Las hermanas Lara, pedagogas de escolares y padres

Las hermanas Lara con alumnos del colegio Fuente de Oro de Cuenca.

Desde hace 7 años realizamos sesiones pedagógicas en el colegio público de Infantil y Primaria Fuente del Oro de Cuenca a invitación del claustro y la dirección del centro por iniciativa de los docentes María Ángeles Muelas, José Félix López y Manuel Ruiz-Gómez de Fez. Este otoño, con unos grados centígrados más propios del invierno, los hemos visitado de nuevo para realizar una adaptación didáctica de Sin el estigma de Eva, la nueva novela de María Lara, en las dos clases de 6º de Primaria. El alumnado recibió a las profesoras Lara recitando uno de los poemas de María, «Silencio de conquista», publicado en el libro Poemaría, pues han estado trabajando sobre la Edad Media a partir de nuestras creaciones de narrativa, ensayo, poesía y programas de Historia en televisión.

¿Por qué realizamos esta labor educativa en los centros escolares de Primaria y Secundaria? Por dos motivos: porque las hermanas Lara no somos capaces de dar menos de nosotras mismas a la sociedad que el máximo pontencial que tenemos y, en segundo lugar, porque como se dice en el homenaje a los Caídos en las Fuerzas Armadas, no sabemos vivir de otra manera. La filantropía es nuestro modus operandi en la vida, invertimos nuestros recursos económicos y nuestro tiempo en culturizar a la sociedad, con independencia de la edad. Sembramos, despertamos conciencias y alentamos a que cada persona pueda volar tan alto como sus sueños, sin permitir que nadie corte o encadene sus alas.

En esa concepción pedagógica de la existencia, luchamos desde la paz contra el acoso escolar, relacionando bulling y mobbing pues, estamos convencidas, de que el acosador de aulas no se rehabilita, tampoco la víctima si no se atiende de inmediato. Ambos son carne de cañón en el entorno laboral para repetir los mismos roles: el que se atreve a incordiar y quien, por exceso de educación y prudencia, aguanta las afrentas nacidas de la envidia ocultando méritos y callando, sufriendo en silencio, como aquellos árabes que María Lara menciona en su obra Reconquista, guerreros que les cortaban las orejas a sus mejores caballos para evitar despertar malas miradas. De ahí que, el bulling y el mobbing sean las dos caras de la misma moneda, con apenas una generación de diferencia y sustituyendo colegio por empresa. Estos consejos, así como la importancia de descubrir en cada niño y niña su vocación partiendo de la observación de sus juegos y el fomento de sus aptitudes, fueron transmitidos en la Escuela de Padres, a la que también asistieron abuelos de los estudiantes, en un cole exultante de buen clima escolar, laboral y de entusiasmo por nuestra presencia.

En las sesiones pedagógicas descubrimos a los alumnos cómo era la vida cotidiana en la Edad Media, focalizando la argumentación en el caso de Christine de Pizan, la protagonista de la novela Sin el estigma de Eva, que fue la primera autora profesional, en el siglo XV. Christine fue muy valiente en su infancia para aprender a leer y a escribir a pesar de los prejuicios de la sociedad bajomedieval, que vetaban el acceso a estudios superiores a las niñas. Su progenitor era astrónomo y le inculcó la pasión por saber. Sin embargo, su madre solo le permitió a Christine desarrollar la vocación que tenía innata  cuando se quedó viuda y necesitaban ingresos para subsistir. Lamentablemente, la sociedad feudal era estamental, no había igualdad de oportunidades para los tres estratos sociales: nobleza, clero y pueblo llano, y mucho menos para la población femenina. Se pensaba que una mujer debía prepararse solo para la vida doméstica y familiar, fuera campesina o duquesa. En el siglo XXI, las niñas ya no pretendemos que venga un príncipe a rescatarnos de un dragón, porque nosotras podemos formarnos y después convencer con el recurso dialéctico y vencer con nuestra oratoria fundamentada en el respeto de los derechos humanos.

Animamos a los escolares a aprovechar la educación como derecho y deber en la actualidad, a la luz de tantos individuos anónimos que, en su niñez, incluso en la centuria pasada, se vieron obligados a trabajar, cuando en realidad habrían querido dedicarse a formarse. Sin embargo, la falta de recursos económicos y, sobre todo, la nula sensibilidad hacia la educación como necesidad, impidieron que sus neuronas pudieran nutrirse con conceptos teoréticos más allá del sufrimiento y de la experiencia de la vida cotidiana bajo el régimen de la explotación infantil, en numerosas ocasiones. Carlos V el Sabio y Juana de Arco aparecieron en el debate grupal sobre la Igualdad. Christine falleció unos meses antes de que Juana de Arco fuera quemada en la hoguera el 30 de mayo de 1431, pensando en que esa joven entraría también en La ciudad de las damas, título de su obra cumbre al tiempo que espacio utópico en el que reinarían la razón y la justicia de la mano femenina de tantas defensoras de la virtud, pretéritas, presentes y futuras.

El alumnado disfrutó conociendo los detalles de nuestro trabajo como escritoras, profesoras de la UDIMA y comunicadoras en los medios, ofreciendo claves sobre motivación y concentración en el estudio. ¿Cuál es el balance de nuestra labor pedagógica en colegios e institutos? Como hijas de la maestra María Isabel Martínez Castellanos, nos sentimos felices en las aulas escolares, ya que nuestra primera vocación fue el magisterio; nació en nosotras con un año, antes de saber leer y escribir ya dábamos clase a nuestras muñecas, y nuestro padre nos compró dos pizarras para que pudiéramos ejercitarnos, sin la necesidad de tener que escribir como bebés en el mobiliario de casa. A continuación, a los 2 años, comenzamos a ser comunicadoras en medios, con micrófono, casettes y equipo de música, con la ayuda de nuestra Abuela Pilar que afirmaba «van a ser periodistas» y hoy disfruta con nuestros programas de radio y televisión en Atresmedia, TVE, Castilla-La Mancha Media. Finalmente, con tres años, empezamos a ejercer como historiadoras, de nuestro árbol genealógico, de las aventuras de la existencia y de las enseñanzas de la guerra, transformadas en paz por nuestro Abuelo Ángel.

Desde aquella feliz jornada de «monotonía de lluvia tras los cristales» porque dentro había altas dosis de emprendimiento, innovación y animación, los regalos que los escolares nos brindaron (una casa fantasma, Frankenstein -por nuestra estela de Escritoras del misterio- y un mural gigantesco sobre nuestra creación literaria) nos acompañan en nuestros despachos. Las dedicatorias y autógrafos que nos pedían para sus familiares, que nos ven en la tele, y para ellos mismos aportan esperanza en lo que respecta a los valores que la juventud porta en su interior, pues nos traduce sus aspiraciones y la admiración que sienten por la cultura y por sus historiadoras. Cada vez que volvemos a entrar a las aulas, regresamos a la edad del grupo que nos acoge, nos emocionamos al vernos reflejadas en sus ilusiones y en mensajes como los que adjuntamos a este artículo, porque son también fuentes primarias de este trabajo de campo en el que somos recibidas como dos estrellas. Gracias chicas, chicos y profes del colegio Fuente del Oro de Cuenca, prometemos volver para ofrecer esos consejos que, el grupo de 6º llama trucos, para el buen tránsito al instituto. Entre tanto, estad tranquil@s, labor omnia vincit.

Doctoras Laura Lara y María Lara, Profesoras de la UDIMA, Escritoras Premio Algaba y Académicas de la Academia de la Televisión.

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