Los Maristas, congregación que registró casos de pederastia, crean una fundación centrada en la protección del menor

Los Maristas, en alguno de cuyos centros educativos se registraron casos de pederastia a lo largo de su historia, acaba de crear una fundación cuyo objetivo es poner en el centro a los menores, particularmente desde la premisa de “prevenir la violencia y los abusos contra los niños y niñas”.

Se conoce como Diktya Foundation, un proyecto colaborativo, impulsado por Maristas, que, de alcance internacional, nace en el seno de los Hermanos Maristas de L’Hermitage, dedicada a la protección y promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

En el marco del I Congreso internacional de los derechos de la infancia y la salvaguarda, el Hermano Jaume Parés, presidente de Diktya Foundation, presentó esta entidad hace pocas semanas en Barcelona, en un encuentro donde Andrew Small, secretario de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, resaltó el ejemplo de Jesús en el cuidado de los más vulnerables.

Small expresó que es necesario “responder a las necesidades actuales, incidiendo en el ministerio de la protección de los seres humanos, especialmente niños y niñas” y agregó que estos esfuerzos tienen el potencial de revitalizar la misión evangelizadora en el mundo actual.

Luis Pedernera, vicepresidente del Comité de las Naciones Unidas sobre los derechos de la infancia, expresó el respaldo de la ONU a Diktya Foundation, reconociendo su labor internacional y en red para prevenir la violencia y los abusos contra los niños y niñas y expresó su esperanza en que “esto redunde en una sociedad preparada para detectar y prevenir los posibles abusos a los menores”.

El evento incluyó cuatro paneles en los que participaron representantes de diversas organizaciones, como Keeping Children Safe, la entidad filantrópica Porticus, la Casa General de los Hermanos Maristas, la Fundación La Caixa, La Generalitat de Cataluña, la Universidad Pontificia de Comillas, la plataforma tecnológica Kanjō, Kunina Sports Education, FAPMI ECPAT, jóvenes del colegio Marista Anna Ravell de Barcelona, la Fundación Marista para la Solidaridad Internacional, la ONG Educo, UNICEF y la Fundación Champagnat. Estas entidades se comprometieron a trabajar en red para enfrentar los desafíos que se presentan en el mundo en materia de defensa de los derechos de los niños y niñas.

La presentación oficial de Diktya Foundation estuvo a cargo de Gabriel Villa-Real, Hermano Provincial de Maristas L’Hermitage, quien destacó que, más que el fruto de algo, la Fundación representa la continuidad de los esfuerzos de todas las personas que componen Diktya, y de otras entidades sociales que caminan juntas en materia de la defensa de los menores desde hace varios años.

Por su parte, Llorenç Claramunt, director de la Fundación, definió a Diktya como la “expresión de la voluntad decidida de trabajar por los derechos de la infancia; y también una relectura sobre lo que son y significan los Hermanos Maristas en el bienestar de niños, niñas y adolescentes”.

La participación de jóvenes del colegio Marista Anna Ravell de Barcelona, Bianca Batista, Carla Cordero y Emmanuel Pierre Marrero, fue especialmente significativa. Su intervención ilustró el cambio en la percepción de los menores, pasando a estar en el centro de la conversación. Ellos destacaron la importancia de la participación real de los jóvenes para que las políticas en defensa de los derechos de la infancia sean eficaces y transformadoras.

Una cuestión de voluntad

Jorge Cardona, catedrático de Derecho Internacional Público y miembro del Comité de los Derechos de la Infancia de las Naciones Unidas, cerró el congreso con un discurso en el que destacó tres pilares clave para garantizar los derechos y la protección de los niños: crear entornos seguros, proporcionar una preparación adecuada a quienes tratan con niños y niñas, e introducir una educación integral que incluya el enfoque de derechos y una educación afectivo-sexual adecuada.

Cardona enfatizó que la voluntad es fundamental para proteger la dignidad de los niños y niñas, y dejó en la audiencia relevantes consignas como: “Ninguna violencia es justificable, toda violencia es prevenible” o “no se trata de no maltratar sino de bien tratar”; resaltando la importancia del buen trato como una exigencia básica que articula una dinámica positiva de interacción con la infancia y entre niños y niñas.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí