José María Alvira: «El director no debe tener ningún complejo ante sus compañeros a la hora de ejercer la dirección»

José María Alvira, secretario general de Escuelas Católicas.

Ahora que se acerca la Navidad ¿qué le pediría a los Reyes Magos en relación a la educación en España?

Obviamente, un pacto educativo. En estos momentos, por desgracia, es pedir demasiado porque no es un momento fácil para que ese pacto se alcance. Sobre todo, porque veo grupos sociales y políticos que no están muy por la labor. Por otra parte, sí hubo varios grupos que dejaron hace unos meses dejaron las sesiones parlamentarias que estaban trabajando por el pacto con una excusa, porque verdaderamente no querían el pacto, ahora me parecería difícil. Ese sería un deseo y, si no se llegara a ese gran pacto, que se cuente con toda la comunidad educativa y que se lleguen a acuerdos para que la nueva Ley de Educación sea una ley de consenso, en la cual se respete a todos los sectores, que se impulse la escuela pública, pero también la concertada y que quepamos todos con ánimo de colaborar en esas redes complementarias de tal forma que las familias puedan elegir deseando lo mejor para sus hijos.

La figura del maestro ha sido el eje central de este ‘XV Congreso de Escuelas Católicas’, pero ¿qué papel juega el directivo del centro en la mejora de su labor diaria?

Hay que decir que a este congreso asisten más directores que profesores. Por eso queríamos hablar del profesor, básicamente, con los directores de los centros y entidades titulares, porque ellos poseen un papel esencial en la calidad de un centro, en la orientación, en la coherencia con el proyecto educativo, en la motivación de los docentes, en sacar el mayor partido de los profesores y crear también un ambiente en la comunidad educativa de profesores, familia, padres y directores que sea positivo, contribuyendo a alcanzar los fines de este proyecto.

A veces surge cierta dicotomía entre si es compatible la función directiva con la docente dentro de un centro, ¿considera que son compatible ambas funciones? 

En mi caso, cuando alguien va a empezar su tarea directiva o acaba alguno de los cursos que impartimos en dirección de centros educativos, le recuerdo siempre algo de lo que estoy convencido que es fruto también de mi experiencia: el director tiene que dirigir, no debe olvidar que su tarea fundamental: dirigir con lo que todo eso supone. Les digo esto porque normalmente proceden del profesorado y les gusta continuar con la tarea docente, con el riesgo de descuidar la tarea de director. Tampoco tienen que tener ningún complejo ante sus compañeros a la hora de ejercer la dirección, contando con ellos de una manera participativa. ¿Que puedan combinar la dirección con la tarea docente? Creo que es posible, pero sin abusar; hay que medir los tiempos. Me parece bueno que sigan manteniendo un contacto directo con los alumnos desde alguna asignatura porque les mantiene con los pies en la tierra y pudiendo así compartir con el resto de profesores un mejor conocimiento directo del colegio.

¿Qué herramientas ofrecéis desde Escuelas Católicas a los directivos para desempeñar su función?

Los cursos de formación están avalados por la Universidad de Comillas aunque seamos nosotros los que organizamos el curso. Es un curso largo, con muchas horas, pero da buenos resultados. Además de eso, también realizamos bastantes cursos desde el punto de vista pedagógico, jurídico y de comunicación válidos todos para el directivo de un centro. Unos están más dirigidos a profesores, también a orientadores, pero todos ellos tienen un valor especial para directores, como el de comunicación o las jornadas jurídicas. Todas son herramientas para los directores para que se mantengan al día y puedan dar respuesta a las necesidades pedagógicas, de tipo legal o cualquier otro con el que se puedan encontrar.

¿Se puede decir que existe un directivo característico de la Escuela Católica?

Si no un estilo propio muy diferenciado, al menos sí que tiene que estar enmarcada toda su tarea por la convicción de que el proyecto educativo cristiano, católico, que está en la base de nuestros proyectos educativos impregna toda la tarea educativa. No solo una clase de religión, o las actividades pastorales, sino que todo el proyecto debe impregnar la actividad académica, las relaciones con los padres y aquellas internas con el profesorado y la dirección. Esto es algo que debe ser fundamental y que debe tener en cuenta un director de un colegio católico.

Y para concluir, si tuvieras que describir el mejor colegio del mundo, ¿qué le caracterizaría?

No sería fácil describirlo. Pero debería tener un proyecto educativo sólido, contrastado y puesto al día, sabiendo lo que quiere evitando improvisaciones. Con una comunidad educativa (familia, alumnos, profesores, guía titular y directores) que camina de la mano para ir mejorando, ayudándose mutuamente y que posea un alto nivel académico porque esto es bueno. Debe ser un buen colegio que atiende a todos los alumnos, especialmente a los más débiles en todos los sentidos. Las debilidades de las personas hay que cuidarlas, esto es un síntoma de calidad.

Para escuchar la entrevista íntegra puedes acceder a el tercer programa de RADIO ÉXITO EDUCATIVO haciendo clic en el siguiente enlace.

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