La inteligencia emocional, clave del éxito en la vida

Daniel Goleman, autor del bestseller “Inteligencia Emocional” (1995), afirma que «toda persona es el resultado de la combinación, en distintas proporciones, entre Cociente Intelectual e Inteligencia Emocional”. Para Goleman, el éxito personal depende un 10%-20% del Cociente Intelectual y un 80%-90% de la Inteligencia Emocional, siendo ésta última “la clave del éxito en la vida”.

El término Inteligencia Emocional fue acuñado por Salovey y Mayer en 1990 quienes la definieron como “la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones”. En un mundo cambiante al que tenemos que adaptarnos constantemente, disponer de unas buenas habilidades emocionales nos permitirá gestionar nuestra vida de manera positiva, aumentando nuestro bienestar personal y social así como nuestro rendimiento.

Pero, cuando hablamos de habilidades emocionales, ¿a qué nos referimos exactamente? Para Daniel Goleman (1995) consisten en:

  • Conocer las propias emociones;
  • Manejar las emociones;
  • Motivarse a uno mismo, lo que conlleva el autocontrol;
  • Reconocer las emociones de los demás;
  • Establecer relaciones.

Estas habilidades se van adquiriendo a lo largo de la vida, a través del aprendizaje y de la experiencia, siendo la infancia y la adolescencia períodos claves para su adquisición. La familia y el colegio son los agentes encargados del desarrollo integral de la persona, lo que incluye el aprendizaje de una buena competencia emocional. En el Colegio Alarcón trabajamos de manera transversal desde los 2 hasta los 18 años, con un enfoque de disciplina positiva, dos pilares fundamentales: la educación en valores y la Inteligencia Emocional, ingredientes ligados y determinantes para el aprendizaje y el éxito.

De ahí, la importancia de la educación emocional en los colegios. Como señala Rafael Bisquerra, “la educación emocional es un proceso educativo continuo y permanente, por lo que debe estar presente a lo largo de todo el currículum académico y en la formación permanente a lo largo de toda la vida”.

El Colegio Alarcón cuenta con un programa estructurado de educación en Inteligencia Emocional llamado CACEI, (Colegio Alarcón Centro Emocionalmente Inteligente). Este programa se basa en el modelo de Inteligencia Emocional de Bisquerra (2000), un modelo de competencias emocionales interpersonales e intrapersonales, donde se entiende como competencia emocional: “conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para tomar conciencia, comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales. La finalidad de estas competencias se orienta a aportar valor añadido a las funciones profesionales y promover el bienestar personal y social”

El programa CACEI, tomando como referencia la edad evolutiva del alumno, se desarrolla a lo largo del curso y de la vida académica de los alumnos (infantil, primaria, secundaria y bachillerato) a través de diferentes actividades agrupadas en cinco bloques con sus correspondientes contenidos:

  1. Conciencia emocional: conocimiento de las emociones propias y de los demás y expresión verbal y no verbal de las mismas.
  2. Regulación emocional: aprendizaje del autocontrol, tolerancia a la frustración, espera de la gratificación y canalización de emociones.
  3. Autoestima: desarrollo de autoconcepto y confianza en uno mismo.
  4. Habilidades socioemocionales: empatía, resolución de conflictos y habilidades interpersonales (comunicación y cooperación social)
  5. Habilidades para la vida: habilidades de organización, asertividad, sentido del humor y actitud positiva.

Los beneficios de una educación emocional se observan a nivel psicológico y social. Social porque supone una adaptación al medio, lo que conlleva una mejora de la convivencia y de una socialización adecuada con los demás, fomenta la igualdad, la resolución de conflictos y la comunicación asertiva y, por tanto, reduce la violencia y el aislamiento social. Lo que a nivel educativo se traduce en una mejora del clima escolar y una prevención de trato inadecuado entre compañeros. Psicológico porque gestionar nuestras emociones ayuda a nuestro bienestar personal, siendo, además, una prevención de trastornos como la ansiedad y la depresión, y ayudando a aquellos niños y adolescentes que presentan dificultades de aprendizaje a desarrollar su máximo potencial son la gasolina necesaria para seguir avanzando a pesar de los baches que se presenten.

Por último, destacar que en el Colegio Alarcón, a través de la experiencia vivencial con actividades inter e intrapersonales sociales y académicas, de la prevención primaria con diferentes programas educativos y con un acompañamiento individualizado a todos los miembros que forman nuestra comunidad, dotamos a los niños y adolescentes de aquellas herramientas necesarias para obtener el máximo bienestar psicológico y socioemocional, lo que contribuirá al éxito en la vida.

Marta Lli Jiménez es Directora del Departamento de Psicología y Orientación Escolar del Colegio Alarcón 

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