Juan Ignacio Yagüe (Fundación Educación Católica): “El sistema educativo no puede estar sometido a constantes cambios legislativos”

FOTO JOSÉ IGNACIO YAGÜE secretario ejecutivo FEC

Juan Ignacio Yagüe lleva menos de un año como secretario ejecutivo de Fundación Educación Católica (FEC). Esta institución, fundada en 1992, es la primera de las Fundaciones creadas por FERE-CECA, para garantizar la continuidad y la sostenibilidad de los centros que se han ido integrando en ella. Juan Ignacio, Ingeniero Agrónomo, comenzó su carrera en FEC como profesor de secundaria, luego fue director en uno de sus centros y, tras realizar un postgrado en Dirección de Centros Educativos, ha sido durante 8 años el máximo responsable del Área Pedagógica. En 2021 sustituía a Teresa Romo, antigua secretaria ejecutiva, para liderar el futuro de la Institución.

¿Cuáles son las características de FEC que lo hacen diferente de otros grupos educativos?

En primer lugar, y como gran diferencia con respecto a otros grupos o instituciones educativas, Fundación Educación Católica es una institución integrada por colegios católicos de diferentes congregaciones religiosas. Colegios que han depositado en nosotros su confianza para continuar con su misión de ofrecer una educación católica de calidad, y que han traspasado la titularidad de alguno o varios de sus centros con el objetivo de garantizar su sostenibilidad y su continuidad, amenazada por una clara disminución de vocaciones religiosas.

Precisamente es la unión de los carismas de las distintas congregaciones lo que confiere a FEC una identidad muy particular, caracterizada por la unión de lo diverso. Es lo que nosotros llamamos unidiversidad.

Actualmente, nuestra institución cuenta con 22 colegios, distribuidos en 11 autonomías. Gracias a la dedicación y entrega de un equipo de más de 1.400 educadores laicos mantenemos vivo el compromiso con la misión emprendida por los fundadores de esas congregaciones.

Nuestro lema «Hacemos escuela, educamos personas» resume un estilo, un objetivo, una centralidad, la esencia de la labor de nuestra Institución y de todos sus centros educativos, ya que en FEC situamos a las personas en el centro de toda nuestra acción educativa.

Colegios FEC¿Cuál es el modelo educativo de los colegios de FEC?

Somos escuelas en donde las personas desarrollan su propio talento y aprenden en ambientes transformadores con el objetivo que descubran su lugar en el mundo. Siempre desde la alegría del Evangelio.

Esta, que es nuestra misión como fundación, la desarrollamos a través de un modelo pedagógico con un enfoque centrado en el alumnado, en el que éste es partícipe y protagonista de su propio aprendizaje, con el objetivo manifiesto de que ese alumnado llegue a ser la mejor versión de sí mismo que pueda llegar a ser.

Para poder llevar a cabo esta labor, siempre en colaboración con las familias, consideramos que son fundamentales tres aspectos: un estilo educativo bien definido; un perfil de educador que ayude a conseguir ese perfil de salida del alumnado y sea ejemplo de vida para éstos; una cultura organizacional coherente con los valores que trabajamos y que favorezca un entorno propicio tanto para el aprendizaje del alumnado como para el desarrollo profesional y personal de sus educadores.

En esta línea, nuestro estilo se caracteriza por una educación integral, que potencia todos los ámbitos de la persona (físico, relacional, emocional, intelectual y espiritual), y que hace competente a nuestro alumnado para proyectarse hacia un mundo cambiante. El acompañamiento por parte de nuestros educadores es fundamental en este proceso. Por tanto, motivamos a nuestro alumnado marcándoles metas exigentes, pero accesibles, y los acompañamos para que las logren.

Trabajamos día a día para que nuestras escuelas sigan siendo lugares donde, siempre dentro de un ambiente alegre, familiar y acogedor, se estimule el pensamiento crítico y la concepción positiva del error como elemento de aprendizaje, entre otros muchos aspectos. Hemos hecho una apuesta decidida por las metodologías activas donde el educador cede el protagonismo al alumnado, que se convierte en el principal artífice de su propio aprendizaje.

Además, dentro de esta concepción holística de la persona, nuestro estilo educativo no solo se caracteriza por sus prácticas pedagógicas, sino que el cultivo de la dimensión espiritual de nuestro alumnado cobra una especial relevancia. Somos escuelas que con alegría anuncian la Buena Noticia y que impulsan la vivencia de valores evangélicos como el amor, la sencillez, la justicia, el servicio y el perdón, entre otros.

Colegios FEC¿Qué comparten los colegios integrados en FEC, tienen autonomía en la gestión o en el proyecto educativo?

Compartimos proyecto, objetivos, la visión de aquello por lo que queremos ser reconocidos, el compromiso por colaborar en una sociedad más preparada, más humana, más evangélica.

Todos los colegios FEC compartimos las mismas líneas pedagógicas y pastorales, a la vez que unificamos un modelo de gestión. Entre todos marcamos dónde queremos llegar y cómo vamos a llegar. Desde nuestros servicios centrales damos apoyo a todas las necesidades que puedan surgir en nuestros centros en cuanto a la gestión, el modelo pedagógico y la pastoral.

A partir de ahí, cada colegio desarrolla estas líneas enfatizando aquellos aspectos que considera más relevantes en su ámbito local.

¿Van a seguir integrando más escuelas?

Como decía ante, somos 22 colegios, y probablemente el año próximo seamos alguno más. Desde FEC siempre estamos al servicio de las necesidades que las distintas congregaciones pudieran tener. Si bien no podemos asumir una gran cantidad de colegios de manera acelerada, sí que estamos preparados para hacerlo de una forma paulatina con el fin de poder ir adaptando nuestra estructura organizacional y mantener el nivel de servicio y acompañamiento que damos a toda nuestra red de centros.

En nuestra fundación hay colegios más grandes, de hasta 5 líneas con Bachillerato, y colegios más pequeños de una sola línea hasta ESO. Colegios en zonas de nivel socioeconómico y cultural medio alto, y colegios en zonas muy desfavorecidas en las que uno de los retos es que los alumnos vengan al colegio.

Todos ellos son parte de nuestra misión y de nuestro objetivo de ayudar a crecer a niños y jóvenes en cualquier lugar de nuestra geografía.

¿Cuál ha sido la mayor dificultad que han enfrentado con la pandemia de COVID?

Lo más importante es que siempre hemos caminado de la mano de la pandemia y la hemos respetado, superando con éxito las piedras que nos ha puesto en el camino, teniendo en cuenta el desconocimiento al que nos enfrentamos con cada nueva ola, y sin olvidar que juntos somos mejores.

Las mayores dificultades han sido, por un lado, el grado de incertidumbre que envuelve el inicio y la organización de cada actividad y, por otro lado, la celeridad con la que sevdeben tomar y poner en práctica las decisiones, estando inmersos en un entorno de cambio continuo.

Colegios FECQuizá, en un principio las administraciones sanitarias y educativas eran más claras en cuanto a las medidas a tomar y asumían más responsabilidades en las decisiones. En esta sexta ola los colegios y sus coordinadores COVID están teniendo que tomar ciertas decisiones que no corresponderían a su nivel de capacitación.

La adaptación de los colegios, tanto de sus espacios como de sus maneras de hacer, han resultado también retos importantes, porque las casuísticas de cada centro y de cada familia son diferentes y es importante atender a todos por igual.

En todo momento hemos respetado los sentimientos encontrados de todos los que conforman la comunidad educativa: miedo, ilusión, alegría… sabiendo que habíamos de cumplir con las medidas dictadas por la administración. Igualmente, siempre hemos tenido claro que cada decisión era por y para hacer de nuestras aulas un lugar seguro. Quizá en ese respeto resida la clave. También hemos tenido que crecer, todos, en cuanto a la tolerancia a la incertidumbre.

La transparencia con nuestras familias, la flexibilidad y sinergias de los equipos directivos, así como su energía y serenidad, la elaboración de protocolos y planes de Contingencia que se anticipaban a diferentes escenarios y su cumplimiento ejemplar, el aprendizaje continuo, el sentimiento de equipo (nadie está solo si forma parte de FEC) y muchos otros factores, nos han permitido y nos permiten (ya que esto aún no ha terminado) avanzar día a día tratando de poner sensatez y normalidad a esta situación que, sin duda, nos dejará huella para siempre.

Aprovecho esta ocasión para agradecer a toda la comunidad educativa, educadores, familias, alumnos… por el esfuerzo realizado y la actitud positiva que han mantenido durante todo este tiempo.

La implantación del nuevo currículo y las nuevas normas de evaluación, ¿son un reto, una oportunidad…?

Creo que la primera reflexión que deberíamos hacernos es que el sistema educativo no puede estar sometido a constantes cambios legislativos que, lejos de aportarle estabilidad, contribuyen a generar dudas, cambios curriculares, diferentes criterios de evaluación, promoción y titulación que producen una cierta sensación de hastío en toda la comunidad educativa. Los sistemas educativos internacionales que mejores resultados obtienen son aquellos que hacen una apuesta decidida por sus educadores, dan un amplio margen de independencia a sus escuelas y se dan tiempo para la implantación de las políticas educativas.

Respondiendo a la pregunta, confiamos en que los diferentes cambios curriculares no tengan una gran incidencia en la excelencia educativa que trasladamos a nuestro alumnado. Desde siempre hemos realizado una apuesta decidida por la formación del profesorado por lo que nuestros educadores disponen tanto de los conocimientos necesarios como de los recursos metodológicos para adaptarse a ellos.

Somos conscientes de que, a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años por reducir la tasa de abandono escolar temprano en España hasta situarse en un 17,3% (Fuente EPA 2019), seguimos liderando la tasa de repetición de los países de la OCDE. A pesar de ello, no compartimos que el método para lograrlo sea flexibilizar los criterios de promoción y titulación de evaluación.

Nuestra postura es trabajar para que no desaparezca la cultura del esfuerzo, en la que los alumnos y las alumnas se comprometan con su educación, trabajen todos sus talentos para ser la mejor versión de sí mismos y caminen en la búsqueda de la excelencia.

Seguiremos apostando por las decisiones colegiadas dentro del seno del claustro de profesores y el uso de instrumentos de evaluación adaptados a las distintas situaciones del aprendizaje para realizar evaluaciones objetivas del alumnado.

En definitiva, creemos que la nueva ley de educación supone una oportunidad para conseguir la excelencia educativa a la que aspiramos.

Colegios FEC¿Están notando en sus centros de alguna manera el descenso de la natalidad?

Lo estamos notando en algunos de nuestros colegios dependiendo de las ciudades y de los barrios en los que están ubicados. No solo en nuestros colegios, sino que es palpable en todos los colegios de la zona. Hay algunos estudios que estiman que actualmente existe un 30% más de plazas escolares que de demanda de las mismas.

En algunas comunidades ya han comunicado que pasrán de la ratio 25:1 a ratios 20:1 o 22:1. Esta medida puede paliar el efecto del descenso de la natalidad sobre el mantenimiento del empleo, pero, sin embargo, no estimula la mejora de la calidad en los centros ni hace que prevalezcan aquellos colegios más elegidos por las familias. Es un debate social abierto en este momento.

Sí que es cierto que, con ratios menores de alumno por aula, el profesor puede atender mejor a sus alumnos y los colegios deberíamos saber aprovechar esta circunstancia.

¿Qué cualidades o perfil debe tener el profesor de un colegio FEC? ¿Y el directivo?

El estilo educativo que hemos descrito incide en la convicción de que todo el personal que trabaja en FEC es educador, desde la persona que recibe a los alumnos cada día hasta la persona que les sirve la comida en el comedor o la que limpia las clases.

Nuestra profesión de educadores está cambiando y junto con los rasgos que en el pasado caracterizaron al buen educador —buen conocimiento de su materia y pasión en el desempeño de la misma—, en las últimas décadas se ha ido modificando y enriqueciendo dicho perfil. En FEC  sabemos  que  la  capacidad  para  trabajar  en  equipo, el refuerzo de la autonomía y de la responsabilidad personal, la apertura a nuevas metodologías, el aprovechamiento de las oportunidades que plantean las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC), una disposición permanente a la reflexión y a la investigación sobre la propia práctica docente,  y  la  adaptación hacia  una mayor  profesionalización,  forman  parte  de  las  nuevas  competencias  profesionales que  permiten  a  los  educadores  desarrollar  su  trabajo  con  eficacia,  satisfacción  y reconocimiento social.

Los rasgos que caracterizan al educador FEC han de ser la confianza en la persona, la alegría, la espiritualidad, la pasión por la educación, la actitud proactiva hacia el cambio y el compromiso con la calidad, entre otros.

En cuanto a las personas a las que se les encomienda alguna función directiva, han de saber aceptar el compromiso por la persona en primer lugar, dándole confianza, siendo cercanos y familiares, aceptando la diversidad e implantando el sentido de la justicia evangélica y la responsabilidad. En FEC las personas son don y tarea.

En segundo lugar, han de ser personas que apuesten por la mejora, individual y del equipo, sepan transmitir la inquietud por la formación continua, el compromiso con la evaluación como cultura organizacional y acompañen procesos profesionales y personales.

En FEC el liderazgo es compartido, repartiendo las responsabilidades para estimular que afloren los talentos de las personas que trabajan en la institución y sean acompañados.

¿Qué aportan el marketing y la comunicación en la gestión de los centros educativos?

Considero que, a nivel de identidad, cultura, propósito, valores… las instituciones educativas católicas en general han sido entidades avanzadas a su tiempo en cuestiones de branding. Los carismas marcaban el camino y el grado de consciencia en las comunidades educativas de que un colegio es mucho más que un proyecto educativo era alto, pero faltaba innovación, planificación, analítica e imagen. Sin duda, la integración del marketing y la comunicación en los centros educativos facilita construir marca de forma más rápida y más sólida.

Para FEC el departamento de comunicación es clave ante el reto de la deslocalización geográfica y la unidiversidad propia del acogimiento de centros de distintos carismas.  La profesionalización de los canales y procedimientos de comunicación resulta imprescindible para poder construir nuestra marca de forma transversal. Asimismo, se trabaja en el posicionamiento a nivel externo a través de los medios, las relaciones públicas, etc.

Por otra parte, para los colegios FEC, la integración de estrategias profesionalizadas de marketing está siendo esencial a la hora de enfrentarse al reto de la captación de nuevo alumnado, nuevos educadores, la retención del talento, la experiencia de usuario y por supuesto la fidelización de este en aras de la prescripción en actual contexto de competencia.

¿Cómo cree que es (o debe ser) el mejor centro educativo del mundo?

La escuela FEC «ideal» es una escuela abierta, plural, emprendedora, innovadora y evangelizadora. Una escuela capaz de cuidar y formar personas autónomas, competentes, espirituales, creativas, con sentido crítico, íntegras e integradas.

Una escuela en la que sus alumnos aprenden, disfrutan, participan, se comprometen, creen… ¡viven! en ambientes transformadores al estilo de Jesús de Nazaret.

Una escuela con raíces y con gran protección social, que ayuda a los alumnos y alumnas a saber quiénes son y a saber quiénes quieren llegar a ser. Una escuela que sueña un mundo nuevo desde la alegría del Evangelio.

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