Los centros de idiomas piden deducciones fiscales a los gastos de aprendizaje

Scott Markham, presidente de FECEI, que organiza el Congreso Internacional de enseñanza de Idiomas.
Scott Markham, presidente de FECEI.

La Federación Española de Centros de Enseñanza de Idiomas (FECEI), ha reiterado, conforme se planteó en su día en su Libro Blanco, “la  implementación de una deducción fiscal universal en el IRPF para toda la población del país sobre los gastos en enseñanza de idiomas“.

Esta es una medida que en la actualidad solamente está en vigor en algunas autonomías, y que, según FECEI, serviría tanto para promover el aprendizaje de idiomas en un país, España, que ocupa el penúltimo puesto en la UE en conocimiento de lenguas extranjeras, como para luchar contra la economía negra en el sector, que, según los cálculos más realistas, afecta al 20% del total.

El sector privado de enseñanza de idiomas en España consta de unas 4.000 empresas que dan trabajo directo a más de 50.000 empleados, que anualmente imparten docencia a más de dos millones de alumnos de todas las edades.

Para Scott Markham, presidente de FECEI, “somos un sector clave, y no solamente para elevar el nivel formativo de los españoles y mejorar sus capacidades laborales. Nuestros centros cotizan cada año unos 344 millones de euros en concepto de IRPF y otros 432 millones en cotizaciones  sociales, cantidad que podría ser muy superior si conseguimos erradicar la competencia desleal que nos supone la economía ‘negra’ o sumergida”.

Una de las formas de lograrlo es, según FECEI, implementar una deducción fiscal para los gastos incurridos en el aprendizaje de idiomas, medida que, por un lado, impulsaría el crecimiento del sector y, por otro, sería eficaz contra la economía sumergida, porque solamente podrían beneficiarse de la deducción aquellos usuarios que recibiesen y presentasen una factura legal por los servicios recibidos.

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