Leo Farache: “Urge un consenso educativo”

Leo Farache

Fundador de ‘Gestionando hijos’ y miembro del consejo editorial de ÉXITO EDUCATIVO, Leo Farache se aleja de la etiqueta de experto en educación y asegura ser solo un padre preocupado por la educación de sus hijos, como cualquier familia normal. En diciembre, en una iniciativa que apoya ÉXITO EDUCATIVO, ha convocado Homenaje a la educación, una serie de ponencias en las que especialistas en la materia expondrán sus puntos de vista sobre cómo mejorar un modelo educativo que transforme en algo mejor la sociedad a la que pertenecemos. En esta entrevista concedida a ÉXITO EDUCATIVO, Leo Farache desgrana con solidez sus puntos de vista sobre el ‘estado de la cuestión’ de la educación en España. Una suerte de tesis doctoral con conclusión entre la esperanza y el esfuerzo que se espera de una sociedad madura como la nuestra.

¿Cómo definiría la situación actual de la educación?

El momento es esperanzador, porque hay mucho interés, y del interés tienen que salir cosas nuevas y buenas. Un interés que comparte toda la comunidad educativa; los profesores se forman y se cuestionan lo que están haciendo; cada vez hay más familias, madres y padres, que, aparte de tener hijos, quieren saber cómo educarles y disfrutar ellos mismos educándoles. Hay también un ambiente en la sociedad de que la educación es instrumento que nos permite hacer una sociedad mejor.

Ese interés, creo que se va a traducir en algo bueno. Creo que la situación actual es que nos paramos a debatir muchas cosas que muchas veces carecen de importancia. Son debates, algunas veces, estériles y las cosas importantes son esos milagros educativos a los que tenemos que prestar más atención y replicar por cada uno de los rincones de nuestro país, de las escuelas, y dejar al lado debates estériles, más propios de la mala política, y centrarnos más en tratar de catalizar este interés tan bondadoso que hay en todas las esferas educativas.

¿Cree que urge una reforma educativa en la actualidad?

No sé si es necesaria, lo que sí urge es el consenso educativo. Bajo ningún concepto puede ser que algo que tiene unos principios tan básicos demostrados forme parte de una discusión, por otra parte, de gente que parece que sabe poco. Si se acompañaran de expertos estarían de acuerdo con muchísima rapidez sobre los temas más importantes. Lo que urge es el consenso educativo y quizás, a partir de ahí, surgiera la necesidad de hacer una reforma educativa, pero antes de eso falta un consenso de las personas que están en la escuela, en las familias, en la sociedad.

Estoy convencido de que esos sabios se pondrían de acuerdo con cierta velocidad, porque al margen de la ideología tendrían una única idea, la de procurar que nuestros alumnos tuvieran esos valores conocimientos y construyeran una sociedad mejor.

De las enmiendas aceptadas a la Ley Celaá ¿Cuál es la que más le inquieta o la que suprimiría?

Lo que sé con toda seguridad es que a la sociedad nos llegan las cosas con trazo muy gordo. Por ejemplo, si hablamos de escuela concertada, parece en nuestro imaginario que es una escuela elitista a la que solo pueden acceder determinadas personas. Mi mujer y yo colaboramos con el Colegio Asunción en Vallecas, que es una escuela concertada y creo que es imposible hacer una escuela más eficiente que esa. Habrá colegios superelitistas, no lo sé, lo único que puedo decir es que estas cosas, que enfrentan a unos y otros, nos llegan a la sociedad con un trazo muy gordo y elevamos la anécdota a categoría, sin pararnos a recoger dónde se hacen bien las cosas.

Le diré como ejemplo. Yo soy hijo de padres no católicos, formado en la escuela marianista, donde jamás se me dijo que acudiera a clase de religión, donde puedo decir que la tolerancia y el progresismo fue bandera. Por tanto, no podemos generalizar porque el trazo gordo es injusto en sí mismo. Y respecto a la educación especial, donde igualmente hay enfrentamiento, hay un componente ideológico muy interesante, pero donde también creo que los sabios deberían intervenir. Vamos a intentar que los niños con algunas deficiencias puedan estar más cerca de la escuela normal; si eso se hace bien, puede funcionar bien, pero, ya digo, es que todo se habla con trazo demasiado grueso y sin la intervención de quienes de verdad saben sobre esto.

Oigo decir a adolescentes que sus profesores, en general son buenos, que lo que falla es el temario, que se repite desde secundaria año tras año y que eso les desmotiva ¿Qué opina?

Es verdad que la educación requiere de valentía y de prudencia. Cuando uno habla con sus hijos de ello recuerdan esa etapa como que había mucha parte que les ha servido de poco, que fue aburrida, con unas normas que en realidad poco tenían que ver con lo que es realmente aprender. Pero digo lo mismo que antes, si se pusiera al frente gente conocedora de la educación… hay algunos cambios que son realmente sencillos e inteligentes.

¿Están nuestros profesores hoy suficientemente preparados? ¿Ha sido una buena idea no exigir el máster del profesorado a nuestros docentes, a pesar de la urgencia por contratarlos?

No sé si el profesor de hoy está menos preparado que el de hace unas décadas, pero sí es una mala idea que al profesor no se le pida mucho. Pero para eso hace falta que la sociedad reconozca mucho a los profesores. El salario del profesor, aunque cobrara más, siempre se quedará lejos de las posibilidades de un profesional en el ámbito empresarial con su mismo talento. Lo otro es el salario emocional y es algo que la sociedad ha de construir y remunerar mejor al profesor.

Dicho esto, José Antonio Marina dice que hay un 10% de muy buenos profesores, un 10 de muy malos y un 70% con mucho potencial: eso es lo que hay que conseguir. La idea es exigir a los profesores, pero antes necesitamos que la sociedad les recompense también y que sientan que son algo importante para la sociedad.

¿Qué le parece que alumnos puedan pasar de curso con materias suspendidas?

Hasta donde yo sé, eso queda a juicio del profesor; no es que todos los alumnos que suspendan van a poder pasar. Si el profesor tiene la autonomía para hacerlo, no tiene la presión del padre y de la madre, y considera que en este entorno excepcional ese alumno tiene potencial, pero no ha podido aprobar y quiere darle una oportunidad, a mí no me parece mal, siempre que la autonomía del profesor y del centro esté garantizada.

Muchas familias siguen delegando en el centro educativo la educación de sus hijos, no solo su formación académica ¿Qué se le ocurre decirles a esas familias?

Los padres y madres que delegan todo en los profesores son personas que valoran más el trabajo y han decidido tener hijos, pero después no se sienten responsables educativamente. No creen que la educación es la mejor herencia que pueden dejar a sus hijos, sino que creen que es el dinero. A ellos los invitaría a una reflexión sobre eso. Pero espero que sean una minoría.

Algunas familias se ponen en plan proveedor ante el colegio cuando en realidad deberían formar equipo. Y esta es la filosofía que hay que meterse en la cabeza a fuego, que somos un equipo. Y algunas veces el delantero centro falla, pero normalmente mete goles y en modo equipo esto funciona mucho mejor, aunque tu delantero centro (el profesor) no sea mejor que el del equipo de enfrente. La colmena hace que funcionemos todos muchísimo mejor. Si los colegios son colmenas de gente, de profesores y familias, va a ser muy difícil que no funcione bien.

¿Qué se propone el Homenaje a la educación que ha organizado durante el mes de diciembre?

Lo que queremos es agradecer a esa colmena que han conseguido durante este año tan difícil que la educación funcione, para lo que hemos contado con los 15 mejores expertos en educación en este país.

Inscripción gratuita a Homenaje a la Educación

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