a través de Google. Y más de la mitad ha escuchado referencias sobre ella en televisión, radio o prensa; en concreto, el 86% de los profesores, el 74% de los padres y el 54% de los alumnos.

¿Para qué se usa la IA? La mayoría de entrevistados afirma haberle preguntado algo a un chatbot, específicamente a ChatGPT: 91% de alumnos, 86% de profesores y 71% de familias. Los datos sugieren que se ha tratado de conversaciones exploratorias, ya que solo uno de cada tres (31%) utiliza esta tecnología de forma frecuente como fuente de información. En el caso de los alumnos, la cifra asciende hasta el 40%; en el de los profesores, desciende hasta el 22%.

La objetividad y el acierto de las herramientas de IA en la información que dan al usuario no llega al notable. En una escala sobre 10, logran un 6,2 y un 6,3, respectivamente, en opinión de los padres y madres encuestados. Estas puntuaciones bajan aún más entre los profesores: 5,2 en objetividad y 5,4 en acierto. Los menores de edad son también conscientes de que, a veces, la IA puede proporcionar información errónea; así lo opina el 56%.

Por otra parte, la mayor parte de familias (83%) y profesores (90%) manifiestan preocupación por las políticas de privacidad y el uso de los datos personales por parte de las herramientas de IA. En cambio, este tema únicamente preocupa a uno de cada dos menores entrevistados (47%).

Acerca de qué uso de la IA puede ser más beneficioso para los menores, la mayoría de familias y de profesores apuntan a aspectos propios del trabajo escolar, como la búsqueda de nueva información (77% de familias y 70% de profesores) y la capacidad del lenguaje generativo para explicar contenidos trabajados en clase (67% de padres y 57% de profesores).

Por el contrario, el 53% de las familias y el 67% de los profesores no recomiendan la IA para hacer deberes y trabajos. Al mismo tiempo, el 40% de padres reconoce haber utilizado alguna vez chatbots para ayudar a sus hijos con deberes.

Y aunque no se sabe qué cambios puede impulsar la IA en la sociedad y en el mundo educativo, los adultos sí vislumbran con claridad que esta tecnología será importante para los menores. El 61% de los padres y madres piensan que tendrá un efecto positivo en el futuro laboral de sus hijos. Son casi diez puntos más optimistas que los profesores: solo el 54% está de acuerdo con esta idea.

Los adultos manifiestan dudas sobre la aportación de la IA al desarrollo de competencias clave para los menores como la creatividad y el pensamiento crítico: en una escala sobre 10, las familias puntúan con 5,9 y con 5,6 ambos aspectos. Por su parte, los profesores califican con suspenso la capacidad de la IA de favorecer la autonomía y la creatividad: 4,5 y 4,2, respectivamente.

Más datos. El 73% de los profesores afirma haber utilizado herramientas de IA en alguna ocasión, siendo más común entre los menores de 40 años. Principalmente, para generar nuevas ideas para clases (64%) y para complementar contenidos de materias (50%). Más allá del apoyo técnico al proceso didáctico, padres y profesores otorgan solo un 6,0 y un 5,6, respectivamente, a la ayuda que consideran que la IA puede ofrecer para personalizar la educación.

Por último, entre las conclusiones más relevantes, los alumnos se autoevalúan con un conocimiento superior a 5 sobre 10 en el empleo de herramientas de IA, apuntando a un uso medio–avanzado de esta nueva tecnología. Esto requiere de familias y profesorado una ayuda educativa clara, para acompañar a los menores en el aprendizaje de la IA y en el uso responsable de esta nueva forma de inteligencia.

El estudio íntegro se puede descargar en este enlace.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí