¿La IA supondrá el fin para la enseñanza de idiomas?

“Estamos llamados a convivir con todo aquello que está aportando la inteligencia artificial, pero la realidad es que no consideramos que la IA y la traducción automática vayan a acabar con la enseñanza de idiomas. Vamos a seguir necesitando que las palabras recojan toda la experiencia humana, yendo más allá de la enseñanza de un vocabulario, para contar una experiencia de vida”, afirmó este martes Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, en respuesta a la pregunta del titular.

El British Council, la organización del Reino Unido para las relaciones culturales y las oportunidades educativas, y el Instituto Cervantes celebraban la jornada “La inteligencia artificial en la enseñanza de idiomas” para reflexionar sobre cómo la IA está transformando el aprendizaje de lenguas.

El evento, que tuvo lugar en la sede del Instituto Cervantes en Madrid, contó con la participación de expertos en la materia como la británica Rose Luckin, profesora de la University College London y fundadora de Educate Ventures Research o Miguel Rebollo Pedruelo, profesor de la Universitat Politècnica de València. También con García Montero, Carmen Pastor Villalba, directora académica de esta institución y moderadora del debate, así como con Mark Levy, director de Programas de Inglés en el British Council.

“La IA tiene un papel cada vez más importante en la educación en general y en el aprendizaje de idiomas en particular. Es crucial tener claro qué queremos de la enseñanza de idiomas para nuestros alumnos y nuestras sociedades”, explicó Mark Levy, director de Programas de Inglés de British Council.

“En el contexto de la educación bilingüe y bicultural que ofrecemos en nuestro Programa Educativo Bilingüe, nuestro objetivo es ir mucho más allá de lo transaccional, ya que queremos ayudar a nuestros alumnos a encontrar su lugar en un mundo multilingüe y multicultural” ha añadido Levy.

¿Vale la pena estudiar un idioma en tiempos de traducción automática?

Una de las premisas de la jornada fue, precisamente, hasta qué punto la enseñanza de idiomas puede resistir los envites de la IA. Entre ellos, traducir una conversación instantáneamente, de forma cada vez más fiable y con un mínimo esfuerzo a través de la traducción automática, abierta, accesible y de uso generalizado.

“La IA es una forma de resolver problemas a través de las máquinas, no tiene que ver con la forma con la que los humanos resolvemos los problemas”, indicó Miguel Rebollo Pedruelo, profesor de la Universitat Politècnica de València. “Es necesario complementar la inteligencia humana con la inteligencia artificial, lo que podríamos llamar una “inteligencia mixta”, añadió Rebollo.

Así, los expertos coinciden en que las razones para aprender un idioma van más allá de una simple necesidad de traducción o de una conversación meramente transaccional. “La lengua es inseparable de la identidad y la cultura, y hay una gran diferencia entre un uso transaccional de la lengua y hablar sobre quiénes somos o cómo nos sentimos después de leer un poema” ha explicado Mark Levy, haciendo alusión a la reflexión inicial de Luis García Montero.

Los profesores, una figura clave también en tiempos de IA

Uno de los grandes temas de la jornada fue la reflexión en torno a la figura del profesor, cuestionada tras la llegada de la IA a las aulas. Sin embargo, tal y como se refleja en la publicación El Español en el mundo: Anuario del Instituto Cervantes 2022, en la medida en que la labor del profesor vaya más allá de las tareas repetitivas y se centre en la interacción con el alumnado, su figura continuará siendo clave.

Así, el docente se convierte en un auténtico guía para los alumnos, planteando tareas complejas, problemas que no tienen una única solución o retos que permitan impulsar el aprendizaje.

“Es inevitable que el rol de la educación cambie y es algo que, en los próximos años, los estudiantes e incluso las familias van a demandar. El cambio es inevitable, pero tenemos que reflexionar sobre qué tipo de cambio queremos”, planteó Rose Luckin, profesora de la University College London.

En este sentido, los expertos coinciden también en que, para poder utilizar el enorme potencial de la IA en la enseñanza de idiomas, será clave, impulsar una asignatura pendiente: la formación de los docentes en esta materia.

Los desafíos de la IA: sesgos, transparencia, regulación y acceso

Los expertos del British Council y del Instituto Cervantes no son tampoco ajenos a los retos y preocupaciones que plantea el uso de la inteligencia artificial en las aulas, recogidas en el informe Artificial intelligence in English language teaching: Preparing for the future, elaborado por el British Council. Los desafíos legislativos, el acceso generalizado o la necesidad de una mayor transparencia han sido señalados como los principales desafíos que plantea la IA en la enseñanza de idiomas.

Para Miguel Rebollo, uno de los grandes retos es “eliminar los sesgos con los que está entrenada la IA. Y, para ello, se debe ir más allá de los datos objetivos para introducir variables subjetivas que permitan mostrar la diversidad de colectivos y realidades infrarrepresentadas en los actuales modelos”. Según Rebollo, “la IA no debe ser algo aislado e individual, sino que ha de responder a las necesidades de la sociedad”.

Para Rose Luckin, una de las grandes reflexiones a las que nos enfrentamos es precisamente “qué queremos permitir y delegar a la IA”.

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