Juan Carrión, experto en innovación empresarial: «El ‘siempre lo hemos hecho así’, mata organizaciones»

Juan Carrión Maroto

Juan Carrión Maroto es doctor in Business Management  por la BIU-Universidad de California y tiene diferentes títulos de máster en España y EE.UU (Harvard). Sus trabajos como consultor de Recursos Humanos en Meta 4, su labor profesional como socio-director de la consultora Walker & Newman y sus actividades docentes en distintas universidades ESIC Business & Marketing School, la Complutense o UDIMA le hacen un buen conocedor de la innovación en el ámbito empresarial y especialmente en el educativo. Además, es miembro del Consejo Editorial de ÉXITO EDUCATIVO.

¿Qué innovaciones se han producido en la gestión de empresas?

En los últimos años han aparecido numerosas tendencias tecnológicas y no tecnológicas muy interesantes: conectividad total, blockchain, drones, traducción voz a voz, asistentes virtuales, la evolución de la realidad virtual y aumentada (e incluso de la denominada realidad mixta), de los hologramas, de la robótica y la IA, así como la aparición de los wereables, el IoT, la impresión 3D, el desarrollo del Big Data, la Industria 4.0 y las interface de usuario naturales (IUN), solo por mencionar algunas. Sin olvidar que hemos asistido atónitos a la revolución de la economía colaborativa, el crowdfunding y el crowdsourcing.

Pero si hablamos de gestión de empresas, desde mi punto de vista, la gran innovación se esta produciendo en la gestión de las propias organizaciones. Están apareciendo empresas con nuevas formas de organización, con culturas organizativas diferentes, en niveles de conciencia mucho más evolucionados, que son capaces no solo de obtener muy buenos resultados, sino de liderar sus sectores. Es la revolución de las empresas Teal, del Management 3.0, del agile, del Capitalismo Consciente, de la Holacracia. Un mundo sin jerarquías rígidas, ágil y rápido, basado en la autogestión, la libertad, la responsabilidad, la innovación… Toda una revolución social basada en nuevos valores y en nuevos estilos de liderazgo.

Eso sí, una gran parte de la gente todavía vive otra vida laboral, muy alejada de estas ideas, y más basada en el paradigma de los viejos pensadores de la dirección de empresas de principios del siglo XX.

Se podría decir que la tecnología ha desencadenada nuevos valores y nuevas formas de gestión muy disruptivas.

¿En la gestión de los centros escolares, qué puede aprenderse de las
nuevas formas de gestión?

No tengo la foto completa, pero intuyo que los centros escolares (con raras excepciones) siguen funcionando y se siguen gestionando de forma muy parecida a la de hace muchas décadas (con valores como: jerarquía, burocracia, control, obediencia, orden, racionalidad…). Creo que las ideas de Laloux (empresas Teal) y Robertson (Holacracia) se pueden incorporar de alguna manera a los centros escolares; e incluso las ideas del Management 3.0 y el uso de metodologías ágiles. Pero antes habría que trabajar las grande barreras al cambio que pueden existir en los centros, en sus líderes e incluso en los propios profesionales de la educación.

Recuerdo una frase de uno de los grandes pensadores de la dirección de empresas, Gary Hamel, que decía: “pedirle a un jefe que mande menos es como pedirle a un carpintero que utilice menos clavos o a un director de un instituto que castigue menos a sus alumnos, eso es lo que siempre han hecho esas personas”. El “siempre lo hemos hecho así”, mata organizaciones.

¿Cuáles son los puntos débiles de la gestión educativa?

Desde mi punto de vista la responsabilidad de la gestión educativa tendría que estar distribuida entre muchas personas dentro de un centro escolar. Una sola persona, o un pequeño equipo directivo, no es capaz de procesas la cantidad de información y las nuevas tendencias que se nos vienen encima. Eso es un gran punto débil.

Y otro punto débil, más operativo, es la nula personalización de la educación. Todos los niños, independientemente de sus capacidades, pasan por el mismo currículo, las mismas pruebas. Igual que a nivel empresarial, se utilizan tecnologías como el CRM y el Big Data para la gestión de clientes y la personalización de la relación; se podría aplicar algo parecido en el mundo de la educación: ¿Por qué no utilizar e integrar toda la información disponible de cada niño para personalizar su educación y atender mejor a sus necesidades y capacidades? Se podría generar un servicio educativo personalizado que, por supuesto, incorporara los puntos centrales del currículo pero que al mismo tiempo permitiera ciertos niveles de personalización. No todos los niños son iguales, ni tienen las mismas capacidades o inteligencias (utilizando la terminología de Gardner).

¿Cuáles son los aspectos más importantes de la gestión educativa?

Entiendo que la gestión educativa tiene que realizarse teniendo en cuenta a todos los grupos de interés del centro educativo: alumnos, profesores, padres, proveedores, comunidad y sociedad en general. El gran reto de la gestión educativa es mantener un equilibrio entre los objetivos de todos esos grupos, que probablemente en muchos casos sean divergentes.

Por ejemplo, a los alumnos hay que prepararlos para un futuro incierto, para que sean capaces da abrirse camino en un mundo imprevisible (en profesiones que todavía ni conocemos). Además, pienso que es importante fomentar en ellos valores como el espíritu emprendedor, el aprendizaje continuo, la responsabilidad personal, el inconformismo…

A los profesores habrá que facilitarles un contexto de crecimiento y desarrollo personal que les capacite para el cambio, y que incluya aprendizaje continuo en nuevas herramientas, metodologías, tecnologías, e incluso el desarrollo de nuevos valores.

Y no sigo con el resto de grupos de interés…

¿En qué medida, debe cuidarse la gestión de los centros para mejorar
la educación?

Esto es como si me preguntaras en qué medida debe cuidarse la gestión de empresas para la mejora de la competitividad empresarial. La gestión de cualquier tipo de organización, sea del tipo que sea, es la clave para su futuro. Hay una gran diferencia entre las organizaciones bien y mal gestionadas.

El liderazgo tiene una gran responsabilidad porque refleja sus propios valores en la conformación de la cultura organizativa, y de ahí pasa a sus estructuras, procesos, sistemas de información, formas de comunicación, estrategias… Creo que liderar un centro educativo y gestionarlo es una gran responsabilidad que no se puede tomar a la ligera. Exige un gran nivel de conocimiento, autoconocimiento y desarrollo personal. La mejora en la gestión educativa pasa en primer lugar por el desarrollo de los propios líderes de los centros educativos.

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