La tecnología puede contribuir a mejorar los resultados del informe PISA

Estudio PISA 2018.

En los últimos días se han presentado los datos relacionados con el último estudio PISA (Programme for International Student Assessment) que evalúa, en más de 80 países, a los estudiantes una vez que han concluido la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). El relativo al año 2018, ha dejado ver que los jóvenes españoles se encuentran por debajo de la media de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), además de haber bajado en competencias relacionadas con las ciencias, matemáticas y, con cierta polémica, la comprensión lectora.

Al comparar los informes PISA anteriores, se puede afirmar que son los peores resultados que se han obtenido desde que España comenzará a participar en este estudio a inicios del siglo XXI. De manera resumida, en ciencias se han obtenido los peores resultados al verse reducido en trece la puntuación si se tienen en cuenta los datos de 2013; por la parte que les corresponde, las matemáticas también se han visto reducidas en cuanto a la puntuación, con cinco puntos menos que en 2015, (cuando se tuvieron los mejores resultados en esta materia). En ambas disciplinas, España se encuentra por debajo de la media situada en los 489 puntos.

La comprensión lectora ha traído consigo polémica. La OCDE comunicó que no daría resultados sobre España por haber encontrado una serie de anomalías a la hora de calificar la fluidez de los jóvenes.

De hecho, la Comunidad de Madrid trasladó a la OCDE su deseo de que no publicaran resultados sobre las pruebas que realizan, relativas a ciencias y matemáticas, porque habían percibido que las realizadas en Madrid pudieran estar contaminadas. La Organización comunicó que dicha situación se podía considerar una contaminación insignificante.

Por su parte, los sindicatos han atribuido esta situación y mala calificación que repercute al alumnado a la falta de profesorado y material que contribuye a la calidad educativa. ANPE, de hecho, reclama un pacto y reformas estructurales para mejorar el rendimiento de los alumnos. UGT ha querido destacar la situación de Asturias, porque se encuentra por encima de la media de España, pero también ha manifestado que es necesario conocer el motivo por el que no se está mejorando en los datos que señala PISA, atribuyendo esta situación a los recortes en educación de los últimos años, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), la falta de recursos, la carga burocrática, la gran cantidad de horas lectivas, el incremento de las ratios y el trabajo precario. En la misma línea se ha pronunciado CCOO que reclama a las instituciones otorgarle prioridad a la educación y prestar una mayor atención a las zonas deprimidas y a los recortes que se han realizado en materia de educación.

Lo datos por comunidades

En ciencias, el Pais Vasco ha conseguido la mejor puntuación al pasar de los 483 a los 487 puntos, sin que llegue a quedar, al menos, por encima de la media de la OCDE.  En este último sentido, Galicia, Castilla y León, Asturias, Cantabria, Aragón, Navarra y Cataluña sí que han conseguido una puntuación que supera la media. Las tres comunidades que más han visto reducido sus resultados han sido Madrid, Navarra y Castilla y León.

Atendiendo a las matemáticas, los datos han sobresalido en el País Vasco aumentando 70 puntos, seguidos por Cantabria y Galicia. Mientras que en lado opuesto se encuentran las Islas Baleares, Murcia, Andalucía y las Islas Canarias.

Nuestro experto en tecnología educativa, Julián Martín, ha querido hacer una valoración atendiendo a los datos que ha ofrecido el último estudio PISA. Martín insiste en que la tecnología puede ayudar a mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, «hasta ahora la mayoría de los estudios internacionales, incluso PISA, parecían indicar que la tecnología tenía un efecto neutro o incluso negativo, pero eso parece estar poco a poco cambiando». Además, el experto en EdTech asegura que hay varias circunstancias en el último informe PISA que le llaman la atención: «La comunidad autónoma española que más ha mejorado, Galicia, es precisamente la que muy probablemente tiene el plan de tecnologías educativas más avanzado y más completo. Incluso, la polémica que ha habido con Lengua se ha descubierto precisamente gracias a la utilización en la prueba de medios tecnológicos. Sin la utilización de la tecnología esta circunstancia no se habría dado. Los países más avanzados tanto en oriente (China, Singapur, etc.) como en Occidente (Estonia especialmente, pero también Polonia) son intensivos en tecnología educativa».

A lo anterior, Julián Martín recuerda un artículo que escribió para la sección ‘Qué tecnología para qué educación’ de ÉXITO EDUCATIVO titulado ‘Elegir hardware es necesario, pero elegir software es más importante’. Martín destacaba, entre otros aspectos, que algo que le había llamado mucho la atención «es el hecho de que en la mayoría de estudios internacionales sobre el impacto de la tecnología en la educación no se menciona el software que utilizan los estudiantes evaluados. Con software no me refiero al sistema operativo de los dispositivos, o a qué programas de ofimática se usan, sino a qué software educativo es el que tienen los estudiantes a su disposición en el aula».

Los datos que ofrece PISA dan cuenta de que, además de otros aspectos necesarios en la educación, los estudiantes precisan de metodologías que ayuden a profesores y alumnos a mejorar competencias en las que no resultan muy bien parados. Julián Martín ya se preguntaba si los ordenadores, las tabletas o los móviles son factores educativos por sí mismos, a lo que contestaba que los dispositivos «no son mágicas. Como sucede con todas las herramientas, su utilidad depende del uso que se haga de ellas».

Por último, en este artículo al que nos remitimos, Martín concluía que si se acude a un estudio internacional que, por ejemplo, analizase matemáticas en los estudiantes que emplean medios digitales frente a los que continúan con otros medios tradicionales: «En el caso de la escuela tradicional, cabría preguntarse si los estudiantes mejoran o van a peor utilizando didácticas varias como Singapur, ABN, u otras. De hecho, es muy habitual encontrar análisis que ponderan el uso de alguna de estas metodologías en particular frente a otras opciones.En el caso de una escuela digital, al menos hasta ahora no se suele evaluar qué títulos digitales específicos se están utilizando, ni cómo funcionan exactamente, si son o no adaptativos y ofrecen un valor añadido real o simplemente son documentos PDF puestos en pantalla».

Todos los datos que ha ofrecido de manera detallada se pueden consultar en el propio Informe PISA 2018. Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes.

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