Lorena Nieves (Matemática): “Se está perdiendo mucho talento en cuanto una mujer brillante decide no estudiar STEM”

Este domingo, 11 de febrero, se celebró el ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia’, una nueva ocasión para que la UNESCO alerte de que, a pesar de que los campos STEM, esto es, los de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas se consideran fundamentales para las economías nacionales, la mayoría de los países, más allá de su nivel de desarrollo, aún siguen confiando estas áreas mayoritariamente a los hombres.

Los datos no engañan, como el algodón aquel: Los hombres ocupan una media mundial del 67% en los trabajos de investigación científica, y un 65% de las carreras universitarias STEM, y, a pesar de que las estadísticas muestran un rendimiento similar de chicos y chicas en ciencias y matemáticas, persisten los estereotipos de género.

Otro dato revelador del estado de la cuestión es que solo un mínimo porcentaje de altos cargos y galardones han ido a parar a manos de mujeres. Otra prueba del algodón es que el Nobel, por ejemplo, se ha dado a 887 científicos y solo a 25 científicas.

Con tal motivo, entrevistamos en ÉXITO EDUCATIVO a la doctora Lorena Nieves Seoane, directora del Grado de Matemáticas de la Universidad Internacional de Valencia-VIU, quien aporta reflexiones y consideraciones que nos ayudan a centrar esta cuestión, pero, lo más importante, a dejar de lado unos estereotipos y prejuicios que ya no tienen cabida, ni científica, ni socialmente en este nuevo tiempo de disrupción, cambio y progreso.

¿Por qué no terminan de gustar las carreras STEM a las mujeres?

Desde mi punto de vista creo que existen varios factores, algunos de carácter histórico (en España no se permitió el acceso a estudios universitarios a las mujeres hasta principios del siglo XX) y otros porque todavía no ha pasado tiempo suficiente para que las acciones que se han llevado a cabo durante los últimos años den su fruto.

El acceso de la mujer a la educación superior se fue regularizando en los distintos países bien entrado el siglo XX y las cifras de alumnas matriculadas durante estos años de regularización eran muy inferiores al de sus semejantes masculinos. No fue hasta los años 80 y 90 cuando estas cifras empezaron a ser equiparables.

Las acciones de concienciación de género en las titulaciones STEM se empezaron a llevar a cabo de forma organizada y masiva en la década de los 2010. Es ahora cuando las futuras estudiantes de carreras STEM están teniendo referentes en los que fijarse gracias a las labores de visibilización de mujeres en ‘STEM’ por parte de asociaciones, plataformas y desde la administración pública. Se espera que estas acciones tengan su repercusión de manera progresiva en los años sucesivos.

¿Qué puede motivar a una mujer a elegir una carrera STEM?

Como siempre digo a las alumnas y alumnos de los diferentes centros educativos donde doy alguna charla, la curiosidad es algo innato al ser humano, no es cuestión de género. Hay mujeres curiosas, que les gusta la naturaleza, que les gustan las matemáticas, las ingenierías, la física, o la informática… Son áreas de conocimiento donde hay mucho por descubrir y donde queda mucho por aportar por las generaciones futuras. Lo que podría motivar a estas mujeres es querer formar parte activa de los descubrimientos que se vayan a llevar a cabo en el futuro y que es seguro que impactarán en las diferentes sociedades a nivel mundial.

¿Qué desafíos enfrentan las mujeres en campos de estudio o de trabajo donde, de entrada, representan una minoría?

Los desafíos son destacar y hacer valer su trabajo en igualdad de condiciones en un entorno ampliamente masculinizado. Creo que el problema no es que estas carreras o trabajos se les dé peor a las mujeres que a los hombres, creo que va más orientado a enfoque de que un perfil masculino lo va a hacer mejor.

Otro desafío es romper el techo de cristal, y tratar que el género no influya a la hora de ascender en puestos de mayor relevancia en el ámbito científico o en la carrera académica. Hay que romper estereotipos en las STEM.

¿Qué beneficios cree que aporta la diversidad de género a las disciplinas STEM?

Desde mi punto de vista, no se trata de los beneficios que pueden aportar las mujeres a las disciplinas STEM, es que se está perdiendo mucho talento en cuanto una mujer brillante decide no iniciar o continuar su carrera profesional en cualquier actividad que englobe estas disciplinas por pensar que por ser mujer lo va a tener más difícil.

El hecho de que esta brecha de género se minimice, va a implicar el acceso de un mayor número de mentes brillantes al conocimiento científico-técnico, con los beneficios que ello conlleva.

¿Qué consejo le daría a una niña o joven que quiere estudiar o trabajar en una carrera STEM?

Que sea fiel a lo que le gusta realmente. Que no hay un perfil predefinido para estudiar o trabajar en las STEM y, sobre todo, que en este momento de la historia, es apasionante ver como constantemente existen nuevos avances tecnológicos y descubrimientos científicos que serán cruciales para las sociedades futuras, y que las mujeres debemos formar parte de ellos.

¿Qué acciones cree que se deberían tomar para fomentar la participación y el liderazgo de las mujeres en las carreras STEM?

Creo que estas acciones deben tener un enfoque de formar a una sociedad para que los estereotipos en las STEM no tengan en cuenta el género. En vez de pensar en “un hombre inteligente, con habilidades matemáticas, con capacidad de liderazgo, con inquietudes científico-tecnológicas…” deberíamos de hablar de “personas, con habilidades matemáticas, con capacidad de liderazgo, con inquietudes científico-tecnológicas…”

Obviamente desde las instituciones se debe visibilizar el problema, con datos objetivos que permitan comprobar de forma objetiva que existe un techo de cristal evidente. Estos datos son la mejor prueba de que la sensibilización del problema de género de las STEM en las instituciones y empresas son muy necesarias.

¿Cómo valora el rol que desempeñan en este ámbito las administraciones públicas?

Ha habido avances muy importantes en cuanto a la legislación y los esfuerzos por parte de la administración son evidentes. Pero la brecha de género sigue siendo muy amplia, sobre todo en las STEM. Creo que es necesario seguir trabajando en todos los estratos sociales hasta conseguir una igualdad efectiva. Esta igualdad permitirá romper con algunos estereotipos de género y probablemente estos números sean parejos a la hora de comparar número de mujeres y número de hombres en las STEM.

Hay hasta quien argumenta que las mujeres no están concebidas genética o biológicamente para las matemáticas y sí para otras disciplinas, por ejemplo, relacionadas con la salud ¿cómo juzga estas suposiciones y de qué modo se pueden combatir los estereotipos?

Tendría que acceder a estos estudios para valorar o juzgar estos resultados o suposiciones. Lo que sí puedo decir es que, a nivel social este sesgo existe y que es aquí donde creo que tenemos que trabajar.

Yo no me atrevería a afirmar que únicamente la predisposición genética justifica que haya un porcentaje tan bajo de mujeres en STEM. Cuando hablo con mis amigos y amigas que realizan su trabajo en el ámbito educativo, o cuando voy a centros educativos a impartir charlas sobre mi trabajo en astronomía, compruebo de primera mano con los relatos que escucho que existen factores relacionados con la brecha de género que están influyendo en la decisión de algunas niñas de empezar o no una carrera STEM. Este problema hay que atajarlo.

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