Los alumnos creen que el profesorado no sabe como aprovechar el potencial de la tecnología en la educación

Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud,

El brusco paso de la clase en el aula, la clase presencial de toda la vida, a las clases online por culpa del COVID-19, ha acelerado numerosos cambios que ya estaban ahí, pero que ha habido que poner en marcha a toda prisa. La Fad BBVA, a través del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, han realizado un estudio para ver cómo se ha adaptado el sistema educativo de España a la cultura digital. En ÉXITO EDUCATIVO les hemos ya contado las dos primeras partes de esta investigación Experiencias y percepciones juveniles sobre la adaptación digital de la escuela en pandemia, la cualitativa y la cuantitativa. Se entrevistó y se encuestó a alumnos de 3º y 4º de la ESO, Bachillerato y FP de grado medio, de diferentes edades y sexo y representantes de colegios públicos, concertados y privados de entre 14 y 18 años.

Hoy incidiremos en las conclusiones más destacadas de este estudio, que explica cómo ven los adolescentes y los jóvenes el futuro de la enseñanza postpandémica.

Mejorar la formación tecnológica de los docentes

Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud,Uno de los aspectos que llama la atención es la percepción general de que los docentes no están suficientemente formados para aprovechar al máximo todo el potencial de la tecnología. Y esas competencias parecen imprescindibles para el inmediato futuro: aunque un porcentaje destacado de los jóvenes prefiere las clases presenciales, la gran mayoría admite que la educación del futuro será tanto presencial como en línea.

Su visión de la presencia y el uso de la tecnología en los centros educativos es muy positiva. Creen que favorece propuestas educativas más innovadoras, ayuda a la formación y a que las clases ganen en interés. Por tanto, parece fundamental atender a esa queja sobre la falta de preparación de los docentes para que sea posible internarse con éxito en esta nueva educación híbrida, tecnológica y presencial.

A mejorar en las escuelas

Lo ocurrido durante la pandemia, evidentemente, mediatiza las opiniones de los jóvenes, pero no por ello le resta valor. Al contrario, el estudio señala que es precisamente lo ocurrido durante la pandemia lo que permite a los jóvenes señalar algunas deficiencias y mejoras.

No se trata pues, de comprar ordenadores y tener conexión a internet. Es necesario tener estrategia, voluntad y capacidad. Y en aspectos imprescindibles, como la adecuación de los equipos tecnológicos, la capacitación del cuerpo docente y del alumnado, es evidente que aún hay un amplio margen de mejora.

Casi la mitad de los encuestados preguntados por los aspectos más importantes para mejorar la educación online, destacan muy especialmente “la organización y planificación general del curso”. Y es muy destacable que se repita la misma respuesta en primer lugar, cuando se les pregunta por que hay que mejorar en la educación presencial.

Los alumnos ya habían señalado que en muchos casos, las clases más exitosas durante habían sido más bien por la implicación personal de determinados profesores, que el fruto de estrategias educativas. Es decir, que de cara al futuro, sostiene el autor del estudio, habría que intentar que la digitalización de la escuela y la integración tecnológica sea un ejercicio transversal y estratégico, desde la convicción de que es un camino que deben recorrer los planes educativos.

Relaciones e interacciones

Con la reciente experiencia pandémica y el paso de la formación online a la presencial, los jóvenes destacan la necesidad de mejorar la manera en que tiene lugar la interacción con los profesores y con el resto de los alumnos, en esa integración entre lo online y lo offline. Paradójicamente, la tecnología, que en teoría pone al alcance de la mano la hipercomunicación y el máximo aprovechamiento de las posibilidades de interacción, es al mismo tiempo la barrera que dificulta la relación entre docentes y alumnado y que no permite lograr un clima educativo adecuado.

Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud,Para los jóvenes, ese clima educativo se consigue con la presencialidad. Es común que señalen que fuera de su clase, fuera del aula, es mucho más complicado adoptar una actitud de atención, de concentración, de predisposición al aprendizaje, de interacción didáctica.

Así pues, además de planificar y adaptar, hay que plantearse cómo generar la motivación grupal en la educación en línea, para que no depende exclusivamente de voluntades o impulsos individuales.

Propuestas sobre qué tecnología utilizar

En el estudio también aparecen propuestas concretas de adolescentes y jóvenes en relación al tipo de tecnología que puede contribuir a mejorar la educación: apostar por la realidad virtual y los videojuegos como elementos educativos, primar el contenido audiovisual desde las lógicas de las redes sociales y las plataformas de éxito en internet, propiciar buscadores especializados por materias…

Es decir, que los jóvenes están proponiendo que se asuma la integración online/offline en el manejo de las tecnologías con fines educativos. Como de hecho ya las tienen integradas en sus relaciones y estrategias de socialización.

En definitiva se trata de procurar lo que algunos modelos educativos definen como un modelo híbrido de enseñanza, que será el que trascienda la mera inclusión de tecnología e internet en el aula, y el que suponga una experiencia integrada de apoyo y acompañamiento continuado, flexible, y que pretenda potenciar la socialización y autonomía del alumnado (en relación a horarios, ritmos de trabajo, espacios…).

(Megías Quirós, I. (2021). Experiencias y percepciones juveniles sobre la adaptación digital de la escuela en pandemia. Madrid: Fad.  DOI: 10.5281/zenodo-5801231)

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